“Veo la estatua en el mármol y la esculpo hasta liberarla”, se dice que afirmaba Miguel Ángel. El genio del Renacimiento expresaba así un profundo deseo que ha impulsado a los creativos de todas las épocas: quitar las capas externas de expectativas y revelar nuevas posibilidades.
Ese espíritu se refleja de forma magistral en la gira de Nine Inch Nails, acertadamente titulada “Peel it Back”, que concluyó su recorrido mundial de 38 ciudades el 19 de septiembre en el Kia Forum. (La gira retomará una segunda etapa norteamericana el 5 de febrero en Nueva Orleans). Aclamada de manera unánime por la crítica, que destacó su “notable ambición artística”, la puesta de cuatro actos revela nuevas ideas tanto en lo musical —como una reinterpretación suave del inquietante tema “Ruiner”— como en lo visual, con un escenario cúbico tridimensional compuesto por tres plataformas y capas de luz que a menudo surgen desde el propio piso del escenario.
Fruto de una intensa colaboración entre el diseñador de iluminación Paul (Arlo) Guthrie, Todd Tourso y Mel Roy de MTLA, junto a Cory Fitzgerald de Silent House, la producción escénica despoja lo familiar para sumergir al público en un viaje visual trascendente.
El recorrido comienza en el escenario B, ubicado en el centro del estadio con un formato 360°, donde Trent Reznor interpreta “A Minute To Breathe” iluminado por las luces blancas suaves OnAir Panel de CHAUVET Professional, para luego trasladarse a un auténtico estallido visual en el escenario principal.
Guthrie, diseñador de larga data de NIN, explicó cómo se gestó el concepto. “Desde 2017 veníamos trabajando con una estética antitecnología y sin video, así que decidimos que para ‘Peel It Back’ queríamos una producción de mayor escala. Todd, Mel y Cory fueron los primeros en proponer la idea de tener dos cubos. Durante seis meses, y tras experimentar con distintos materiales, evolucionamos hacia los conceptos de los escenarios A y B, con telones translúcidos (scrims) en el escenario A para el segundo acto de los cuatro.”
“Usando proyección y una iluminación bastante mínima, creamos el efecto tridimensional por capas que fue el eje del segundo acto, en sintonía con las canciones que Trent eligió para ese mundo”, continuó Guthrie. “Cuando regresamos al escenario A para el Acto 4, utilicé los PXL Curves para crear láminas de luz y cortinas que aportaran dimensión al escenario desnudo.”
Guthrie destaca que las 171 unidades COLORado PXL Curve 12 de su montaje, provistas por Upstaging en Estados Unidos y Neg Earth en Europa, son el corazón del diseño en todos los escenarios. “Son la base del diseño y proporcionaron la apariencia lineal que caracteriza toda la estética”, comentó sobre los equipos de CHAUVET Professional. “Las uso en todo el montaje: hay líneas paralelas sobre el escenario A para iluminación trasera y cenital; otras 21 están montadas en rotadores para generar paneos y diferentes formas sobre el escenario; también se emplean para iluminar al público y para definir el perímetro del escenario B.”
“Pude mapearlas y, utilizando un patch en Touch Designer desarrollado por Kyle Meredith, las controlé directamente desde mi dedo en un iPad,” agregó Guthrie, quien operó el complejo espectáculo sin usar timecode. “Proporcionaron láminas de luz, secuencias ondulantes, estructuras, luces de pie, wash, iluminación de sala… ¡trabajaron intensamente!”
Cambiando constantemente las formas geométricas creadas con sus luminarias PXL, así como los niveles de brillo, las áreas oscuras y el ritmo de los estrobos, Guthrie logró construir atmósferas distintas a lo largo del show. “Por suerte tengo muchas herramientas en mi caja, lo que me permite darle a cada canción una identidad visual propia,” comentó. “Cada uno de los cuatro actos del show tiene su propio conjunto de sorpresas que van evolucionando y revelando nuevos elementos.”
¿Revelar nuevos y sorprendentes elementos a lo largo del camino? Nada más apropiado para un espectáculo profundamente arraigado en la tradición artística de “quitar las capas”.




