Avatar: The Last Airbender in Concert – The 20th Anniversary Tour impacta con VIO de dBTechnologies.

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Estados Unidos – En el campus de SDSU, el silencio no es una sugerencia: se impone. El Cal Coast Credit Union Open Air Theatre se encuentra justo al lado de la biblioteca de la universidad y, hasta las 17 hs, incluso las producciones de conciertos que montan para las funciones nocturnas deben ajustarse a esas limitaciones.

El 10 de noviembre, el desafío llegó en la forma de un fascinante ensamble orquestal que fusionó elementos musicales orientales y occidentales, interpretando una compilación especialmente creada de las tres temporadas de la icónica serie Avatar: The Last Airbender, proyectadas en una pantalla de cine de tamaño completo. Avatar: The Last Airbender in Concert – The 20th Anniversary Tour no solo se veía: cada nota, palabra y efecto sonoro debía recorrer el anfiteatro al aire libre de 4.825 butacas. El ingeniero de FOH TJ Young contó con solo 30 minutos para ajustar el sistema antes de que los músicos subieran al escenario para la prueba de sonido; no había margen para una adaptación gradual.

Con una producción tan exigente, un cronograma así podría elevar fácilmente la presión, pero la situación potencialmente estresante encontró su Zen antes del primer chequeo de micrófonos: “Estaba un poco nervioso al llegar al show con solo una ventana de 30 minutos para hacer ruido antes de que los músicos subieran al escenario, hasta que escuché en los correos de preproducción que el sistema de FOH iba a ser un rig de dBTechnologies”, comentó Young. “He mezclado anteriormente en varios sistemas dBTechnologies y me encanta cómo responden desde el primer momento. Sabía que el lado del PA en este show iba a ser muy sencillo”.

MixOne, el proveedor de audio con base en Orange, California, ha trabajado en este anfiteatro más de cien veces. Conocen sus particularidades como otros conocen la calle de su infancia: cómo el viento puede desviar las altas frecuencias, hasta dónde pueden viajar los subgraves antes de hacer vibrar las residencias estudiantiles y exactamente cuán fuerte puede ser un show antes de interferir con el campus que lo rodea. Esa experiencia dio forma a su elección de sistema: un despliegue completo de VIO L212 de dBTechnologies.

A cada lado del escenario se colgaron doce módulos VIO L212 —cada uno capaz de alcanzar 142 dB—, seleccionados aquí por su claridad y alcance más que por su potencia bruta.

Seis subgraves VIO S318 por lado, en configuración cardioide, enviaron la energía de bajas frecuencias hacia el público manteniendo tranquilo al campus circundante. A lo largo del borde del escenario, seis front fills VIO X206 brindaron una cobertura detallada a las filas más cercanas, donde las cuerdas, los vientos y los instrumentos solistas necesitaban intimidad más que impacto.

El técnico certificado VIO Greg “Haggard” Brandt recorrió la platea durante el ajuste y escuchó cómo su diseño se hacía realidad. “Este anfiteatro al aire libre suena increíble sin importar en qué asiento estés cuando vuelas 24 L212 de dBTechnologies con los ángulos y ajustes preferidos previstos mediante Ease Focus”, señaló. Apuntando hacia las primeras filas justo antes de la apertura de puertas, agregó: “las voces eran muy definidas y a la vez cálidas a través de los front fills VIO X206, y los graves de los S318 retumbaban en las butacas durante los momentos dramáticos”.

Curiosamente, el aire frío de la noche extendió la inteligibilidad de las altas frecuencias a lo largo de todo el recinto, pero las mismas propiedades acústicas amenazaban con llevar el sonido más allá de sus límites. El Systems Tech y A1 Michael Netteberg explicó que “para evitar que se fuera demasiado lejos, atenuamos las dos cajas superiores y ajustamos la compensación de HF para aislar un poco más el sonido debido a los límites de dB”.

A pesar de las restricciones y los tiempos acotados, el sistema cobró vida. Aurora Net proporcionó el control y la gestión de DSP, SMAART V9 guió el ajuste, y la reproducción multipista desde Reaper permitió una rápida prueba de sonido virtual antes de que la orquesta subiera al escenario. Desde maderas hasta tambores taiko, los 105 canales de entrada pasaron por un único sistema Allen & Heath dLive que manejó el FOH y 26 mezclas IEM con todo el procesamiento interno.

El público no solo escuchó altavoces. Vivió un viaje emocional, con cada momento de control del aire llevado a la vida a través de la música en vivo. TJ lo resumió con la simplicidad que suele llegar cuando el trabajo duro ya está hecho: “Todos tuvieron un gran show”.

El anfiteatro de Cal Coast es un espacio donde el audio debe caminar por la cuerda floja entre energía y contención. El sistema VIO mantuvo ese equilibrio sin esfuerzo, llenando la sala sin desbordarse más allá de los límites del campus. El audio se mantuvo predecible y controlado. Para un show construido sobre la nostalgia, el detalle y la narrativa dinámica, el rig VIO sostuvo el sonido exactamente donde debía estar.

https://www.dbtechnologies.com

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