Más que un line array compacto de alto rendimiento, el EVENT-30A propone una nueva forma de trabajar: sensores, DSP, procesamiento FIR, automatización y un sistema de rigging diseñado para reducir tiempos y errores. Una plataforma que busca hacer más simple lo complejo y responder a una necesidad cada vez más concreta del mercado profesional: obtener resultados consistentes, con mayor rapidez y menor esfuerzo operativo.
El EVENT-30A no busca solamente entregar más potencia en menos espacio. Su verdadero diferencial está en combinar acústica, DSP, sensores, automatización y diseño mecánico para transformar la manera en que un sistema line array se configura y opera.
En un mercado donde cada vez se exige más rendimiento en menos tiempo, la innovación no pasa únicamente por conseguir más SPL, mayor cobertura o componentes más potentes. También pasa por algo mucho más concreto: conseguir que un sistema profesional sea más rápido de desplegar, más sencillo de configurar y, sobre todo, más consistente en sus resultados. Es precisamente en ese punto donde el EVENT-30A de DAS AUDIO encuentra su principal argumento.
Más que un line array compacto
A primera vista, el EVENT-30A puede definirse como un sistema line array autoamplificado, compacto y ligero, equipado con dos transductores de 10 pulgadas y dos motores de compresión M-60 de 1,75 pulgadas. Su amplificación Clase D entrega 1.000 W continuos y 2.000 W peak, mientras que el sistema alcanza un máximo de 138 dB de SPL lineal y ofrece una cobertura horizontal de 90°.
Pero reducir el EVENT-30A a sus especificaciones sería perder de vista lo más interesante.
Con un peso de 26,5 kg, DAS AUDIO ha buscado equilibrar rendimiento y portabilidad en un formato que pueda responder tanto a las necesidades de empresas de rental y touring como a instalaciones permanentes de tamaño medio y grande.
La configuración simétrica en V de los transductores de bajas frecuencias permite mantener una cobertura horizontal constante de 90° hasta 200 Hz, mientras que la guía de ondas controla la dispersión vertical y favorece el acoplamiento entre las diferentes unidades cuando se construye un array.
En otras palabras, el objetivo no es simplemente conseguir una caja pequeña que entregue mucho nivel. El desafío es que esa caja pueda comportarse como parte de un sistema coherente.
Y ahí comienza la verdadera innovación del EVENT-30A.
Cuando el sistema reconoce dónde está
Una de las características más interesantes del EVENT-30A es Smart Self-Tuning.
La idea es sencilla de explicar, aunque tecnológicamente resulte mucho más sofisticada: cada unidad puede identificar su posición dentro del array mediante sensores infrarrojos.
El sistema detecta cuántas cajas forman parte del conjunto, identifica las posiciones superior e inferior y reconoce dónde está ubicada cada unidad. A partir de esa información, puede cargar automáticamente los presets correspondientes, incluyendo configuraciones long throw y short throw.
Esto modifica un elemento fundamental del flujo de trabajo. Tradicionalmente, configurar un line array implica una serie de decisiones y ajustes que deben realizarse manualmente. Cuanto mayor es el sistema, mayor es también la cantidad de parámetros que deben controlarse y, consecuentemente, las posibilidades de cometer un error.
Smart Self-Tuning busca reducir precisamente ese margen. No se trata de reemplazar al técnico. Se trata de eliminar parte del trabajo repetitivo y susceptible de error para que el profesional pueda concentrarse en las decisiones que realmente requieren experiencia.
Y esa diferencia es importante.
Automatización no significa perder control
En ocasiones, cuando se habla de automatización en audio profesional, existe la idea de que la tecnología intenta reemplazar el conocimiento del operador.
El concepto detrás del EVENT-30A plantea justamente lo contrario.
La automatización funciona como una herramienta de asistencia. El técnico continúa decidiendo dónde colocar el sistema, cuántas unidades utilizar, cómo distribuir la cobertura, qué configuración general necesita el evento y cómo integrar el sistema principal con subwoofers, frontfills y delays.
Lo que hace el EVENT-30A es ayudar a que una parte de la configuración sea más rápida, precisa y repetible. Esto tiene una importancia creciente en el mercado profesional.
Las empresas de rental trabajan con tiempos cada vez más ajustados y con equipos humanos que pueden variar de un evento a otro. Un sistema capaz de reconocer su propia configuración puede contribuir a que el resultado final dependa menos de tareas manuales y más de un flujo de trabajo estructurado.
La tecnología, en este caso, no sustituye la experiencia: la potencia.
La precisión detrás de la simplicidad
La facilidad de configuración solamente tiene valor si detrás existe una plataforma capaz de garantizar un comportamiento acústico consistente.
Por eso, otro de los elementos centrales del EVENT-30A es su plataforma DSP.
El sistema incorpora procesamiento de 24 bits y filtros FIR destinados a optimizar la respuesta del sistema y mantener una respuesta de fase constante. El objetivo es conseguir una reproducción sonora transparente, con claridad y definición, y al mismo tiempo mantener una coherencia entre las diferentes unidades que forman el array.
Aquí aparece una idea fundamental: automatizar no significa simplificar la tecnología; significa hacer que una tecnología compleja sea más fácil de utilizar.
El usuario no necesita necesariamente intervenir sobre cada una de las capas que hacen posible el funcionamiento del sistema. La complejidad queda integrada dentro de la plataforma.
Y esa filosofía también se extiende al ecosistema DAScontrol.
El rigging también forma parte de la innovación
Hay otro aspecto que muchas veces queda relegado cuando se habla de innovación en sistemas de sonido: la mecánica.
En un sistema line array, el tiempo de montaje no depende exclusivamente de la electrónica. También está determinado por el proceso físico de armado, transporte y ajuste de las cajas.
El EVENT-30A incorpora el sistema FSS (Fast Set Splay), desarrollado para agilizar ese proceso.
El ángulo de cada elemento puede seleccionarse directamente desde el carro de transporte, con ajustes de 1° entre 0° y 10°. El hardware de acero permite configurar arrays de hasta 24 unidades.
La ventaja es sencilla pero significativa: parte de la preparación del sistema puede realizarse antes de que las cajas abandonen el carro.
Eso significa menos tiempo de trabajo en altura, una operación más ordenada y un despliegue más rápido.
En un festival, una gira o un evento donde los tiempos de montaje están estrictamente condicionados, cada minuto cuenta.
Un sistema que no queda congelado en el día de su compra
Otro elemento que merece atención es la conectividad Wi-Fi integrada.
El EVENT-30A permite realizar actualizaciones inalámbricas de firmware, una característica que adquiere especial relevancia cuando se analiza el producto desde la perspectiva de una empresa de rental.
Un sistema profesional no debería quedar tecnológicamente congelado el día que sale de la caja.
La posibilidad de actualizar firmware significa que la plataforma puede evolucionar con el tiempo y que las mejoras futuras pueden incorporarse sin necesidad de modificar físicamente el equipo.
Esto convierte al EVENT-30A en algo más que una inversión en hardware. Es una plataforma preparada para evolucionar.
De producto a ecosistema
La nueva generación de la serie EVENT también debe analizarse desde una perspectiva más amplia.
DAS Audio no presentó al EVENT-30A como un producto aislado. El sistema forma parte de una plataforma que incorpora también al subwoofer EVENT-S218A y al monitor EVENT-M12A, todos ellos basados en una arquitectura DSP común.
El EVENT-S218A incorpora dos transductores de neodimio de 18 pulgadas y fue diseñado para trabajar específicamente junto al EVENT-30A. Sus presets cardioides para configuraciones de dos y tres unidades permiten controlar la energía trasera en aplicaciones donde este aspecto resulta especialmente importante.
Por su parte, el EVENT-M12A extiende la plataforma hacia la monitorización de escenario y también puede utilizarse como sistema point source.
Esta integración tiene una consecuencia importante: el usuario no está adquiriendo simplemente tres productos diferentes. Está accediendo a un ecosistema.
El objetivo es que diferentes elementos puedan compartir una misma filosofía de procesamiento, control y operación.
¿Por qué esto puede ser revolucionario para el mercado?
La palabra “revolucionario” suele utilizarse con demasiada facilidad en la industria.
Un nuevo altavoz no es revolucionario simplemente porque tenga más potencia que su antecesor. Tampoco lo es porque incorpore un nuevo DSP o porque pese algunos kilos menos.
La verdadera innovación aparece cuando varias tecnologías resuelven simultáneamente problemas reales del usuario.
Y eso es precisamente lo que propone el EVENT-30A. Más rendimiento en un formato relativamente compacto. Menor peso. Automatización de la configuración. Identificación de cada unidad dentro del array. Presets adaptados automáticamente. Procesamiento FIR. Actualizaciones mediante Wi-Fi. Rigging diseñado para acelerar el despliegue. Compatibilidad con una plataforma completa.
El resultado es un sistema que busca reducir la distancia entre complejidad tecnológica y facilidad de operación.
Una necesidad especialmente relevante para Latinoamérica
Este concepto adquiere todavía mayor importancia cuando se observa el mercado latinoamericano.
Las empresas de rental necesitan sistemas capaces de adaptarse a diferentes escenarios: conciertos, festivales, eventos corporativos, iglesias, teatros, centros de convenciones e instalaciones permanentes.
En muchos casos, además, los mismos sistemas deben transportarse entre ciudades y montarse en tiempos muy reducidos.
Por eso, el peso, la velocidad de montaje, la facilidad de configuración y la posibilidad de obtener resultados consistentes no son cuestiones secundarias. Son parte del negocio.
Un sistema que puede entregar 142 dB de SPL lineal, cubrir 90° horizontalmente y trabajar con hasta 24 unidades, pero que además pesa 26,5 kg por caja y automatiza una parte importante de su configuración, puede abrir nuevas posibilidades para empresas que necesitan prestaciones profesionales sin asumir necesariamente la infraestructura logística asociada a sistemas de mayor tamaño.
La verdadera innovación está en simplificar
El EVENT-30A representa una evolución interesante en la manera de entender un line array.
Su innovación no está solamente en los dos 10″, en los 2.000 W peak o en los 142 dB. Está en la integración.
Acústica, DSP, sensores infrarrojos, procesamiento FIR, conectividad Wi-Fi, automatización y rigging trabajan dentro de una misma filosofía: hacer que un sistema profesional complejo sea más rápido, más sencillo y más consistente de operar.
Y probablemente ahí está la razón por la que el EVENT-30A merece ser analizado más allá de su ficha técnica.
Porque la próxima generación de sistemas de sonido profesional no necesariamente estará definida únicamente por cuánto SPL puede producir una caja.
También estará definida por cuánto puede ayudar al profesional a conseguir el resultado correcto, en menos tiempo y con menos margen de error.
La innovación del EVENT-30A no está solamente en lo que el sistema puede hacer. Está en cuánto puede simplificar el trabajo necesario para hacerlo bien.




