En ISE 2026, en Barcelona, MARANI no solo presentó productos. Presentó una arquitectura. Una manera distinta de pensar el audio profesional en un momento donde la integración, las redes y la inteligencia del sistema se volvieron tan importantes como la potencia.
Para Michele Marani, fundador de la compañía, la presencia en la feria tuvo un significado estratégico que trascendió la exhibición comercial. “ISE se ha convertido, sin duda, en la feria profesional AV más importante de Europa — y desde su traslado a Barcelona, consolidó su posición como plataforma verdaderamente global”, afirmó.
Desde su perspectiva, la participación de MARANI respondió a tres ejes centrales: posicionamiento, expansión y validación tecnológica. En un contexto donde el audio converge cada vez más con IT, video e integración de sistemas, ISE fue el escenario donde esa convergencia se materializó. “No somos solo una empresa de audio. Somos parte de la cadena de soluciones integradas”, subrayó.
Barcelona también funcionó como punto de encuentro clave para fortalecer la red internacional de distribución. Europa, Medio Oriente, África, Asia-Pacífico y especialmente América Latina estuvieron presentes en los pasillos de la feria. “El mercado latinoamericano es particularmente importante para nosotros”, destacó Marani, remarcando que la estrategia de expansión en LATAM fue uno de los objetivos concretos de esta edición.
Pero más allá del posicionamiento comercial, ISE 2026 fue el espacio elegido para mostrar hacia dónde evoluciona la ingeniería de la marca.
La evolución del ecosistema: de kDM a kTM
Uno de los focos centrales del stand fue la nueva serie kTM, evolución directa de la reconocida línea kDM. Sin embargo, Marani fue claro al marcar la diferencia: “Cuando digo evolución, no me refiero a un refresh estético. Repensamos fundamentalmente lo que un amplificador de rack debería estar haciendo en 2026”.
La incorporación de sensores de voltaje y corriente directamente en los módulos de potencia permitió medir en tiempo real la impedancia real de carga. El amplificador dejó de trabajar con estimaciones y comenzó a operar con datos reales. Esta información no solo mejoró el monitoreo, sino que alimentó decisiones inteligentes de gestión de potencia mientras el sistema estaba en funcionamiento.
El procesamiento también dio un salto. La nueva arquitectura duplicó la capacidad DSP, habilitando filtros FIR de mil taps por canal, manteniendo la posibilidad de combinar correcciones FIR con filtros IIR tradicionales — Butterworth, Bessel, Linkwitz-Riley — dentro del mismo amplificador. “Antes necesitabas cajas separadas. Ahora está todo dentro del amplificador”, explicó.
El nuevo proceso Profiler representó otro avance significativo. Diseñado para trabajar sobre una ventana dinámica de 64 dB, permitió adaptar la respuesta tonal del sistema según el nivel de señal en tiempo real. “Los altavoces no suenan igual a todos los niveles de SPL. Esto lo aborda directamente”, señaló.

Procesamiento distribuido e inteligencia en toda la cadena
MARANI no presentó productos aislados, sino un ecosistema integrado compuesto por la matriz MDAM24, los procesadores MIR488I y MIR888F — ahora con salidas digitales AES3 — y los nuevos amplificadores kTM.
La filosofía fue clara: procesamiento distribuido donde tenga sentido, ruta de señal completamente digital cuando sea necesario y conciencia en tiempo real de lo que sucede en el altavoz.
“Cada etapa tiene inteligencia”, afirmó Marani. Desde el ruteo any-to-any y el backup automático por prioridad en la MDAM24, hasta la integración de FIR con procesos dinámicos en los MIR y el monitoreo de impedancia en los amplificadores, el sistema fue concebido como una arquitectura cohesiva.
En aplicaciones de gran formato — touring y conciertos — el impacto fue directo. La posibilidad de medir, cargar FIR, y luego permitir que procesos como Dynamic EQ o Profiler compensen los cambios del recinto durante el show, aportó un nivel de adaptabilidad que antes requería múltiples dispositivos externos.
En festivales y eventos multiescenario, la MDAM24 asumió el rol de cerebro central, gestionando múltiples formatos — analógico, AES3 y Dante — con respaldo automático ante fallos de señal.
En entornos corporativos, casas de culto y teatros, la combinación de corrección FIR y procesamiento dinámico permitió sistemas profundamente alineados que luego funcionaron de manera autónoma, incluso con operadores no especializados.
“El sistema no solo reproduce audio. Observa, mide y se adapta”, resumió.

Redes, modularidad y protección de inversión
En un momento donde Dante, AVB, AES67 y Milan compiten por espacio, MARANI adoptó una decisión estructural: no fijar un protocolo único en placa madre. Todos los equipos incorporaron sockets para tarjetas intercambiables.
“Los protocolos evolucionan y el mercado no se queda con uno solo”, explicó Marani. Si un cliente necesitaba Dante, instalaba la tarjeta correspondiente. Si migraba a AVB en el futuro, simplemente reemplazaba la tarjeta sin cambiar el hardware.
La compañía ya trabajaba en una tarjeta AVB y en una versión dual AVB/Dante seleccionable por software, orientada especialmente a rental e integradores que trabajan con múltiples estándares.
La visión fue proteger la inversión del cliente y anticipar la evolución de la industria.
Software, modelado y el paso hacia la IA
Uno de los anuncios más ambiciosos fue el desarrollo de una plataforma integral de System Management Software, estructurada en tres capas: gestión, modelado y medición.
La idea fue cerrar la brecha entre diseño y puesta en marcha, permitiendo modelar una instalación antes de conectar un solo cable, medir dentro del mismo entorno y desplegar configuraciones integradas.
Pero el paso siguiente fue aún más disruptivo: la exploración de IA aplicada a la configuración de sistemas.
“No se trata de reemplazar al ingeniero, sino de asistirlo”, aclaró Marani. El concepto fue construir una base de conocimiento basada en configuraciones reales utilizadas en distintos escenarios — teatros, festivales, auditorios corporativos — para que el sistema pueda sugerir puntos de partida informados.
“Un joven ingeniero podría beneficiarse de la experiencia acumulada en miles de implementaciones previas. Un ingeniero experimentado podría ahorrar tiempo bajo presión”, explicó.
GaN: el próximo salto en amplificación
En paralelo, la compañía avanzaba en una nueva generación de amplificadores basados en transistores de nitruro de galio (GaN). Más rápidos, más eficientes y térmicamente superiores a los MOSFET tradicionales, prometían mayor densidad de potencia en menor espacio y peso.
“GaN es una tecnología verdaderamente transformadora”, afirmó. El objetivo no fue simplemente reemplazar un componente, sino rediseñar la plataforma de potencia alrededor de sus ventajas.
Profundizar, no diversificar
Al hablar de la visión de mediano plazo, Marani fue categórico. La compañía no planeaba expandirse hacia nuevas categorías como consolas o micrófonos.
“Estamos profundizando, no ampliando”, sostuvo. El foco seguiría puesto en amplificación, procesamiento, ruteo y software inteligente.
“No se trata de hacer cajas más fuertes o sumar funciones por marketing. Se trata de resolver los problemas reales que enfrentan los profesionales cuando están frente a un sistema horas antes de que se abran las puertas”.

Una narrativa coherente
La presencia de MARANI en ISE 2026 dejó una narrativa clara: construir la cadena de señal más inteligente del audio profesional, desde la matriz hasta el amplificador, integrada por software que gestiona, modela, mide y aprende.
En un mercado donde la potencia ya no es suficiente y la diferenciación pasa por la inteligencia del sistema, MARANI decidió apostar por profundidad técnica, integración vertical y evolución sostenida.
“Los días de tratar al amplificador como un bloque de potencia sin cerebro quedaron atrás”, concluyó Marani. “Los profesionales del sonido quieren — y sus clientes exigen — sistemas inteligentes de extremo a extremo. Eso es exactamente lo que estamos construyendo”.




