Estados Unidos – Durante ambos fines de semana de la edición de este año del festival Coachella, el público disfrutó de un cautivador viaje visual cuando la banda de indie pop Foster the People subió al escenario del icónico Outdoor Theatre. El director creativo, diseñador de producción y diseñador de iluminación Shepherd Lowrey creó una experiencia única que abarcó desde el optimismo idealizado de la década de 1950 hasta las inquietantes realidades de la cultura moderna de la vigilancia. Para dar vida a este concepto, Lowrey recurrió al Proteus Rayzor Blade L de Elation, utilizando la luminaria para ofrecer tanto amplios baños de luz como dinámicos efectos visuales que reforzaban la narrativa en constante evolución del espectáculo.
Trabajando en colaboración con la empresa de producción creativa Cour Design, con sede en Nashville, responsable de la producción del show, Lowrey contribuyó a crear una actuación basada en un concepto que fusionó el clásico repertorio indie pop de la banda con las influencias psicodélicas de su álbum Paradise State of Mind.
Lowrey, quien ya había trabajado anteriormente con Foster the People, fue convocado por Cour Design para liderar la dirección creativa de la producción para Coachella. “Me encanta Coachella y siempre estoy deseando hacer algo allí cada año”, comentó Lowrey, quien vive muy cerca del recinto del festival. “Es el evento más importante del año para mí. Significa mucho porque se realiza en mi zona y es una plataforma de enorme impacto para agencias, estudios creativos y equipos de producción. Estaba especialmente entusiasmado por lograr un gran resultado para Cour; están haciendo cosas increíbles en estos días y sabía que el nivel de exigencia era muy alto”.
Un viaje conceptual de lo dulce a lo inquietante
La producción se centró en un concepto narrativo desarrollado junto al líder de Foster the People, Mark Foster. “Mark llegó con esta idea de la vigilancia como un tema abrumador y dominante”, explicó Lowrey. “Queríamos presentarlo de una manera que no fuera simplemente oscura y deprimente, así que exploramos la yuxtaposición entre un mundo idealizado y perfecto de los años cincuenta y la realidad en la que vivimos hoy. Unimos esas ideas en un recorrido desde 1950 hasta 2026, comenzando de forma brillante y alegre para luego volverse gradualmente más extraño y finalmente completamente aterrador”.
Para respaldar esa historia, el equipo construyó un impactante entorno escénico centrado en una casa LED de 36 pies de ancho por 12 pies de profundidad inspirada en la arquitectura de Palm Springs de las décadas de 1950 y 1960. A lo largo de la actuación, una familia ficticia que habitaba la casa aparecía en contenidos de video que evolucionaban junto con la narrativa del espectáculo, mientras que la enorme pantalla de video ubicada al fondo del escenario de Coachella y las grandes pantallas laterales ampliaban el lienzo visual.
“Realmente queríamos dar vida a ese idealismo de los años cincuenta, aunque fuera falso, y luego degradarlo lentamente durante el transcurso del show”, afirmó Lowrey. “Sin duda fue uno de los conceptos más divertidos en los que he participado”.
Proteus Rayzor Blade
Con el video como principal medio narrativo, la iluminación tenía la misión de reforzar la historia mientras mantenía la visibilidad y el impacto frente a la enorme cantidad de contenido LED. “El show estaba muy centrado en el video, con la iluminación actuando como apoyo”, señaló Lowrey, quien explicó que el desafío consistía en encontrar luminarias capaces de complementar todo el contenido visual sin dejar de destacar cuando fuera necesario.
Para ese propósito, Lowrey eligió las luminarias Proteus Rayzor Blade L de Elation suministradas por Christie Lites. Estas barras lineales de efectos con inclinación automática, de un metro de longitud, clasificación IP65 y equipadas con 12 LEDs RGBW independientes de 60 W, se convirtieron en un elemento central del diseño de iluminación.
Montadas horizontalmente sobre secciones móviles de truss a ambos lados del escenario, seis Rayzor Blade L por lado proporcionaban una potente iluminación lateral y de relleno para toda la banda. Una fila adicional de diez luminarias ubicada al fondo del escenario completaba un perímetro prácticamente continuo alrededor del espacio de actuación.
“La razón por la que las utilizamos como luz lateral es porque ofrecen un excelente baño de color”, explicó Lowrey. “Las usamos constantemente como luz de relleno sobre la banda porque queríamos que pareciera que estaban siendo iluminados intensamente desde los laterales. Luego, cuando llegaba el momento de los grandes impactos, teníamos toda la potencia estroboscópica que necesitábamos. Eso es lo que las convierte en una luminaria tan útil, ya que cumple dos funciones en una”.
Doble propósito
La naturaleza de doble propósito del Rayzor Blade L resultó especialmente valiosa en el entorno de un festival. “Si estuviéramos construyendo esto para una gira, desarrollaríamos el show por etapas y reservaríamos algunos de esos efectos para más adelante”, comentó. “Pero como era un espectáculo para un festival, queríamos salir con toda la fuerza desde el primer momento y mostrar todo lo que teníamos, al menos durante las primeras canciones. Los Rayzor fueron fundamentales porque podíamos utilizarlos como bañadores de color en un momento y luego cambiar inmediatamente a efectos estroboscópicos”.
Según Lowrey, estas luminarias se convirtieron rápidamente en la columna vertebral del sistema. “Para ser sincero, fueron las verdaderas protagonistas del show”, afirmó. “Nos apoyamos en ellas prácticamente durante todo el set”.
La intensidad lumínica de las luminarias también resultó fundamental para competir con el importante despliegue de video LED. “Son luces increíblemente potentes”, señaló Lowrey. “Durante los ensayos incluso me preocupaba que pudieran eclipsar el contenido de video porque son realmente muy brillantes. Pero al final, esa potencia nos dio exactamente lo que necesitábamos para mantenernos al mismo nivel que todo el contenido LED”.
Más opciones de diseño
Además de las funciones de baño de color y estrobo, el diseñador también incorporó la función de inclinación automática de la luminaria para reforzar los temas arquitectónicos del espectáculo. “Dedicamos mucho tiempo a lograr que las imágenes tuvieran una sensación muy arquitectónica”, explicó. “A veces las luminarias apuntaban completamente hacia arriba y otras directamente hacia el escenario. La función de tilt nos dio una enorme flexibilidad mientras reforzaba el lenguaje general del diseño”.
El efecto SparkLED de destellos de fondo del Rayzor Blade L también desempeñó un papel memorable durante el final del espectáculo, con el éxito emblemático de la banda “Pumped Up Kicks”. SparkLED utiliza LEDs blancos específicos ubicados dentro de la lente de la luminaria para crear una capa adicional de textura visual. “Para esa canción queríamos una apariencia muy clásica, con un tono CTO elevado”, explicó Lowrey. “El efecto SparkLED fue perfecto para ese momento. De hecho, construimos el resto de la escena a partir de él porque transmitía exactamente la sensación que buscábamos”.
Un esfuerzo colaborativo
El sistema también incluyó cabezas móviles tipo profile y beam/wash, además de otras luminarias lineales tipo wash. Lowrey destacó el esfuerzo colaborativo del equipo para dar vida a la producción, incluyendo al director de iluminación, programador y operador Scott Schirmer, al representante de cuentas Sean Ray de Christie Lites y a Ariel Afar, de la empresa de producción SLX, quien brindó asesoramiento durante los ensayos.
Al reflexionar sobre el proyecto, Lowrey elogió la participación creativa del cantante principal, Mark Foster, durante todo el proceso. “Tuve mucha suerte de trabajar con Mark Foster en este show”, comentó. “Si le presentas un concepto, realmente se involucra por completo y lo lleva muchísimo más lejos. Ese nivel de colaboración hizo que todo el proceso creativo fuera increíblemente gratificante”.
Lowrey espera seguir desarrollando este concepto para la próxima gira “Good Mourning Sunshine” de Foster the People, cuyo inicio está previsto para septiembre. Sin embargo, todavía no está definido si será posible trasladar a la gira todo el paquete de producción utilizado en Coachella.
Fotos: Miranda McDonald.




