Italia – Desde 1986, Auditel ha sido un punto de referencia en la medición de las audiencias televisivas, brindando a las emisoras y a la industria de la publicidad en general datos sobre el consumo de contenidos en la pantalla chica. Recientemente, la empresa encomendó a la agencia Coo’ee Italia la creación de una campaña que mostrara esa labor de una manera original.
La campaña estuvo a cargo de Alessandro Tossatto y está impulsada por una metáfora sencilla: en un estilizado salón de estar, una familia italiana típica mira la programación de la RAI, Mediaset y Sky en una enorme pantalla. “La idea era dejar que el contenido de la pantalla iluminara el espacio y se reflejara en el rostro de los actores”, explicó Tosatto. “Esa fue nuestra manera de mostrar la presencia de Auditel en la cotidianidad de los hogares italianos”.
El director de fotografía Alessandro Zonin (AIC, IMAGO) empleó la cámara cinematográfica digital PYXIS 12K de Blackmagic para el rodaje, mientras que la posproducción se completó en DaVinci Resolve Studio. “El anuncio publicitario se grabó en un escenario con pantallas de ledes gigantescas en STS Communication, en Milán”, manifestó Zonin.
Las enormes superficies audiovisuales del estudio están impulsadas por un sistema de reproducción diseñado para contenidos en alta resolución. “Uno de los desafíos más grandes fue equilibrar el contraste entre los actores y las pantallas al captarlos con la cámara”, explicó Zonin. “Al tener el fondo integrado, necesitábamos manejar la exposición, el color y el contraste porque habría pocas oportunidades de hacerlo durante la posproducción”.
A fin de crear el reflejo del contenido visual sobre los rostros de los actores, Zonin empleó un videoproyector ANSI UHD de 1700 lúmenes, empleándolo para mostrar las mismas imágenes que el fondo de las pantallas. “Difundimos la luz de la pantalla de ledes, pero las imágenes no se proyectaban con suficiente definición sobre las caras. Al usar un proyector, logramos un efecto de mucha mayor profundidad”, observó Zonin. “Las luces eran bajas, con un rebote y ligeramente subexpuestas. A la vez, era esencial que la proyección en el fondo se pudiera leer a pesar del brillo de las superficies audiovisuales”.
“La latitud de exposición de la PYXIS 12K ayudó a conservar los detalles de la pantalla, y al mismo tiempo hizo que los tonos de piel fueran fáciles de editar”, comentó Zonin. “Junto con unos objetivos T1.3 Meister de Xeen, rodamos con una apertura de alrededor de T2.8 y una sensibilidad ISO de 800, lo que ayudó a mantener la profundidad de campo y el contraste entre los sujetos y la pared brillante”.
Zonin añadió: “Al tener los rostros intencionalmente subexpuestos, el sensor RGBW de la cámara nos dio una luminancia más limpia y menos ruido en la crominancia al elevar la exposición”.
La campaña se filmó en sensor completo 12K con una relación de aspecto de 3:2 a 25 f/s, lo que ofreció mayor libertad creativa durante la posproducción, al grabar en formato RAW 3:1 de Blackmagic a una velocidad constante en tarjetas CFexpress. Montamos la cámara sobre un trípode y la equipamos con sistemas inalámbricos de seguimiento de enfoque y de transmisión de imágenes (Vaxis Storm 3000), a través de los cuales se enviaba la señal a los monitores en el centro de supervisión.
Correspondencia cromática de las superficies audiovisuales realizada en DaVinci Resolve Studio
Sergio Cremasco, el colorista y técnico en imágenes digitales en set, trabajó con el editor Michele Montresor íntegramente en DaVinci Resolve Studio.
La cámara se mantuvo en una posición fija, por lo que los reencuadres, el acercamiento y el efecto de cámara en mano se crearon durante la posproducción. “La decisión de filmar a 12K con el sensor completo me permitió crear acercamientos directos a partir del plano general, así como realizar primeros planos, reencuadres y un efecto sutil de temblor para crear la ilusión de que la cámara era llevada en la mano, todo sin perder la calidad de los detalles”, explicó Montresor.
Añadió que la dinámica de trabajo con archivos proxy hizo que fuera más fácil recortar y probar los reencuadres de manera rápida: “Usé los proxy en H.264 para el montaje preliminar y la selección de imágenes, y posteriormente me pasé a los originales en resolución completa para comprobar el efecto y la calidad”.
De acuerdo con Cremasco, el desafío principal fue que hubiera una integración realista entre la superficie audiovisual y los actores en escena. “En el set, emparejé la exposición, el balance de blancos y el color entre el escenario de pantallas de ledes y los sujetos, usando también DaVinci Resolve para definir la posición de las imágenes en relación con la respuesta de la cámara”, dijo. “Esto nos acercó en el estudio, por lo cual durante el etalonaje nos pudimos concentrar en la integración y la apariencia”.
“En una producción de este tipo, es fácil que se note que el fondo es una pantalla. Si hay demasiada dominancia cromática, inconsistencia en el contraste o poca naturalidad de los tonos negros, todo ello puede tener un efecto”, prosiguió Cremasco. “También puede haber un rebase de la pantalla sobre la piel y esta puede cambiar de una toma a la siguiente, haciendo que sea difícil mantener la consistencia visual”.
Cremasco echó mano de DaVinci Wide Gamut para mantener los sujetos y el fondo consistentes hasta la transformación final. “En este espacio cromático, podía controlar la relación entre los sujetos y el fondo, redefinir las tomas sutiles para captar diferencias y completar el estilo visual, a la vez que mantenía los niveles y colores predecibles hasta la etapa de entrega”, explicó.
Cremasco se valió de una estructura nodal para separar el balance base, integrar los muros y el entorno, y refinar los sujetos. “Para el alineamiento general, trabajé con círculos cromáticos primarios y logarítmicos para ajustar la exposición, el contraste y el balance, mientras que comprobaba el vectorscopio con regularidad para garantizar que los niveles permanecieran constantes de una toma a otra”, observó. “Para arreglar las variaciones de color más sutiles, empleé curvas personalizadas y curvas “Matiz vs. matiz” y “Matiz vs. saturación”, dando forma a la respuesta tonal del fondo sin alterar la apariencia de los sujetos”.
“Para los tonos de piel, usé las herramientas “Colores específicos” y “Power Windows” con el propósito de aislar los rostros, y después ajusté el matiz y la saturación a fin de mantener la naturalidad de los colores aún con la proyección y reflejos de las pantallas”, añadió.
Los escenarios con pantallas de ledes de gran tamaño pueden introducir parpadeos, bandeados o patrones muaré. “En este caso, además de vigilar activamente estos riesgos, el códec RAW de Blackmagic y la respuesta del sensor RGBW me dieron la suficiente flexibilidad como para gestionar tanto la saturación como la luminancia de las ledes sin arruinar los tonos de piel ni comprimir en exceso los niveles de contraste”, continuó.
“Esto redujo la cantidad de correcciones necesarias para emparejar las pantallas con los sujetos”, dijo a modo de cierre.




