Un cambio de venue obligó a replantear un diseño que ya estaba en marcha. Menor altura, restricciones de peso y un espacio mucho más reducido convirtieron la edición 2026 de Miss Universe Puerto Rico en un desafío particular para Musique Xpress. Bajo el diseño de Eduardo Avilés, la compañía encontró en las soluciones CHAUVET Professional la versatilidad necesaria para construir una puesta capaz de responder simultáneamente a las exigencias de la televisión, el lenguaje del teatro y la energía del espectáculo en vivo.

Hay proyectos donde el desafío comienza con una idea, y otros, cuando esa idea debe enfrentarse a un espacio que parece decidido a ponerle límites.
Para Eduardo Avilés, uno de los propietarios de Musique Xpress y responsable del diseño técnico y de iluminación de Miss Universe Puerto Rico 2026, ocurrió lo segundo. Después de casi ocho años trabajando en el certamen, la nueva edición comenzó a tomar forma bajo parámetros conocidos, hasta que un cambio de venue obligó a revisar prácticamente todo lo que había imaginado.
El escenario sería esta vez el Centro de Bellas Artes de Caguas. Un teatro más pequeño, con apenas unos seis metros de altura máxima, restricciones importantes de carga en sus barras y una logística compleja para ingresar el equipamiento hasta el segundo piso. La escala disponible había cambiado, pero no las expectativas de una producción destinada a ser vista dentro y fuera de Puerto Rico.
La exigencia tampoco terminaba en la sala. La transmisión televisiva y su distribución internacional vía streaming multiplicaban la exposición del diseño, convirtiendo cada decisión de iluminación en parte de una imagen destinada a trascender las fronteras de Puerto Rico.
Para Avilés, eso significaba encontrar una nueva manera de llegar al mismo objetivo.
«Cada año es un reto porque buscamos lograr que cada montaje sea diferente al anterior, pero también mucho mejor en la parte técnica, visual y de contenido. Sabes que cuando comienza el concurso están todos los ojos puestos en ese programa de televisión.»
Una relación construida frente a las cámaras
Musique Xpress lleva 39 años formando parte de la industria del entretenimiento en Puerto Rico. Con una trayectoria desarrollada entre conciertos, teatro, festivales y, cada vez con mayor presencia, eventos corporativos, la compañía ha concentrado actualmente buena parte de su operación en iluminación profesional y pantallas LED.
Avilés comparte la dirección de la empresa con Enrique Núñez, pero su vínculo con los proyectos también pasa por el diseño. En Miss Universe Puerto Rico, esa relación se ha fortalecido durante casi ocho años y atravesado incluso diferentes etapas televisivas del certamen.
Y es esa continuidad la que permitió construir una dinámica de trabajo directa con Aníbal Fernández, director y productor del evento para WAPA Televisión. El punto de partida suele repetirse: revisar lo ocurrido el año anterior, analizar qué puede mejorarse y, a partir de allí, encontrar una identidad nueva.
La libertad creativa viene acompañada de una condición fundamental. Miss Universe Puerto Rico es, ante todo, una producción pensada para televisión.
«Aníbal siempre se reúne primero conmigo. Hablamos de lo que sucedió en el concurso anterior, de los cambios y de las mejoras, pero me da la oportunidad de encargarme del diseño. Me dice: usted es el que sabe, me tiene que traer algo fresco, algo nuevo, pero tenemos que seguir la meta de que televisión siempre sea televisión.»
Ese equilibrio entre renovación y continuidad sería especialmente importante en 2026.

Un diseño que debía adaptarse a un nuevo escenario
El proyecto había comenzado a desarrollarse pensando en otro espacio. Cuando se confirmó el traslado al Centro de Bellas Artes de Caguas, el cambio planteó nuevas condiciones técnicas que obligaron a Musique Xpress a revisar buena parte del concepto original y encontrar otras maneras de aprovechar las posibilidades del venue.
Las consideraciones iban más allá de las dimensiones. Algunas posiciones admitían cargas de hasta 500 libras, mientras que las barras eléctricas permitían aproximadamente 1.500, y la altura disponible también incidía en el tamaño de las pantallas LED y en la distribución del equipamiento suspendido. Lejos de reducir la propuesta, Avilés tomó esas condiciones como punto de partida para reorganizar el diseño.
Las pantallas de fondo fueron redimensionadas y las propias superficies LED pasaron a contribuir visualmente a la construcción del techo escenográfico. A partir de allí, cada posición disponible fue estudiada para integrar las luminarias CHAUVET Professional de acuerdo con una función concreta dentro de la puesta.
«Yo soy de los que no me gusta eliminar. Lo que hago es seguir acomodando, buscando cómo el luminotécnico y el programador puedan sacar lo que queremos y aprovechar al máximo la programación.»
El proceso se convirtió así en un ejercicio de precisión donde cada luminaria debía justificar su lugar. Con parámetros específicos de altura y carga, ya no alcanzaba con pensar únicamente en potencia: versatilidad, dimensiones, funciones y capacidad de resolver diferentes necesidades desde una misma posición se volvieron factores decisivos.
Y fue precisamente allí donde CHAUVET Professional adquirió un papel central, ofreciendo a Musique Xpress las herramientas necesarias para conservar la intención original del diseño y, al mismo tiempo, responder a las características técnicas del nuevo escenario.
Una misma familia para tres lenguajes.
Miss Universe Puerto Rico plantea una combinación poco habitual. La luz debe responder a la precisión de una transmisión televisiva, conservar la profundidad propia de un escenario teatral y cambiar completamente de lenguaje cuando comienzan los segmentos musicales.
Avilés resume esa ecuación en una proporción aparentemente sencilla: 50% luz blanca y 50% color.
En la práctica, lograrlo implica mucho más: “Los rostros deben conservar una reproducción natural. Los vestidos necesitan volumen y textura. Las concursantes deben desplazarse sin atravesar zonas donde cambie abruptamente la exposición. Las cámaras tienen que encontrar continuidad desde distintos ángulos y, pocos segundos después, el escenario debe ser capaz de transformarse para acompañar un número musical”.
La respuesta de Musique Xpress fue construir el sistema alrededor de diferentes soluciones de la familia CHAUVET Professional, evitando la combinación de numerosas plataformas que había caracterizado algunas producciones anteriores.
«Hoy Chauvet nos ha dado la posibilidad de no tener que utilizar otros instrumentos, porque ya logramos todo lo que necesitamos con su marca».
La decisión también aportó coherencia al trabajo de programación. Para José Oyola, responsable de trasladar el concepto de Avilés y las indicaciones de dirección a la consola, trabajar dentro de una misma familia permitió concentrarse en el resultado creativo y mantener un comportamiento consistente entre las distintas herramientas del rig. Según Aviles, “Los diseños y requerimientos técnicos actuales tienden a concentrarse cada vez más en familias de luminarias capaces de asumir múltiples funciones, especialmente profiles y beams, reduciendo la necesidad de construir sistemas a partir de numerosos tipos de equipos”.

Maverick y la construcción de la luz televisiva.
Una parte fundamental del sistema estuvo formada por 36 luminarias Maverick Profile, distribuidas desde las posiciones frontales hasta los puentes intermedios y posteriores. El reducido espacio del teatro obligó incluso a crear una estructura adicional de rigging de aproximadamente 50 pies para acercar parte de la iluminación frontal. Sobre ella se ubicaron varios Profiles que permitieron obtener ángulos más apropiados para cámara que los ofrecidos por las posiciones originales del recinto.
«Es un instrumento que a nuestros técnicos les ha encantado porque podemos sacarle una variedad increíble, especialmente para televisión. Puedo utilizar sus elementos para trabajar luz blanca, combinarla con teatro y, al mismo tiempo, tener la parte de espectáculo porque también tenemos musicales dentro del concurso.»
Los Maverick Storm completaron esa arquitectura desde otras perspectivas. Parte de las unidades se distribuyeron sobre las estructuras superiores de las pantallas laterales y el resto se llevó al piso, incorporando beams y movimiento a las escenas donde el espectáculo requería abandonar temporalmente la neutralidad de la televisión.
Sin duda, disponer de haces potentes cuyo tamaño pudiera controlar resultaba especialmente útil en los números musicales.
COLORado Pixel Bar: cuando el límite de peso cambia el diseño
Las restricciones estructurales volvieron a intervenir cuando llegó el momento de instalar los COLORado Pixel Bar.
El proyecto contemplaba inicialmente 22 unidades, pero el peso disponible obligó a reducir la cantidad a 12. En lugar de interpretar el cambio como una pérdida, Avilés redistribuyó seis por cada lateral, trabajando desde posiciones bajas asociadas a las estructuras de las pantallas.
La función de estas barras iba más allá del efecto. En una producción donde vestuario y movimiento ocupan un lugar central, Avilés encontró en ellas una herramienta para aportar dimensión desde los laterales y trabajar sobre las prendas sin comprometer la reproducción de piel que exigían las cámaras.
«Me ayudan a rellenar la parte de la ropa de las concursantes y darle ese toque de brillo cuando utilizamos RGB mezclado con blanco. Resalta un poco más la ropa sin perder la connotación de que tampoco se vea demasiado explotado.»
Una misma posición resolvía así necesidades completamente diferentes.
ÉPIX Strip y Color STRIKE, detalles que completan la escena.
Las soluciones ÉPIX Strip se incorporaron con otra función dentro del diseño. Se las utilizó sobre las pantallas LED para acentuar sus contornos y evitar que las superficies de video quedaran visualmente aisladas del resto de la iluminación. La luz se convertía así en un elemento de transición entre contenido, escenografía y escenario.
«Me gusta utilizar los ÉPIX para acentuar detalles. Sin duda, una herramienta indispensable en estos formatos.”
El diseño incorporó además seis Color STRIKE, ampliando las posibilidades para los momentos de mayor energía del espectáculo.
La suma de herramientas no respondía, sin embargo, a una búsqueda de cantidad. Avilés insiste en una filosofía que atraviesa todo su trabajo: ningún equipo debería ocupar una posición simplemente porque existe espacio para colocarlo. Cada luminaria tiene que cumplir una función dentro de la escena.
Diseñar mirando a través de una cámara
La construcción del diseño no terminó cuando las luminarias quedaron colgadas.
Para Avilés, el verdadero ajuste comienza frente a los monitores, “Durante las pruebas, Musique Xpress trabaja con cámaras en vivo y modelos o bailarines sobre el escenario para reproducir las condiciones que encontrará la transmisión. Al menos tres tiros principales —frontal y laterales— se evalúan individualmente antes de analizar la imagen completa”.
El procedimiento permite corregir diferencias entre cámaras, lentes y ajustes de exposición que podrían pasar inadvertidos observando únicamente el escenario desde la platea.
En un concurso de belleza, esa precisión adquiere todavía mayor importancia. «Cuando te dicen belleza, es belleza. Puede haber teatro, puede haber musical, pero la gente quiere ver la cara de esa mujer. Yo trabajo la luz blanca independientemente con cada cámara y después las unimos todas para ver el contenido total.»
La reducida altura del Bellas Artes de Caguas añadió otra dificultad. La proximidad entre luminarias y protagonistas obligó a trabajar cuidadosamente las intensidades desde consola para evitar excesos y conservar la naturalidad buscada por dirección.
El resultado fue especialmente evidente en la continuidad entre cámaras. Una integrante del equipo internacional que siguió la transmisión desde la unidad móvil destacó precisamente la ausencia de variaciones perceptibles de iluminación al pasar de una escena o encuadre a otro.
Para Avilés, era la confirmación de que la cobertura conseguida dentro de un espacio tan limitado estaba funcionando como había sido concebida.
Programar una idea, no solamente luminarias.
La tarea de José Oyola comenzó mucho antes de construir cues. Avilés trabaja con sus programadores explicando primero el concepto general y la función que espera de cada posición. A partir de allí, la programación debe interpretar tanto su propuesta como las necesidades planteadas por Fernández desde la dirección.
«El director quiere que cada cosa sea diferente, que tenga su efecto, su color, su vida. Él dice mucho que cada número o cada sección del programa tiene que tener una vida diferente. Y la homogeneidad de las Chauvet terminó favoreciendo ese proceso”.
Avilés destaca que la experiencia también convenció a Oyola de seguir utilizando esta línea de equipos en futuras producciones, valorando la posibilidad de resolver distintas necesidades con menos familias de luminarias y sin limitar la creatividad.

Cuando las limitaciones desaparecen de la pantalla.
Cuando las cámaras comenzaron a transmitir Miss Universe Puerto Rico 2026, las restricciones que habían condicionado durante meses el diseño dejaron de ser visibles.
Quien observaba el programa no necesitaba saber que las pantallas habían tenido que reducirse, que algunas posiciones no soportaban el peso inicialmente previsto o que decenas de luminarias habían sido redistribuidas para encontrar un lugar dentro de un teatro de apenas seis metros de altura.
Debía ver un espectáculo. Y debía verlo con la misma escala visual que esperaba de una de las producciones televisivas más importantes de Puerto Rico.
«Pudimos cumplir nuestro objetivo. Con un teatro mucho más chico y complicado para hacer el montaje, logramos lo que queríamos: tener una iluminación perfecta para televisión, pero al mismo tiempo teatro y espectáculo. Pudimos dominar las tres bases.»
La respuesta trascendió al propio equipo. Según Avilés, el CEO internacional de Miss Universe quedó impresionado con el montaje, y la dirección de producción del evento destacó el resultado obtenido.
Para Musique Xpress, la experiencia reforzó además una manera de abordar sus próximos proyectos. Después de años trabajando con configuraciones más heterogéneas, la amplitud de herramientas disponibles de Chauvet permitió construir un sistema donde cada familia asumió una función diferente sin romper la coherencia general del diseño.
Y el desafío no termina aquí. La producción ya confirmó que continuará trabajando en el mismo venue durante los próximos años. Para Avilés, eso significa regresar al desafío, ahora con un conocimiento mucho más profundo de sus posibilidades y con una dificultad adicional: el próximo diseño no podrá limitarse a repetir lo que funcionó.
«Si quedó tan bello, alguien podría preguntarse por qué no utilizarlo igual, pero el público quiere ver algo nuevo todos los años.»
Miss Universe Puerto Rico 2026 dejó así una referencia distinta para Musique Xpress. No por haber logrado imponer un gran diseño sobre un espacio pequeño, sino por demostrar cuánto puede cambiar un proyecto cuando cada elemento se utiliza con una intención concreta.
Créditos
Fotografía de portada: MUSIQUE XPRESS
Fotografías interiores: MUSIQUE XPRESS
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