Estados Unidos – Ernest Tubb Record Shop aprovechó las características históricas de su espacio en Broadway, Nashville y utilizó altavoces Yamaha y NEXO para crear un sonido vibrante y equilibrado que destaca cada nota y eleva toda la experiencia musical.
Donde el legado musical de Nashville se encuentra con la alta fidelidad
Nashville siempre ha sido el corazón de la música estadounidense: una ciudad donde cada calle, escenario y honky-tonk palpita al ritmo de la música y la melodía. En los últimos años, se ha convertido en un centro creativo para artistas de diversos géneros. Lower Broadway, conocido por su energía y su glorioso caos, ofreció el escenario perfecto para que Ernest Tubb Record Shop reinventara lo que podía ser una experiencia de música en vivo.
La misión estaba clara: crear un entorno de audio que honrara el legado musical de Nashville y, al mismo tiempo, ofreciera una experiencia moderna de alta fidelidad que mantuviera al público involucrado y cómodo. Para hacer realidad esta visión, Black Box AVS fue responsable del diseño, la ingeniería y la implementación de un sistema audiovisual completo, con una solución adaptada a los requisitos arquitectónicos y operativos específicos del recinto.
Martin Lawrence, propietario de Black Box AVS, explicó: “El proyecto requería mucho más que una actualización del sistema de audio. Black Box AVS tenía la responsabilidad de crear un ecosistema tecnológico cohesivo que diera soporte a la música en vivo, las operaciones del recinto, la experiencia de los visitantes, las redes, el control de iluminación y la facilidad de mantenimiento a largo plazo. Más allá del audio, Black Box AVS diseñó e implementó la infraestructura tecnológica del establecimiento, incluida la infraestructura de red, la conectividad inalámbrica, los sistemas de control centralizado, los racks para los equipos y el control de iluminación integrado”.
La realidad acústica
El edificio presentaba un desafío clásico de Broadway: una estructura larga y estrecha, con paredes de ladrillo a la vista y pisos de madera en todo el recinto. No era posible recurrir a un tratamiento acústico intensivo, por lo que el equipo se apoyó en la cobertura, las zonas de retardo y un ajuste preciso del sistema. “Es un edificio largo y estrecho, con ladrillo a ambos lados y únicamente pisos de madera”, explicó Lawrence. “El objetivo era sencillo en concepto, pero exigente en su ejecución: ofrecer un nivel de presión sonora (SPL) uniforme desde el frente hasta el fondo, preservando al mismo tiempo el sonido característico de una guitarra steel, la resonancia de un contrabajo y las delicadas texturas de los conjuntos acústicos. En una ciudad donde cada nota cuenta una historia, el equilibrio no era opcional: era esencial”.
Arquitectura del sistema: precisión y rendimiento
La base del sistema está formada por una serie de altavoces CZR de Yamaha, elegidos por su claridad, contundencia y fidelidad musical. “Los CZR realmente permiten que cada instrumento respire”, afirmó Lawrence. “Se perciben los armónicos sutiles de una guitarra steel, el ataque de un contrabajo y el brillo de las cuerdas acústicas, todo sin tener que subir excesivamente el volumen”.
La amplia gama dinámica de los CZR permite mantener la definición incluso con niveles elevados de presión sonora, de modo que el público escucha música y no solamente volumen: una distinción fundamental en una ciudad profundamente arraigada en la tradición de la música en vivo. Los front fills mantienen la claridad en las primeras filas, mientras que su diseño compacto preserva las líneas de visión y la sensación de amplitud del recinto. El control se trasladó a iPads conectados a racks centralizados en una sala destinada a los equipos audiovisuales, lo que permite controlar íntegramente el FOH y la iluminación sin necesidad de cabinas tradicionales. Las luminarias Chauvet, el software Luminaire y los núcleos de control de Visual Productions integraron la iluminación dinámica en la misma interfaz. Los robustos switches NETGEAR y los puntos de acceso RUCKUS garantizaron una conectividad fiable en los cuatro pisos, mientras que los racks Middle Atlantic y el sistema de gestión de cables Panduit mantienen la instalación ordenada y facilitan su mantenimiento.
Los altavoces NEXO de la serie ePS completan el sistema con un rendimiento de rango completo y alta potencia, combinando una cobertura precisa, directividad de altas frecuencias seleccionable y opciones de montaje compactas y flexibles que facilitan su instalación en los distintos espacios del establecimiento.
Optimización para lograr el máximo impacto
Cada decisión estuvo orientada a maximizar el impacto sonoro sin exceder el presupuesto. Cuando la distribución del escenario cambió durante el proyecto, se optó por sistemas principales con transductores de 15 pulgadas; aun así, el carácter sonoro se mantuvo claro y detallado gracias a la calidad de sonido de primer nivel de los CZR. “Incluso con los cambios, el sistema se adapta magníficamente. Se sigue escuchando todo el espectro de la música: hay profundidad, claridad y contundencia en todo el recinto”. El público disfruta de un sonido uniforme y de alta fidelidad en todos los pisos, desde el bar de la terraza hasta la tienda de discos de vinilo. “Los CZR no se limitan a emitir sonido a gran volumen; crean una experiencia”, afirmó.
El resultado sonoro
Los resultados fueron inmediatos. El público podía escuchar los instrumentos con claridad, no solamente a gran volumen. “La gente dice que suena muy bien. No está excesivamente fuerte: realmente se distinguen los instrumentos individuales”, señaló Lawrence. Este proyecto representó mucho más que una actualización técnica: marcó un cambio cultural. “Está ayudando a impulsar una transformación: pasar de bares que instalan sistemas que simplemente son los más baratos y los más ruidosos a propuestas diferentes, en las que se construye un sistema desde cero para que la experiencia del usuario sea agradable”, explicó. Ahora, el recinto invita al público a quedarse más tiempo, sumergirse en la música y apreciar plenamente cada actuación.
El sonido, siempre en primer lugar
En Nashville, donde la música fluye por cada calle y escenario, Ernest Tubb Record Shop demuestra que una ingeniería meticulosa, un diseño inteligente del sistema y un uso cuidadoso de los recursos pueden transformar un recinto en una experiencia sonora verdaderamente inmersiva, sin dejar de honrar el rico legado musical de la ciudad. “Al final del día, ese es el objetivo: construir un lugar al que me gustaría llevar a mis amigos cuando vienen a la ciudad”, afirmó Lawrence. Aquí, el volumen elevado ya no es la medida de una gran actuación: cada nota, cada rasgueo y cada matiz vocal se reproducen con claridad y presencia, permitiendo que la música viva y respire tal como fue concebida.




