Colombia — La Caja de Música es la última instalación de práctica musical, grabación y mezcla cinematográfica de la Universidad de los Andes en Bogotá. Inaugurado oficialmente a comienzos de este año, el proyecto combina una arquitectura galardonada, desarrollada por exalumnos de la Universidad, junto con un diseño acústico y de sistemas AV de clase mundial realizado por WSDG.
Como una de las instituciones académicas más prestigiosas de Colombia y la primera universidad privada del país independiente de afiliaciones políticas o religiosas, la Universidad de los Andes lanzó en 2018 un concurso de arquitectura para definir el concepto del nuevo edificio de práctica musical. El concurso, abierto exclusivamente a egresados recientes de la Universidad, dio como resultado una propuesta ganadora de Carolina Jaimes, Juan López y Alejandro Puentes, seleccionada entre cinco finalistas. En su declaración oficial, el jurado destacó “la relación de los espacios interiores con los espacios abiertos de la Universidad; la materialidad robusta y austera del exterior y la calidez interior que aporta la madera; la neutralidad y la contemporaneidad en la que la forma se relaciona de manera adecuada con las construcciones patrimoniales circundantes; y el modo en que resuelve en una pieza única, las conexiones en diferentes niveles.”
El equipo de WSDG fue invitado a formar parte del comité evaluador gracias a su amplia experiencia en el diseño de importantes instalaciones educativas y técnicas en Colombia, incluyendo la Universidad Javeriana en Bogotá y la Universidad ICESI en Cali. Tras la selección de la propuesta ganadora, WSDG fue contratada para desarrollar la acústica estructural, el aislamiento y la acústica de salas, el diseño de sistemas AV, así como el Diseño Interior Técnico (TID) de todo el proyecto. Como explica Sergio Molho, Senior Partner y Co-CEO de WSDG: “La Universidad nos contactó porque buscaban a alguien que pudiera resguardar los criterios acústicos desde el primer día, asegurando que la instalación final cumpliera estándares técnicos de clase mundial y, al mismo tiempo, respetara plenamente la visión de los arquitectos”.
Concebida como un centro multifuncional, La Caja de Música reúne educación musical, presentaciones en vivo, grabación y producción de sonido cinematográfico. En el corazón de la instalación se encuentra una de grabación de triple altura de 130 m² (1.399 pies cuadrados), diseñada tanto como un espacio de grabación de clase mundial como un recinto flexible para recitales, ensayos de conjuntos y conferencias. Describiendo la intención arquitectónica, Santiago Lozano, director del Departamento de Música de Los Andes, señala: “La Caja de Música ha sido diseñado con una metáfora arquitectónica de una cajita musical que se despliega y envuelve el entorno con melodías que ofrecen a los visitantes una experiencia sensorial única desde su interior.”
La acústica y el rendimiento técnico de este espacio emblemático fueron elementos centrales del trabajo de WSDG. “Esta sala necesitaba funcionar como un espacio de grabación en vivo y también como un recinto para eventos”, explica Molho. “Debía soportar desde sesiones orquestales hasta conferencias, lo que implicó aislamiento total, acústica variable a gran escala y absoluta flexibilidad”. Para lograrlo, WSDG implementó una construcción de “sala dentro de sala” (Eng: room-within-room) que garantiza aislamiento completo del entorno activo del campus, un requisito crítico considerando la extensa fachada de vidrio orientada hacia un patio público”. Además, cortinas acústicas motorizadas y elementos móviles en las paredes permiten adaptar instantáneamente el recinto, pasando de una acústica precisa para voz a un ambiente reverberante ideal para música.
Lozano enfatiza la ambición técnica del proyecto: “La música suena mejor en la medida en que el volumen espacial sea mayor; por eso tenemos un estudio de 3 pisos de altura, que nos permite grabar orquestas completas, grandes ensambles y también grupos de cámara pequeños, todo con equipamientos de primera línea.” La sala de grabación en vivo (Eng: live room) también incorpora graderías retráctiles, permitiendo realizar presentaciones íntimas y proyecciones.
Conectada al live room se encuentra una sala de control completamente equipada, diseñada por WSDG para soportar flujos de trabajo tanto en Dolby Atmos como en estéreo. El espacio cuenta con un sistema de monitoreo basado en monitores de estudio Adam Audio, difusores personalizados, aislamiento nivel NC20 y una estética minimalista de inspiración escandinava. En el nivel superior, WSDG diseñó una sala de mezcla cinematográfica Dolby Atmos, completa con cabina ISO y asientos tipo cine educativo, creando una instalación avanzada que permite a los estudiantes trabajar con audio inmersivo basado en objetos. “Esto nos permitirá producir audio para cine y otros proyectos audiovisuales con el más alto estándar profesional”, afirma Lozano.
El diseño de WSDG se extiende a toda la instalación, incluyendo cabinas de aislamiento, salas técnicas, especificación de sistemas AV, materiales interiores, soporte para iluminación teatral e integración de una compleja infraestructura técnica discretamente oculta dentro de los elementos arquitectónicos, especialmente en los cielos irregulares diseñados para el control de bajas frecuencias y para albergar de manera discreta sistemas de iluminación y tecnología. “Seguimos estándares estrictos adecuados tanto para estudios profesionales como para instalaciones educativas”, explica Molho. “Este proyecto exigió la última tecnología, criterios acústicos avanzados y un alto nivel de coordinación con los arquitectos para respetar tanto el rendimiento técnico como la estética”.
Ahora completamente construido y con la integración de sistemas finalizada, La Caja de Música se posiciona como una de las instalaciones educativas de música y sonido cinematográfico más avanzadas de América Latina. “Este edificio permitirá a los estudiantes vincularse con las industrias de la música y el audiovisual a un nivel verdaderamente profesional”, comenta Lozano. “Representa un hito nacional y transformará nuestra forma de enseñar mediante una experiencia directa basada en proyectos”.
Molho concluye: “Para nosotros, este proyecto representa la culminación de años de colaboración con instituciones colombianas. Reúne arquitectura, acústica y tecnología de una manera que servirá a generaciones de estudiantes y creadores. Estamos muy orgullosos de lo que logramos juntos”.




