En un festival donde nada puede fallar, MMT se convirtió en el punto de conexión técnico detrás de Viña 2026. MA Lighting, Shure, Claypaky y Blackmagic Design fueron parte de un ecosistema que sostuvo uno de los shows más exigentes de Latinoamérica.
La Quinta Vergara no da margen para errores.
Cada noche del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar implica televisión en vivo, transmisión internacional, cambios constantes de artistas, riders complejos, programación intensiva y millones de personas mirando en tiempo real. En un escenario donde absolutamente todo ocurre al mismo tiempo, el soporte técnico deja de ser un detalle para convertirse en una pieza crítica del show.
En la edición 2026, gran parte de ese ecosistema técnico tuvo un punto de conexión claro: MMT, distribuidor en Chile de marcas como Shure, MA Lighting, Claypaky y Blackmagic Design, todas presentes dentro de una de las producciones más importantes del continente.

MA Lighting y una operación cada vez más integrada
En iluminación, el festival profundizó la transición hacia grandMA3 de MA Lighting, plataforma utilizada de manera exclusiva en toda la operación de control del Festival de Viña del Mar 2026.
El soporte técnico estuvo acompañado por el equipo local de MMT junto a especialistas internacionales de la marca como Alejo Arce y Lorena Bello, quienes trabajaron durante todo el festival asegurando soporte constante para artistas, operadores e iluminadores invitados que llegaban a la Quinta Vergara con distintos workflows y necesidades técnicas.
Para Alejo Arce, Gerente Regional de Ventas de MA Lighting en Latinoamérica, la presencia de grandMA3 como consola exclusiva del festival refleja también el crecimiento técnico que atraviesa actualmente la región.
“Es un evento con múltiples artistas, televisión en vivo y una complejidad técnica donde nada puede fallar. Latinoamérica es un territorio en constante crecimiento, no solamente a nivel de productos, sino además en la escala y complejidad de las producciones”, explicó.
Ese contexto convierte al soporte técnico en una pieza fundamental dentro de la operación del festival.
“Es por eso que para nosotros es tan importante estar aquí dando soporte, explicando cómo trabajar con estos sistemas y ayudando a mejorar la performance de este tipo de shows”, agregó Arce.
Para Luis Martínez, desarrollador de mercado de MA Lighting en Chile junto a MMT, el objetivo principal fue justamente garantizar estabilidad y confianza para operadores e iluminadores internacionales.
“Lo más importante para nosotros es mantener tranquilidad y seguridad en un entorno tan exigente como este”, señaló.
La implementación completa de grandMA3 dentro del festival también marcó un paso importante en la evolución tecnológica de Viña del Mar, consolidando un workflow cada vez más integrado entre iluminación, redes, previsualización y operación broadcast.

Shure y el respaldo técnico detrás del festival
Dentro del área de audio, el despliegue de Shure tuvo uno de sus focos principales en el soporte inalámbrico y monitoreo para artistas nacionales e internacionales.
Sergio Stecher, fundador de Stecher Sound Chile y referente histórico del audio profesional en el país, fue el encargado de aportar gran parte del stock de microfonía y sistemas inalámbricos utilizados en el festival, consolidando una relación con Shure que se remonta a finales de los años 80.
“Debemos tener cerca de 2.500 micrófonos entre todas las marcas, pero Shure sigue siendo la más importante en cantidad y uso”, comentó.
Para esta edición, el despliegue incluyó: 40 receptores Axient Digital, transmisores ADX y AD, cápsulas KSM11, KSM9 y Beta58, y por primera vez, el sistema inalámbrico digital de monitoreo ADPSM.
“Más del 90% de las bandas que llegan al festival piden Shure en sus riders”, informó Stecher.
A eso se suma el trabajo de soporte técnico desarrollado directamente por MMT. “Llevamos cinco o seis años dando soporte técnico a bandas nacionales e internacionales aquí en la Quinta Vergara”, declaró Chris Burgos, desarrollador de mercado para Shure en Chile.
Uno de los puntos fuertes este año fue justamente la posibilidad de mostrar tecnologías nuevas directamente en un entorno real de festival.
“Muchas bandas todavía no conocían el nuevo sistema ADPSM y aquí tuvieron la posibilidad de probarlo directamente en Viña del Mar, con soporte técnico local y también apoyo de especialistas de México como Rubén Álvarez de Shure”, afirmó Burgos.

Claypaky y el lenguaje visual del festival
El increíble marco lumínico estuvo liderada por Pablo Gutiérrez, fundador de LEC (Life Entertainment Crew), estudio mexicano encargado del diseño de iluminación y dirección escénica del festival.
“Viña siempre fue un referente enorme para quienes trabajamos en esta industria. Crecí escuchando hablar de este festival como uno de los escenarios más importantes de Latinoamérica”.
El trabajo de LEC involucró un rediseño integral del workflow de iluminación, previsualización y operación técnica, desarrollado en gran parte desde México antes de llegar al venue.
“Trabajamos muchísimo la preproducción en estudio, con visualizadores, planos y show files. Eso nos permite tener una capacidad de reacción muy rápida cuando pasan cosas en vivo”, aseguró.
Gutiérrez también destacó el respaldo técnico recibido tanto desde Chile como desde la red internacional de MA Lighting.
“MMT nos ayudó muchísimo. Siempre hubo personas de soporte disponibles para cualquier situación técnica o duda de los iluminadores”, reconoció.
Dentro del diseño visual del escenario, las luminarias de Claypaky ocuparon roles estratégicos en distintas capas del show. El equipo de Pablo Gutiérrez integró modelos como Arolla LT, Sharpy Plus, Tambora Batten y Mini-B dentro del diseño general de iluminación, combinando funciones de key light, efectos, side lights y profundidad escénica.
“Las Arolla son fundamentales para toda la luz frontal de televisión, mientras que las Tambora y las Mini-B aportan profundidad visual y efectos que enriquecen muchísimo la escena”, enfatizó.
Según detalla, las Arolla LT fueron utilizadas principalmente como key light frontal para televisión, aprovechando sus capacidades de recorte, precisión y temperatura de color para responder a las exigencias broadcast del festival. Mientras tanto, las Tambora Batten se integraron dentro de los grandes círculos escenográficos del escenario, aportando efectos de pixel y profundidad visual en cámara.
En paralelo, las Mini-B jugaron un rol clave dentro del escenario gracias a su tamaño compacto y versatilidad. “Es un aparato muy pequeño, pero extremadamente potente para el tamaño que tiene. Nos permitió generar profundidad, efectos y trabajar muy bien las tomas abiertas para televisión”, compartió.
El diseño también priorizó la integración visual entre iluminación, cámaras y contenido de pantallas, uno de los grandes desafíos técnicos del festival. Y justamente allí, la flexibilidad del ecosistema Claypaky permitió acompañar un workflow donde la estética visual debía convivir permanentemente con las exigencias del broadcast en vivo.

Blackmagic y los nuevos workflows visuales
El área visual del festival también mostró un crecimiento importante en workflows basados en render y procesamiento en tiempo real.
Fito Zamora, fundador de Visuales X y responsable del arte visual oficial de pantallas del festival, explicó cómo herramientas como Blender y DaVinci Resolve se integran hoy en proyectos de gran escala.
“El trabajo en tiempo real cambió completamente la manera de producir contenido visual. Hoy podemos trabajar proyectos enormes con muchísima más velocidad y estabilidad”, admitió.
Para Zamora, la incorporación de herramientas de Blackmagic dentro de su flujo de trabajo permite reducir riesgos y acelerar procesos críticos. “La estabilidad es el pilar fundamental de cualquier flujo de trabajo”, resumió.
El trabajo silencioso detrás del ecosistema
Dentro de toda esta operación, el rol de Simón Manríquez fue parte del engranaje que permitió sostener la relación diaria entre marcas, clientes y producción durante el festival.
Como ejecutivo de cuentas claves del área profesional de MMT, Manríquez estuvo presente en Viña del Mar acompañando distintas áreas del espectáculo junto al equipo técnico y comercial de la compañía.
“En este tipo de eventos apoyamos al mercado del espectáculo junto con distintos compañeros que cumplen diferentes labores dentro del festival” comenta con orgullo.
Su presencia refleja justamente uno de los aspectos más importantes del trabajo que MMT viene consolidando en este tipo de producciones: la cercanía operativa con clientes, técnicos y artistas en entornos de máxima exigencia.

Mucho más que distribución
A lo largo de Viña 2026, MMT no apareció solamente como proveedor de tecnología. Apareció como un articulador técnico capaz de conectar marcas, especialistas, soporte local e integración operativa dentro de uno de los escenarios más exigentes del continente.
Y quizás ahí esté el verdadero diferencial.
Porque cuando un festival de esta magnitud funciona noche tras noche, lo que realmente sostiene el espectáculo no son únicamente las luminarias, las consolas o los sistemas inalámbricos. Es el ecosistema humano y técnico que trabaja detrás de ellos.




