Jack Cannon captura los múltiples estados de ánimo de Reneé Rapp en gira con CHAUVET Professional.

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Australia – Los fans que colmaron el icónico Riverstage al aire libre la noche del 27 de enero para el inicio de la primera gira australiana de Reneé Rapp no se vieron afectados por el calor y la humedad (después de todo, es verano en el hemisferio sur); estaban demasiado ocupados anticipando la aparición de la popular y disruptiva estrella pop estadounidense… ¡y no se decepcionaron!

Desde el momento en que la cantante y actriz de Carolina del Norte irrumpió en el escenario bajo la luz roja estroboscópica de los Color STRIKE M de CHAUVET Professional en el rig diseñado por Jack Cannon y comenzó con su éxito “Leave Me Alone”, el público supo que no estaba ante un simple concierto, sino frente a una experiencia desbordante, una que sería recordada durante mucho tiempo.

Trabajando con precisión un rig suministrado por PRG que contaba con solo 60 luminarias, 16 de ellas estrobos motorizados Color STRIKE M, Cannon movió su iluminación en sincronía con la gran variedad de estados emocionales que su artista transmitía sobre el escenario.

“Nuestra variación de looks no se trataba solo de mantener el interés visual, también tenía que ver con el ritmo emocional”, explicó Cannon, quien se desempeñó como director de iluminación y programador en la gira australiana, trabajando junto a los programadores Taylor Jack Haynes y Jade Frasey.

“La música de Reneé oscila entre la vulnerabilidad y el desafío, la suavidad y la ferocidad”, explicó. “Quería que la iluminación se sintiera como si respirara con ella: contrayéndose, expandiéndose, revelando, ocultando. El espectáculo no era una historia lineal, pero sí tenía un arco emocional. Pasábamos de la intimidad a la confrontación, del aislamiento a la catarsis. Los cambios de looks eran realmente cambios de perspectiva, casi como diferentes lentes sobre el mismo personaje”.

Para crear esta mezcla de estados de ánimo y emociones, Cannon fue modificando los ángulos de luz a lo largo del show, pasando de estrobos a siluetas. También recurrió a distintas combinaciones de color y paletas monocromáticas para reflejar la cualidad teatral de la actuación de su artista. En su opinión, los momentos monocromáticos generaban claridad emocional. “Cuando todo está saturado en un solo tono —rojo profundo, azul helado, blanco intenso— no hay distracción”, señaló. “Así, el rojo se convierte en obsesión o rabia; y el azul en aislamiento”.

Al referirse a su uso de los ángulos de iluminación, comentó: “Al empujar la luz desde atrás y desde abajo, especialmente sobre el riser, podía convertir a Reneé en una forma —un ícono más que una persona. Se sentía escultórico. Casi mítico. Luego, cuando volvíamos a iluminar el rostro, era como reintroducir al ser humano dentro de esa silueta. La iluminación trasera y lateral estaba diseñada para sentirse desafiante, casi confrontativa. No se te invita suavemente a entrar. Se te desafía a mirar”.

Rapp, quien alcanzó reconocimiento por protagonizar el musical de Broadway Mean Girls, aporta un fuerte aire teatral a sus conciertos, una cualidad que fue acentuada por la iluminación de Cannon. “El trasfondo teatral de Reneé es parte de lo que la convierte en una intérprete tan cautivante; ella entiende la intención. Aproveché eso tratando ciertas canciones como escenas”, afirmó Cannon. “La teatralidad, para mí, no consiste en hacer que parezca un espectáculo de Broadway, sino en utilizar la luz para enmarcar la actuación como una forma de narración. Cada cue tenía que sentirse motivado, no solo musicalmente sino también emocionalmente”.

Cannon buscó reflejar la complejidad de su artista a través del contraste en su iluminación, pasando de bordes duros a suavidad, de un brillo cegador a una oscuridad casi total, creando looks que parecían poder estallar en cualquier momento. Para lograrlo contó con sus Color STRIKE M, que fueron posicionados en una línea en el truss downstage y otra línea en el suelo upstage.

“El uso del estrobo no se hacía solo por impacto, era una forma de puntuación”, explicó Cannon. “La música de Renee tiene estos picos emocionales explosivos. Un buen estrobo nos permitía fracturar el tiempo en esos momentos. Convertía el movimiento en instantáneas. Elevaba la adrenalina. Creaba una sensación de inestabilidad en la sala, haciéndola sentirse inestable por apenas un segundo”.

Este efecto estroboscópico hacía que el público se sintiera “como si estuviera dentro de la oleada de la canción”, señaló Canno, lo cual, para muchos en esta calurosa noche australiana, era exactamente donde querían estar.

https://www.chauvetprofessional.com/

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