Australia – Erguida sobre una plataforma al borde del agua, con las «velas» de su icónica cubierta de hormigón apuntando al cielo, la Ópera de Sídney despierta la imaginación como pocos edificios en el mundo. La estrella india del playback, Javid Ali, navegó sobre esas velas en un hermoso viaje a través del tiempo en mayo, cuando su gira Rafi Aur Main hizo escala en este emblemático recinto.
Haciendo gala de su extraordinario rango vocal, Ali cautivó a un auditorio con entradas agotadas con una cuidada combinación de canciones románticas, éxitos enérgicos y temas de Bollywood de estilo clásico, pasando con fluidez de profundos Raagas a temas retro de la época dorada. Acompañándolo en este mágico viaje estuvo un diseño de iluminación dinámico y lleno de matices creado por Roosevelt D’Souza, que contó con una selección de luminarias STRIKE, Maverick y Rogue de CHAUVET Professional.
«Cambiamos los looks durante todo el concierto para seguir el ritmo de la versatilidad de la música de Javid Ali y, al mismo tiempo, reflejar su profunda y conmovedora esencia», afirmó D’Souza. «Así, una canción podía comenzar con una atmósfera muy sutil y, de repente, aparecer ritmos de música de suspenso. En ese momento, las luces parpadeaban en toda la sala de conciertos. Las luminarias de CHAUVET Professional me ofrecieron ese nivel de flexibilidad.»
El movimiento que creó D’Souza no siempre fue de paneo e inclinación. En muchas ocasiones evocó una sensación de movimiento sobre el escenario mediante hábiles cambios de color, pasando con fluidez de azules profundos a blancos. «El Congo es mi color favorito», comentó. «Lo utilizo en las introducciones del espectáculo hacia el público y el escenario. Crea una especie de efecto espacial que acompaña muy bien la canción y genera una excelente atmósfera. Después añadimos otros colores para aportar variedad y movimiento.»
También ayudó a D’Souza a crear variedad durante las tres horas de espectáculo la disposición escalonada de la estructura, que alcanzaba una altura máxima de 60 pies, mientras que algunas de las estructuras de truss con luminarias estaban situadas a 16 pies sobre el escenario y distribuidas con diferentes intervalos de separación entre ellas. «Tener diferentes espaciamientos facilitó la creación de nuevos looks», explicó. «El escenario era muy largo, por lo que creamos 65 looks diferentes para conseguir la variedad que buscábamos.»
Como base de esta amplia gama de looks se encontraban los 12 estrobos motorizados Color STRIKE M del sistema. «Para mí era importante cubrir todo el escenario, de modo que tuviéramos un amplio lienzo sobre el cual trabajar», comentó D’Souza. «Desde mi punto de vista, no había una mejor manera de lograrlo que con el Color STRIKE M. Lo utilizamos para iluminar el techo y ampliar nuestro diseño, crear efectos estroboscópicos y establecer diferentes atmósferas mediante efectos de color.»
Una variada colección de contenidos de video con una rica textura, incluyendo numerosas imágenes oníricas del propio artista, también reforzó la atmósfera sobre el escenario. Además, se proyectó un fluido tapiz de imágenes inspiradas en la cultura india. D’Souza realzó todo ello con baños de color creados con sus luminarias Maverick y Rogue.
«La música de mi cliente y la esencia del propio recinto requerían imágenes impactantes sobre el escenario», afirmó D’Souza.
Y eso fue precisamente lo que este inspirado diseñador y su equipo consiguieron ofrecer.




