Antes de hablar de Imagine Dragons, de Blackmagic Design o de transmisiones masivas, hay una historia que contar. Una historia de sueños, proyectos y de decisiones técnicas tomadas antes de que el mercado estuviera listo.
“Somos Pandax. Y agregamos 4K al final como una declaración”, explica con convicción Marcos Núñez, socio de la firma, apenas comienza la conversación. Y esa aclaración no es menor. “Fuimos pioneros en 4K. En el año 2017 ya empezamos con grabación y switcher en 4K, cuando en Argentina recién se estaba discutiendo lo que era el HD. Entonces el agregado es nuestra manera de expresar que teníamos la tecnología que no tenía nadie en ese momento”.
La empresa nació oficialmente en 2015, pero la sociedad entre Marcos Núñez y Demián Lammer viene de mucho antes. “Comenzamos a los 19 años y ya tenemos 50, hubo cambios de nombres, de integrantes, pero la convicción sigue siendo la misma”, recuerda.
La consolidación definitiva llegó con un proyecto que marcaría el ADN técnico del equipo: el armado del canal de la Universidad de La Plata. “En esa convocatoria surgió el grupo de gente que hoy es la base técnica de Pandax”. Damián Petruccelli, hoy parte del núcleo directivo, se sumó después. “Comencé en 2015 como camarógrafo y me quede!” cuenta.
Esa base —formada en televisión, con lógica de broadcast real y no improvisada— es la que años después permitiría asumir desafíos como la transmisión del show de Imagine Dragons para Flow, apoyados en una infraestructura de Blackmagic Design pensada para operar al límite sin margen de error.

De productora integral a referente en espectáculos masivos
El crecimiento de Pandax no fue lineal ni encasillado en un único segmento. Desde sus inicios, la empresa se movió con un objetivo claro: no limitarse por el tipo de proyecto, sino por la capacidad técnica disponible.
“Nosotros en realidad hacemos varias cosas, no estamos segmentados”, explica Marcos. “Mayormente hoy, hacemos espectáculos masivos, espectáculos grandes. Y porque tenemos la capacidad y las herramientas necesarias”.
Sin embargo, la especialización en música en vivo llegó como consecuencia natural de esa evolución técnica. “No estamos limitados por un rubro. Si estamos especializados sí más hoy en proyectos musicales, pero hemos hecho de todo. Donde nos contratan, vamos”, resume entre risas. “En el camino hubo deportes, eventos corporativos, televisión y premios de la industria. Hicimos los Martín Fierro de cable, corporativos empresariales, televisión…”, enumera Marcos. Esa versatilidad terminó consolidando un perfil híbrido: productora con ADN broadcast, pero con músculo técnico para escenarios masivos.
Y cuando se habla de hitos, el equipo no duda en señalar ciertos proyectos que marcaron un antes y un después. Damián identifica uno con claridad: “Tal vez lo que hicimos con Imagine Dragons para Flow fue un punto de inflexión para ver nuestra capacidad para hacer shows. Fue realmente perfecto. Marcos lo dirigió y ahí tuvimos un feedback muy importante”.
Pero Marcos retrocede un paso más en el tiempo para ubicar otro momento clave: la Fiesta del Sol en San Juan. “Ese proyecto nos marcó mucho como grupo profesional”, afirma, y agrega: “Lo que parecía una cobertura estándar terminó convirtiéndose en una prueba extrema de adaptación. Empezamos con cuatro cámaras y terminamos poniendo veinte por día. Tuvimos a Bizarrap, Los Ángeles Azules, María Becerra… cada artista pedía condiciones distintas, cámaras en lugares diferentes. Movíamos todo el set de cámaras, el control, estábamos a 200 metros. Un día armábamos grúa, otro día steady, que tuvimos que salir a conseguir cerca de Mendoza. Era resolver producción sobre la marcha. Fue una locura, pero nos dio una experiencia enorme”.
Damián recuerda también el Festival de Villa María como una especie de “precuela” de ese salto. “Fue el último Villa María grande, con Alejandro Sanz, con Fonsi en pleno ‘Despacito’. Ahí empezamos a entender bien la dinámica de los festivales y lo lindo que es técnicamente enfrentarse a esos desafíos”.
Imagine Dragons para Flow: integración total con Blackmagic Design
Si hubo un proyecto que consolidó la madurez técnica de Pandax en el terreno del broadcast musical de gran escala, fue la transmisión de Imagine Dragons para Flow. No solo por la magnitud del show, sino por la complejidad de integrar el sistema del artista con el esquema propio de transmisión.

Marcos lo explica desde el inicio del proceso: “En el caso de Imagen Dragons, el CCTV estuvo a cargo de la producción del evento con un proveedor local. Nosotros lo que hacemos primero es analizar ese setup y ver cómo lo podemos integrar a la transmisión”.
El desafío fue interesante desde el arranque, porque el sistema también era Blackmagic Design. “El setup de Imagine Dragons eran cámaras URSA Broadcast G2 de Blackmagic Design. Entonces tomamos el CCTV como base y le agregamos todo nuestro setup exclusivo de transmisión”, detalla.
La lógica operativa fue clara: no duplicar recursos innecesariamente, sino potenciar lo existente. “Las posiciones que el artista usa para sus pantallas LED —los planos cerrados, los frontales— a nosotros nos sirven muchísimo para la transmisión. Entonces incorporamos esas cámaras al flujo nuestro”.
Pero la transmisión no vive solo del plano cerrado. Ahí es donde entra el aporte técnico de Pandax. Damián agrega: “Las cámaras que se utilizan para transmisión muchas veces no son necesarias para el CCTV. Las grúas del fondo, los beauty, los planos generales, los drones… esas son las que nosotros aportamos para darle contexto al show”. Esa combinación terminó elevando el número total de cámaras muy por encima del setup original del artista. “Fueron 17 o 18 cámaras en total”, confirma Marcos.
El flujo de trabajo se estructuró alrededor de infraestructura Blackmagic Design, utilizando mezcladores ATEM para la conmutación principal, Videohub para ruteo flexible de señales y los HyperDeck HD Pro y HyperDeck Extreme 8K HDR para grabación y respaldo. La clave no estuvo solo en la potencia de los equipos, sino en cómo se integraron ambas estructuras sin interferir con la operación del show en vivo.
“Siempre el desafío es que la transmisión no afecte el funcionamiento del CCTV”, explica Marcos. “Nosotros entramos al sistema, lo integramos y sumamos cámaras propias, pero el show tiene que seguir funcionando exactamente como lo pensaron ellos”.
La arquitectura permitió trabajar en paralelo: el artista mantenía su narrativa visual para pantallas LED, mientras Pandax construía una narrativa audiovisual pensada específicamente para la audiencia remota de Flow. Dos universos técnicos coexistiendo en tiempo real.
Y ahí estuvo uno de los grandes aciertos del proyecto: no imponer un sistema sobre el otro, sino diseñar un flujo híbrido que respetara la lógica del artista y, al mismo tiempo, ofreciera una transmisión con estética, dinámica y cobertura propias.
En cuanto al equipamiento de cámara, el corazón del sistema fue Blackmagic Design. “La cámara principal es la URSA Broadcast G2”, explica Marcos. “Es la más grande de la línea Broadcast para este tipo de trabajo. Es la que usamos con lentes box, los lentes largos”.
Esas cámaras fueron las responsables de los planos de alto impacto: frontales cerrados, detalles del cantante, reacciones intensas. Pero el sistema no se quedó ahí. “Después usamos Micro Studio Camera 4K G2 para instrumentos”, agrega. “Son microcámaras muy cómodas. Las ponemos en baterías, teclados… porque visualmente no interfieren en la escena y nos dan planos que desde afuera serían imposibles”. Damián complementa: “La ventaja es que podés tener planos súper cinematográficos sin invadir la estética del show. El artista ni las siente”.
Todo ese universo de cámaras se organizó a través de una arquitectura robusta de ruteo basada en Videohub 40×40 12G de Blackmagic Design. Marcos detalla la dinámica: “Es lo que usamos para hacer toda la interconexión y el ruteo. Todas nuestras cámaras vienen por fibra óptica. Muchas llegan convertidas con conversores bidireccionales de Blackmagic Design”.
La fibra fue clave. “Por lo general llevamos una fibra de seis pelos para todo lo que es CCTV. En Imagine Dragons el CCTV estaba en el área de servicio, al costado del escenario, y nosotros estábamos atrás, en una lata, a unos 35 o 40 metros. Entonces hicimos un enlace de fibra e interconectamos sus cámaras con nuestra matriz”. Ese punto fue decisivo: integrar dos sistemas independientes sin perder control. “Al entrar todo al Videohub, podemos decidir en qué entrada del switcher poner cada cámara”, explica. “El switcher era un ATEM 4 M/E Constellation 4K. Y el ATEM 2 M/E Advanced Panel 20 es la botonera donde yo hago el corte”.
El flujo permitía total flexibilidad. “Si yo estoy dirigiendo y le digo a Dami ‘la cámara 3 no me gusta en la entrada 3, pasala a la 4’, no hace falta desconectar nada. Desde el Videohub reasignamos la entrada en segundos”.
Además, la matriz resolvía algo fundamental en broadcast: la duplicación de señales. “Podés mandar una entrada a varias salidas. Muchas veces Flow te pide un plano limpio, un beauty o el drone para monitoreo. Entonces lo sacás directo desde la matriz, sin afectar el switcher”. Damián suma otra capa técnica: “También podés mandar una cámara directamente a un HyperDeck y grabarla de manera independiente, sin que pase por el switcher”.
Ahí entran en juego los sistemas de grabación. Marcos aclara: “Los HyperDeck te permiten tener ISO independientes, respaldos o material específico para edición”.
El resultado fue un ecosistema completamente interconectado: cámaras URSA Broadcast G2 como eje principal, Micro Studio Camera 4K G2 estratégicamente ubicadas, ruteo centralizado en Videohub 40×40 12G, conmutación en ATEM 4 M/E Constellation 4K y grabación independiente en HyperDeck.
HyperDeck Extreme 8K HDR y la ingeniería del contenido en tiempo real
En un show como Imagine Dragons para Flow, la transmisión en vivo es apenas la mitad del trabajo. La otra mitad ocurre en paralelo, en silencio, pero es igual de estratégica: la grabación inteligente del contenido.
“En el vivo de Flow hay dos productos que salen”, explica Marcos. “Uno es la transmisión broadcast directa. Y después esa transmisión pasa al on-demand. Muchas veces no hay que tocar nada, pero si hay algún error técnico, una caída o lo que sea, necesitamos material para poder hacer una corrección antes de que quede publicado”.
Para eso, Pandax incorporó una pieza clave: la HyperDeck Extreme 8K HDR de Blackmagic Design.
“No grabamos en 8K”, aclara Marcos entre risas. “La usamos porque tiene la capacidad de grabar hasta cuatro señales simultáneas en 4K. Y eso para nosotros es fundamental”.
En un show con 17 u 18 cámaras, grabarlo absolutamente todo es posible, pero no siempre necesario. La estrategia es quirúrgica. “Lo que grabamos son las principales: grúas, planos generales, esas tomas que te salvan si hay una barrida, un error, algo que después haya que reconstruir. Tenemos dos grabadoras más para el backup del programa final”, detalla Marcos. “Siempre trabajamos con redundancia. No existe la posibilidad de no tener respaldo”.
Damián suma otro detalle clave: no todas las grabaciones son iguales. “Muchas veces hacemos una grabación clean and fit, o sea sin gráfica, y otra con la gráfica final que sale en Flow. Porque para redes o recortes verticales te piden material limpio”. Esa lógica responde a una demanda actual: contenido simultáneo para plataformas digitales.
La dinámica técnica para eso es precisa. “Tenemos una grabadora asignada específicamente para redes. Esa grabadora permite trabajar con dos discos rígidos. Grabamos una parte, cortamos, sacamos el disco, se lo damos al equipo de redes y seguimos grabando en el segundo disco. Después vuelven con el primero y seguimos rotando. El sistema de dock intercambiable facilita esa logística. Es muy fácil trabajar así porque los discos se cambian rápido. Es espectacular”, agrega.
Lo que en superficie parece una simple transmisión, en realidad es una arquitectura de múltiples capas. Y todo sostenido sobre una infraestructura Blackmagic Design que no solo permitió transmitir el show de Imagine Dragons, sino transformarlo en un sistema integral de contenido multiplataforma.
Blackmagic Design como ecosistema: integración real, lógica simple y evolución constante
Para Pandax, trabajar con Blackmagic Design no es solo una elección técnica, es una decisión estructural. “Casi trabajamos todo Blackmagic”, afirma Marcos. “No todo al cien por ciento, pero prácticamente todo. Cámaras, switcher, ruteo, grabación… todo está dentro del mismo ecosistema”.
Damián lo resume con una frase directa: “Es muy fácil trabajar así. Los menús son simples, la estructura es coherente. Entrás a un equipo y entendés el otro. Eso en vivo hace una diferencia enorme”.
Para Marcos, la clave está en la operatividad bajo estrés. “En un show en vivo no podés estar leyendo manuales. Con Blackmagic muchas cosas están donde tienen que estar. Tocás el botón y está. Eso te da velocidad y seguridad”.
Pero más allá de la facilidad operativa, hay otro punto que Pandax valora especialmente: la evolución constante vía actualizaciones.
Marcos lo ejemplifica con la URSA Broadcast G2. “Hace unas semanas sacaron una actualización donde agregaron dos canales de audio más. Pasó de tener dos a cuatro canales. Eso te cambia la dinámica de trabajo sin haber cambiado la cámara”. El mismo concepto se aplica al ATEM 4 M/E Constellation 4K. “Hace varias semanas sacaron una versión nueva que incorporó el Bus Mapping. Eso permite que cuando vos ponchás una cámara para la salida principal, en la pantalla LED salga otra distinta automáticamente. Evitás el efecto túnel sin tener que hacer maniobras raras”.
Ese tipo de mejora impacta directamente en el producto final. “Compramos el switcher hace tres años y de repente, con una actualización, es como si tuviéramos uno nuevo”, dice Marcos. “No pagamos nada extra. Lo bajamos, lo actualizamos y listo”.
Otra mejora clave fue la implementación del Tally independiente por salida y por mix effect. “Nosotros usamos distintos mix effects: uno para streaming y otro para pantalla. Antes el camarógrafo no sabía si estaba al aire en pantalla. Lo reclamamos varias veces y en la última actualización apareció la posibilidad de Tally por salida auxiliar. Eso para nosotros es prolijidad. Es profesionalismo”.
Damián agrega un ejemplo concreto de cómo la marca escucha al técnico. “Las Micro Studio Camera 4K G2 antes eran más incómodas de configurar porque no tenían pantalla. Tenías que poner un monitor externo. Ahora sacaron el Blackmagic PYXIS Monitor que se conecta por USB-C, se alimenta desde la cámara y es táctil. Entrás al menú como si fuera la cámara misma. Eso es escuchar al usuario”.
En un entorno donde la presión del vivo no admite fallos, la combinación entre integración, lógica operativa y evolución convierte a Blackmagic Design en algo más que un proveedor para Pandax: es la columna vertebral técnica sobre la que sostienen sus transmisiones más exigentes.
Soporte, apertura y estabilidad: la relación con la marca en el día a día
Para Pandax, trabajar con Blackmagic Design no se limita al hardware. “Nosotros usamos el soporte técnico por mail. Yo escribo bastante. Conocí a un chico venezolano en la NAB que trabaja directamente adentro y hemos hablado, pero en realidad siempre voy por el canal formal de soporte”.
No hay un referente único, ni un contacto exclusivo. Hay un sistema que funciona.
“Yo estoy todo el tiempo escribiendo a soporte”, admite Marcos. “Cuando hay algo que no funciona como debería, mando mail. Y cuando aparece una mejora que pedimos, siento que nos escucharon”.
En definitiva, más allá de cámaras, switchers y grabadoras, lo que Pandax valora de Blackmagic Design es una combinación concreta: soporte accesible, firmware evolutivo, apertura de integración y estabilidad en la etapa final de transmisión. Y en un entorno donde millones de señales viajan en tiempo real, esa confianza técnica no es un lujo: es una condición indispensable.

Lo que viene: unidad móvil, evolución y un ecosistema que crece
Si Imagine Dragons fue un punto de consolidación, lo que viene para Pandax es expansión.
“Ya tenemos lista nuestra unidad móvil que hará su debut en el Lollapalooza Buenos Aires”, adelanta Marcos con entusiasmo. El proyecto no es menor: un camión completamente reconvertido en unidad de transmisión, diseñado para afrontar producciones masivas con autonomía total.
La unidad móvil no es solo una ampliación logística. Es una declaración técnica. Y sí, obviamente, equipada íntegramente dentro del ecosistema Blackmagic Design.
“Siempre estamos hablando con el gerente para Sudamérica de Blackmagic cuando viene”, comenta Marcos entre risas. Y desliza una frase que resume la confianza que sienten con la marca: “Nos encantaría ser beta testers”.
El contexto del país también abre nuevas posibilidades. “Hoy la condición nos ayuda un poco más. Estamos proyectando crecer con más herramientas”.
Con experiencia comprobada en escenarios de alta presión, dominio de flujos híbridos y una estructura técnica cada vez más sólida, Pandax no solo proyecta crecimiento sino consolidarse como uno de los referentes más firmes en la transmisión musical en Argentina; y si algo quedó claro en esta conversación es que para ellos la tecnología no es un fin en sí mismo, sino la herramienta que asegura que el show fluya, que la señal sea estable, que el contenido llegue impecable y que el equipo pueda concentrarse en lo esencial: contar la experiencia en tiempo real sin margen de error. Con una unidad móvil lista para salir a la ruta y un ecosistema técnico que evoluciona firmware tras firmware, Pandax mira hacia adelante con una convicción firme: el próximo desafío ya está en el horizonte.




