Christian Gadea lleva la iluminación al siguiente nivel en “Volar es humano, aterrizar es divino” con zactrack. En el Teatro Coliseo, esta tecnología de seguimiento automático ilumina a los artistas con precisión, marcando un antes y un después en la escenografía argentina. ¡zactrack es el protagonista de esta experiencia única!
Buenos Aires es una ciudad vibrante y con una extensa historia en el mundo del espectáculo. Christian Gadea, diseñador de iluminación, se embarca en un proyecto innovador que promete revolucionar la experiencia escénica en el país, como parte del equipo del primer show en Argentina en incorporar el sistema de seguimiento automatizado zactrack.
Se trata de “Volar es humano, aterrizar es divino”, el monólogo unipersonal de Enrique Pineyro, que lleva más de 10 años cautivando a públicos en Buenos Aires. Ahora, es en el histórico Teatro Coliseo donde la tecnología de zactrack transforma la manera en que la iluminación interactúa con el artista, en un espectáculo que exige precisión y dinamismo.
«El sistema zactrack nos permite hacer que cada movimiento del artista cobre vida de una manera que nunca antes se había visto aquí», comenta Gadea con entusiasmo.

Ser el primer iuminador en Argentina en implementar zactrack es, para Christian Gadea, una oportunidad emocionante de integrar nuevas tecnologías a sus diseños, una experiencia que considera invaluable, especialmente al tratarse de un sistema que hasta ahora no estaba disponible en la región.
La idea de usar Zactrack en Volar es humano, aterrizar es divino surgió de la necesidad de controlar con precisión las proyecciones de video, lideradas por Alfredo Cañas, que crean un ambiente inmersivo clave en el espectáculo. “La prioridad era no contaminar las imágenes”, explica, “inicialmente había optado por seguidores manuales. Sin embargo, ante el crecimiento del show, el director pidió incorporar un sistema automatizado que ofreciera mayor precisión y autonomía”.
Cuando el sistema llegó a manos de Christian, ya estaba todo listo para la primera prueba en Argentina. Alejo Arce, responsable de ventas de Zactrack para América Latina y España, viajó desde Madrid especialmente para supervisar la instalación, acompañado por Oliver Ronshausen, técnico especializado de la marca que vino desde Alemania. “El sistema llegó el primer día de montaje”, recuerda, “y el equipo de zactrack lo instaló y configuró desde cero”.
Detrás de esa jornada hubo un intenso trabajo de preparación: reuniones a distancia, detalles técnicos y ultimar la logística, asegurándose de que todos los materiales necesarios estuvieran a disposición. Ya en el teatro, Alejo y Oliver guiaron a Gadea en cada paso, desde la configuración inicial hasta la integración. “Recibí las instrucciones necesarias para empezar mi programación en la consola, y desde ahí pude controlar el sistema”.
Por su parte, Alejo Arce, factor clave en la implementación de zactrack aseguró una integración fluida del sistema: “Durante la planificación, coordiné entre la producción, el distribuidor y nuestro soporte técnico para que todo estuviera a tiempo y el personal estuviera bien asesorado. Mi tarea fue coordinar entre el equipo técnico, la producción y el diseñador de iluminación, asegurando que el sistema se implementara correctamente desde Alemania y localmente”.
La implementación de zactrack transcurrió sin contratiempos, gracias a la colaboración de Campe, el técnico de BALS responsable en la sala, quien se encargó de los aspectos técnicos. El sistema, además de facilitar el proceso técnico, le otorgó al diseño de iluminación un nivel de precisión que resultaría difícil de alcanzar manualmente.
Christian estaba convencido que la iluminación en Volar es humano, aterrizar es divino debía tener un rol secundario, casi invisible, para ceder todo el protagonismo al actor y al despliegue de proyecciones de video. Aunque pueda parecer una tarea sencilla, este enfoque requirió un alto nivel de atención y control. “Estuve muy atento a mantenerme dentro de ese criterio”, señala. Y es aquí donde Zactrack demostró su verdadero valor, permitiéndole enfocar al actor en un escenario dominado por imágenes de video a gran escala, sin que la luz contaminara las proyecciones sobre las paredes.
El proceso de ajuste entre los movimientos escénicos y la precisión del sistema zactrack tomó varios días de trabajo. Gadea y su equipo probaron distintas configuraciones, incluyendo dos ubicaciones para los Tags, los sensores que el actor lleva ocultos en el vestuario. “Llevó unos días de seteo”, dice Gadea, “y probamos varias cuestiones técnicas”. Una vez superada esta fase de ajustes iniciales, el sistema funcionó sin inconvenientes, con una precisión sorprendente. «Una vez que el sistema está instalado, solo hay que encender, hacer una prueba rápida con un doble de luz en escena, y estar atentos a la carga de baterías y al monitoreo de antenas durante el show».
La curva de aprendizaje con zactrack fue una experiencia rápida e intensa para el iluminador. Y aunque había tenido reuniones previas para familiarizarse con el sistema, el montaje final fue solo dos días antes del estreno. «La curva fue paulatina y repentina a la vez. De golpe se vino el estreno y el sistema estaba andando y yo esperándolo”.
En cuanto a la programación, Christian Gadea partió de la base heredada de otras temporadas, y la integración fue sencilla: un botón activa el sistema y otro controla el iris y el zoom de los equipos asignados como seguidores. “Solo fuimos ‘updateando’ esos botones cuando quisimos variar parámetros y valores de offsets del zactrack”, analiza.
En su experiencia, la coherencia de la iluminación en cada función con el sistema en pleno funcionamiento, se ha logrado sin problemas. «Él actor transita la escena dentro de su ‘recorte de luz’, mientras se proyecta en las paredes de fondo y en la embocadura del escenario», confirma destacando el contraste visual entre las proyecciones y los seguidores, “Creo que este año, con esta incorporación, logramos perfectamente lo que yo me había imaginado para esta puesta”.
Un ejemplo claro de cómo zactrack marca la diferencia en Volar es humano, aterrizar es divino es durante el monólogo principal, que ocupa gran parte del espectáculo. «Seguimos al intérprete con cuatro cabezales que lo recortan en un contexto visual de proyecciones de video y cuando el actor se retira, el dimmer se apaga siguiendo un cue listo, permitiendo que las proyecciones dominen la escena sin interferencias”.
En cuanto al impacto en el público, asegura que zactrack mantiene constante la fluidez visual del espectáculo.
«zactrack permite al diseñador aprovechar luminarias en distintas posiciones del escenario según lo requiera cada momento del show, lo que abre un abanico creativo inmenso», comentó Alejo Arce, “facilita el uso de cualquier luminaria del set como seguidor, sin esfuerzo adicional, permitiendo al actor moverse libremente por el escenario sin restricciones técnicas. Sin duda, es una herramienta que rompe barreras creativas y técnicas, ofreciendo libertad tanto al director como al intérprete».
Por supuesto la colaboración con Enrique Piñeyro y el equipo técnico fue clave para una implementación exitosa. «Enrique se colocó los tags en los hombros como nos habían recomendado, ya que el sistema estaba seteado para esa ubicación. Debe tener la máxima comodidad técnica para estar bien concentrado para asegurarse de que todo fuera cómodo para él, considerando que su interpretación es de larga duración “.
Por otro lado, el equipo técnico se mostró siempre dispuesto a realizar pequeños ajustes en el sistema, adaptándose a las necesidades del show. Gadea destaca: «No hubo grandes dificultades como contaba anteriormente. Se nota un gran desarrollo detrás de esta tecnología».
“El desempeño de zactrack ha sido impecable, respetando nuestras recomendaciones de configuración y posicionamiento de antenas y trackers, lo que permitió al diseñador usar cualquier luminaria como seguidor”, completa Alejo, y agrega con satisfacción: “La instalación y configuración se realizaron de forma rápida y eficiente, y cualquier ajuste posterior, incluso remoto, fue sencillo gracias a su interfaz intuitiva. El equipo técnico quedó muy satisfecho con la fiabilidad del sistema, y el hecho de poder contar con un servicio de post-venta sólido les brinda una confianza adicional”.
Y sí, por supuesto, Cristian recibió capacitación tanto por parte de zactrack como de su distribuidor en Argentina, Stage Tech, para garantizar un correcto uso del sistema. Un ejemplo de esto surgió cuando, entre funciones, se movieron los cabezales de frente, lo que, aunque no alteró su ubicación física, requirió recalibrar el sistema. «Para eso hicimos un meet con Alejo y Oliver, quienes me explicaron perfectamente el procedimiento de calibración, que no llevó más de una hora».
Su experiencia con Alejo Arce de zactrack, ha sido muy positiva. «Alejo tiene un gran conocimiento técnico del sistema zactrack y de los controladores grandMA, y te da mucha confianza eso a la hora de necesitar información. Fue un gran contacto para mí, ya que al ser un sistema que nunca había utilizado, fue clave sentirme cómodo y respaldado, y así fue con él. Es de esos profesionales que levantan la vara de la actividad, así que fue bueno para mí conocerlo».
En cuanto a su relación con Stage Tech, Gadea ha mantenido contacto para acceder a capacitaciones sobre nuevos lanzamientos. «Estuvieron presentes en la sala algunos días de la instalación, ya que son el soporte local. Antonio Agra y Sebastián, técnico especializado en grandMA y ahora zactrack, estuvieron presentes, y cuando tuvimos que consultar cuestiones de seteo, también los contacté y respondieron perfecto”.
En resumen, la experiencia de trabajar en la iluminación de Volar es Humano, Aterrizar es Divino fue muy positiva para este iluminador: «un aprendizaje incorporarme a una dinámica no tan habitual para mí, ya que el equipo es muy numeroso y hay muchos recursos disponibles. Este año, con la incorporación de zactrack se logró lo que se deseaba de manera más precisa y el resultado estético fue el deseado”.
Como primer usuario de zactrack en Argentina, Gadea ve un gran potencial en esta tecnología para futuras producciones. «Siento que puede sumar grandes posibilidades a puestas de iluminación, y obviamente, a futuro me interesa aprender e incorporar más posibilidades, control de dimmer, de zoom, de colores…».
En cuanto a su rol como pionero en el uso, asegura que le apasiona la tecnología y que lo ve como una «oportunidad de trabajo muy interesante, para incorporar y seguir aprendiendo de sus posibilidades. Va a ser muy bueno que se haga habitual encontrar zactrack funcionando en distintas salas y venues locales», comenta.
Seguramente y luego de esta experiencia zactrack se convierta en una herramienta indispensable en sus futuros proyectos, porque la precisión y la facilidad de operación que ofrece son aspectos fundamentales para lograr excelentes resultados. «Me interesa que la herramienta esté en función de las necesidades estéticas del espectáculo, no al revés. Y sí, claro, será parte integral de mi «kit» para futuros proyectos. Además se integra perfectamente con la programación de grandMA, lo cual simplifica aún más el proceso y mejora la fluidez del show”.
Con zactrack ya siendo un éxito global, la tendencia parece indicar que, en un futuro cercano, será una herramienta esencial para los Lighting Designers en Argentina.
Y Alejo Arce se hace eco de estas palabras y asevera que “La implementación de zactrack en el país marca un antes y un después para el diseño de iluminación y otros aspectos técnicos en el teatro local. Es una tecnología que redefine cómo los elementos técnicos pueden interactuar en tiempo real con los actores, permitiendo a los diseñadores de distintas áreas – iluminación, sonido y video – crear experiencias más dinámicas. La palabra que se usa mucho para estas tecnologías es ‘inmersivo’, pero yo prefiero describirlo como algo orgánico, una experiencia que conecta con el espectador de una manera más íntima y menos pasiva”.
Además del impacto creativo, Arce destaca el valor añadido de zactrack al ofrecer precisión y libertad simultáneamente: “La posibilidad que se nos abre ahora como diseñadores es enorme. Esta tecnología nos ayuda a contar historias de manera más dinámica, conectando a los espectadores con lo que sucede en escena y haciéndolos cómplices de la narrativa”.
Por su lado, su más reciente usuario, Christian Gadea alienta a los profesionales a participar activamente en la exploración de esta herramienta, destacando su capacidad para transformar la iluminación escénica.
Así, la tecnología, que ya ha transformado escenarios internacionales, promete seguir marcando el rumbo de la iluminación en el teatro argentino.




