La serie PARAGON de Elation propone una nueva manera de entender la luminaria profesional: más que sumar funciones, integra potencia, calidad de luz, versatilidad, operación silenciosa y facilidad de mantenimiento en una misma plataforma. Con tecnologías como TruTone, lentes intercambiables y Ultra Dimming, PARAGON busca reducir los compromisos que históricamente condicionaron a diseñadores y empresas de rental, llevando la conversación desde “qué puede hacer una luminaria” hacia una pregunta mucho más relevante: cuánto más puede hacer un mismo equipo por una producción.
Durante años, la evolución de las luminarias móviles profesionales estuvo marcada por una carrera bastante previsible: más potencia, más efectos, mayor rango de zoom, más funciones y, cada vez con mayor frecuencia, protección para trabajar en exteriores. La serie PARAGON de Elation propone algo diferente.
No se trata solamente de sumar prestaciones dentro de una cabeza móvil. El verdadero planteo detrás de PARAGON parece estar en otro lugar: reducir la cantidad de compromisos que históricamente obligaron a los diseñadores y a las empresas de rental a elegir entre potencia, calidad de luz, versatilidad, peso, ruido, protección ambiental y facilidad de mantenimiento.
Y allí es donde la tecnología desarrollada por Elation empieza a adquirir una dimensión que va más allá de las especificaciones.
Para comprender qué significa realmente PARAGON y hacia dónde apunta esta plataforma, LATAM STAGE conversa con Abraham Levit, Director de ADJ Group México, cuya experiencia y liderazgo en el mercado permite poner estas innovaciones en contexto y entender su potencial más allá de la ficha técnica.

El problema no era tener más funciones
Una mirada superficial podría llevar a definir PARAGON como una luminaria extremadamente completa. Y técnicamente lo es.
La familia está compuesta por tres modelos: PARAGON S, PARAGON M y PARAGON LT, con potencias que van desde los 550 W hasta los 1300 W y salidas que alcanzan aproximadamente los 50.000 lúmenes en el modelo LT.
Pero enumerar esas cifras no explica por qué Elation decidió desarrollar una plataforma de este tipo. El punto interesante está en la integración.
PARAGON combina perfil, wash y beam mediante un sistema de lentes intercambiables; incorpora un motor LED blanco de CRI variable; mezcla CMY; suma CTO, gobos, animación, prismas, frost, iris y framing; ofrece funcionamiento silencioso y protección IP54; y, al mismo tiempo, mantiene una construcción relativamente compacta y orientada al servicio.
Es decir, la innovación no está necesariamente en cada función tomada de manera individual, sino en la forma en que todas esas funciones conviven dentro de una misma luminaria.
Ese cambio de enfoque es significativo. Porque el mercado profesional ya no necesita simplemente luminarias capaces de hacer muchas cosas. Necesita luminarias capaces de hacerlas bien y, sobre todo, capaces de hacerlo sin generar nuevos problemas en producción.
TruTone: atacar uno de los compromisos históricos del LED
Uno de los elementos centrales de PARAGON es TruTone, la tecnología de CRI variable desarrollada por Elation.
El concepto aborda una contradicción conocida en iluminación profesional: a medida que se busca una reproducción cromática más elevada, normalmente se resigna parte de la intensidad disponible.
PARAGON propone resolver esa tensión desde el propio motor LED. El sistema utiliza diferentes matrices de LED blancos y permite modificar dinámicamente el equilibrio entre rendimiento y fidelidad cromática, llevando el CRI aproximadamente desde 70 hasta 93.
Esto significa que una misma luminaria puede priorizar potencia cuando una escena necesita impacto y, en otro momento, desplazarse hacia una reproducción cromática más precisa cuando el trabajo exige fidelidad en tonos de piel, escenografía o vestuario.
La diferencia conceptual es importante. No estamos hablando simplemente de una luminaria con “alto CRI”. Estamos hablando de una fuente de luz cuyo comportamiento cromático puede convertirse en una decisión creativa y operativa durante el espectáculo. Y esta es probablemente una de las claves para comprender PARAGON.
La luminaria deja de ser un elemento pasivo que el diseñador selecciona antes de comenzar el trabajo y pasa a ofrecer un mayor margen de adaptación durante la operación.
La versatilidad que tiene sentido
El concepto de lente intercambiable puede parecer sencillo, pero tiene una consecuencia importante.
PARAGON puede configurarse como perfil, PC o Fresnel mediante accesorios intercambiables. El sistema reconoce automáticamente la óptica instalada y adapta su funcionamiento.
En términos de producción, esto puede significar algo mucho más concreto que una demostración tecnológica. Significa menos equipos diferentes para resolver una misma producción.
Una empresa de rental puede utilizar una parte de su inventario como perfiles durante una producción, modificar la configuración para una segunda aplicación y reutilizar las mismas luminarias como wash en otra.
El valor está entonces en la utilización del activo. Una luminaria que puede asumir diferentes funciones, puede reducir la necesidad de mantener inventarios separados para cada aplicación. Y cuando se habla de empresas de alquiler, esa flexibilidad tiene una dimensión económica que una ficha técnica difícilmente puede mostrar.
Por ejemplo PARAGON S presenta funciones que resuelven problemas cotidianos de producción. Ese es un indicador importante. La verdadera versatilidad no consiste en tener más botones. Consiste en necesitar menos compromisos.
IP54: una decisión que también habla de estrategia
Otro aspecto interesante es la elección de una clasificación IP54 en lugar de IP65. A primera vista podría interpretarse como una limitación. Sin embargo, tanto las características de PARAGON como las evaluaciones independientes apuntan a otra lectura.
La plataforma fue diseñada para ofrecer protección suficiente para espectáculos y aplicaciones temporales en exteriores, pero sin convertir la luminaria en una unidad excesivamente pesada o compleja de mantener.
El acceso al interior, la filtración HEPA y la posibilidad de realizar tareas de servicio sin tener que someter nuevamente la unidad a un proceso de sellado especializado forman parte de la misma filosofía.
Aquí aparece una idea que atraviesa todo el diseño de PARAGON: la ingeniería no parece perseguir la máxima especificación posible en cada apartado, sino el equilibrio más útil para el usuario profesional.
En ese sentido, IP54 no necesariamente es “menos” que IP65. Para determinadas aplicaciones puede ser, sencillamente, más apropiado. Y esta distinción es importante para entender el posicionamiento de PARAGON.
Menos peso también es más tecnología
La reducción de peso es otro elemento que puede pasar inadvertido frente a las cifras de salida.
PARAGON S pesa alrededor de 23 kg, mientras que el M ronda los 32 kg y el LT los 44 kg.
Para una luminaria de estas características, el peso no es un dato menor. En teatro significa menor carga sobre estructuras y posiciones de difícil acceso. En touring significa menos peso transportado. En rental significa manipulación más sencilla y potencialmente menos exigencia para los equipos humanos.
Es importante destacar el diseño constructivo, la accesibilidad interna y los detalles relacionados con el mantenimiento de PARAGON.
Esto permite leer otra de las decisiones de Elation: la innovación no está solamente en lo que la luminaria hace cuando está encendida, sino también en lo que sucede cuando hay que transportarla, instalarla, configurarla, limpiarla o repararla.Para una empresa profesional, ese tiempo también es tecnología.
El silencio dejó de ser exclusivo del teatro
El funcionamiento silencioso es otro aspecto que merece ser separado de la lista de especificaciones.
Tradicionalmente, las luminarias extremadamente silenciosas estaban asociadas principalmente con teatro, ópera, estudios y broadcast. Pero esa frontera se está desplazando.
Los eventos corporativos, las producciones audiovisuales, los conciertos híbridos y los espectáculos que incorporan cámaras y streaming también requieren cada vez más control sobre el ruido.
PARAGON incorpora diferentes modos de ventilación, incluyendo un modo específico para teatro, y el nuevo firmware Ultra Dimming lleva esa filosofía un paso más allá.
La actualización incorpora un sistema de control LED de alta precisión con una frecuencia de actualización de hasta 25 kHz, buscando combinar suavidad en niveles bajos de intensidad con un comportamiento adecuado frente a cámaras.
Esto revela otro cambio importante: la luminaria contemporánea ya no tiene que responder solamente al ojo humano. También tiene que responder a la cámara. Y esa diferencia está modificando el diseño de los equipos profesionales.
Ultra Dimming: la evolución después del hardware
Hay algo especialmente interesante en la evolución de PARAGON: Elation no presentó la plataforma como un producto terminado e inmutable.
El desarrollo continuó mediante firmware. Ultra Dimming es un buen ejemplo. La empresa utiliza el software para mejorar el comportamiento del hardware y refinar aspectos que afectan directamente la percepción del usuario: las transiciones de intensidad, los niveles bajos, el comportamiento frente a cámaras y la operación silenciosa.
Esto plantea una cuestión más amplia sobre el futuro de la iluminación profesional. ¿Seguiremos comprando luminarias como productos terminados o empezaremos a considerarlas plataformas tecnológicas que evolucionan durante su vida útil?
PARAGON parece acercarse claramente a la segunda opción.
De la luminaria híbrida al concepto de plataforma
Durante años, el concepto de híbrido se vendió como una solución de valor: una luminaria capaz de desempeñar varias funciones y, por lo tanto, capaz de reemplazar diferentes equipos.
Pero el híbrido también cargó con una reputación: hacer muchas cosas, aunque ninguna necesariamente al nivel de una luminaria especializada. PARAGON intenta cuestionar esa ecuación.
La propuesta de Elation no parece ser simplemente “un equipo que hace de todo”, sino una plataforma que busca mantener prestaciones profesionales en cada una de sus configuraciones.
Perfil cuando se necesita precisión. Fresnel cuando se necesita cobertura. PC cuando se necesita otro comportamiento del haz. CRI elevado cuando la reproducción cromática es prioritaria. Mayor rendimiento cuando la intensidad domina la escena.
Y todo ello dentro de una misma arquitectura. Ahí aparece quizás la verdadera innovación de PARAGON.
¿Qué significa esto para Latinoamérica?
Esta pregunta es particularmente relevante. La tecnología puede ser extraordinaria, pero su verdadero valor aparece cuando encuentra un mercado capaz de aprovecharla.
Para una región como Latinoamérica, donde los inventarios de empresas de rental deben responder a una enorme diversidad de producciones —conciertos, festivales, teatro, televisión, corporativos, eventos institucionales y espectáculos itinerantes— la posibilidad de utilizar una misma plataforma para diferentes aplicaciones puede adquirir una importancia especial.
Es aquí donde la mirada de Abraham Levit, Director de ADJ Group México, puede aportar una lectura particularmente valiosa.
Más que analizar PARAGON únicamente desde sus prestaciones, su experiencia permite poner en perspectiva cuestiones como la evolución de las exigencias de los clientes, la importancia de la versatilidad en los inventarios profesionales, la relación entre tecnología y retorno de inversión y, especialmente, qué características comienzan a ser determinantes para el mercado latinoamericano.
Porque la pregunta ya no es solamente si una luminaria puede hacer más. La pregunta es: ¿cuánto más puede hacer una empresa con el mismo inventario?

El verdadero salto no está en los lúmenes
PARAGON llega al mercado con cifras que llaman la atención: hasta 50.000 lúmenes, CRI variable, zoom amplio, múltiples sistemas de efectos, lentes intercambiables, IP54, alta frecuencia de actualización, funcionamiento silencioso y una construcción orientada al servicio.
Pero reducir PARAGON a esa lista sería perder lo más interesante.
El salto tecnológico está en la relación entre esas características. Más versatilidad sin sacrificar precisión. Más potencia sin convertir el equipo en una unidad inmanejable. Más protección sin volverlo innecesariamente complejo de mantener. Más fidelidad cromática sin abandonar el rendimiento. Más funciones sin convertir la operación en un ejercicio de compromiso.
Elation parece haber entendido que la próxima generación de luminarias profesionales no necesariamente será aquella que tenga la especificación más espectacular.
Será aquella que consiga resolver más problemas reales con menos compromisos.
Y allí es donde PARAGON adquiere otra dimensión. No es solamente una nueva familia de cabezales móviles.
Es una declaración sobre hacia dónde puede evolucionar la iluminación profesional: luminarias más adaptables, más inteligentes, más conscientes del entorno de producción y, sobre todo, diseñadas alrededor de la manera en que realmente trabajan los profesionales.
La pregunta que queda abierta no es si PARAGON puede reemplazar determinadas luminarias. Es mucho más interesante: ¿Está comenzando a cambiar la manera en que pensamos qué debe ser una luminaria profesional?




