Estados Unidos – Con motivo del 150.º aniversario de la libreta de ahorros de Poste Italiane, Hdemia Collective produjo una película corporativa, para una pantalla panorámica de 36 metros de ancho hecha a medida, que se estrenó en el centro de convenciones La Nuvola (Roma).
El director de fotografía Jacopo Mutti comparte algunas observaciones prácticas sobre la producción del filme, el cual se grabó en la pequeña ciudad medieval italiana de Bobbio con la cámara cinematográfica digital URSA Cine 12K LF y el visor URSA Cine EVF, mientras que el acabado se realizó en DaVinci Resolve Studio.
Como la versión final tendría una relación de aspecto de 8:1, muchas de las decisiones habituales relativas a la composición, los objetivos y el movimiento de la cámara debieron plantearse teniendo en cuenta que el lienzo sería mucho más ancho que el de las pantallas de cine convencionales.
Consideraciones para un encuadre panorámico
La pantalla de 36 metros determinó la fotografía de la película incluso antes de que Mutti hubiera decidido qué cámara y objetivos usaría.
Desde el inicio, se concibió la película con una relación de aspecto de alrededor de 8:1, a fin de aprovechar al máximo el ancho de la pantalla para el evento de Poste Italiane. Trabajar en un formato panorámico tan extremo requirió un enfoque diferente en cuanto a la composición, particularmente al pasar de planos generales a unos más cercanos.
“Los planos más amplios podían verse demasiado alargados, mientras que en los primeros planos el protagonista ocupaba una porción relativamente pequeña del encuadre, por lo que tuvimos que analizar detenidamente el equilibrio entre el personaje y el espacio que lo rodeaba”, explicó Mutti.
En lugar de evitar el formato en 8:1, el equipo aprovechó la escala y diseñó la fotografía en función de esta. Posteriormente, se creó una versión menos extrema en 5:1 a partir del mismo material en 12K, la que se empleó para la versión del director y para su difusión en línea. Esto facilitó la lectura de la composición en pantallas convencionales sin sacrificar la apariencia panorámica de la original.
El personaje y el entorno
Con un encuadre panorámico tan extremo, Mutti y el director aún tenían que resolver cómo mantener al protagonista del filme, un niño, visualmente presente sin perder la sensación de escala de Bobbio a su alrededor.
Para alcanzar este equilibrio, Mutti se inspiró en la gramática visual de las películas del oeste, no tanto en cuanto a la iconografía sino en la manera en la que tanto los personajes como el paisaje pueden tener el mismo peso narrativo en el mismo encuadre.
En lugar de aislar los detalles como se haría en un acercamiento convencional, se incluyó parte del paisaje circundante incluso en los planos más cercanos. De este modo, los rostros, las manos y la simbólica moneda se mantuvieron anclados en el entorno, en lugar de convertirse en elementos visuales abstractos.
“Este enfoque se acerca a mi manera usual de trabajar, ya que prefiero presentar a los personajes manteniendo a la vez una relación equilibrada con el espacio que los rodea a fin de crear una imagen más atractiva para el espectador”.
Oobjetivos anamórficos y esféricos
Las escenas narrativas y aquellas que incluían imágenes generadas por computadora (CGI) requirieron el uso de objetivos distintos, los cuales se usaron con el sensor RGBW del modelo URSA Cine 12K LF.
En el primer caso, Mutti eligió un objetivo anamórfico PAVO (28 mm) T2.1 2x de DZOFilm. La distancia focal de 28 mm ofreció un ángulo de visión lo suficientemente ancho como para seguir al niño en movimiento sin aislarlo del entorno, lo cual permitió mantener tanto al protagonista como al paisaje como elementos centrales de la composición.
“La imagen se veía muy natural, alejándose de una estética excesivamente digital. El efecto bokeh ovalado y la atenuación gradual de los bordes también les dieron a las imágenes un aspecto intencionalmente más suave”.
Por el contrario, para las secuencias de la moneda que empleaban CGI, las prioridades cambiaron. Las secuencias se filmaron usando un objetivo esférico Lite Zero-D VV Cine (12 mm) T2.9 de Laowa con una apertura de f/4 para minimizar la distorsión y maximizar la profundidad de campo, produciendo imágenes más nítidas y controladas para el seguimiento, la estabilización y la composición en la posproducción.
Rodaje cámara en mano
El formato panorámico también hizo que la composición de las tomas cámara en mano fuera más delicada, en particular al seguir los movimientos del protagonista. Al filmar las escenas del niño corriendo por el campo y los callejones de Bobbio, la ligereza del equipamiento le permitió al personal reaccionar ante la acción sin perder la espontaneidad de los movimientos.
“Mantuvimos la configuración bastante sencilla, con la URSA Cine 12K LF en el soporte para hombro de Blackmagic, el visor URSA Cine EVF, un monitor acoplado y un sistema Teradek Bolt 6 LT para la transmisión inalámbrica de las imágenes”.
“Al principio me preocupaba un poco el tamaño de la cámara; sin embargo, una vez que la montamos, tuvo un equilibrio fantástico. Lo grabamos casi todo cámara en mano con un enfoque estilo documental, añadiendo únicamente un Easyrig para tomas con un seguimiento más largo”.
Composición final para la pantalla
Mutti y el director no buscaban tratar de ocupar cada parte de la imagen panorámica, por lo que trataron cada fotograma como tres áreas conectadas. “La acción principal permanecía en el centro, mientras que los laterales nos daban más espacio para el paisaje y un mayor contexto”.
“El movimiento se volvió un recurso para guiar la mirada a lo largo del encuadre, en particular cuando el niño y la moneda se mueven paralelamente hasta encontrarse en el puente. Empleamos las líneas de mirada de forma más selectiva, sobre todo en los momentos más emotivos, tal como el encuentro final entre padre e hijo”.
En vez de apoyarse principalmente en las líneas de mirada, la producción desarrolló la continuidad narrativa a través del movimiento. l recorrido del niño y de la moneda ocurren de manera paralela, hasta converger en la secuencia final del puente en Bobbio.
Las guías de encuadre personalizadas en el monitor de la cámara ayudaron al equipo de filmación a evaluar la composición final en formato 8:1, mientras que dos pequeñas marcas de cinta adhesiva de colores sirvieron como referencia de las dimensiones físicas de la pantalla, lo cual ayudó a anticipar cómo el público percibiría los movimientos, las distancias y los espacios a gran escala durante la proyección.
Gestión de la dinámica de trabajo en 12K
La singularidad del formato también influyó en la forma de captar el material. Mutti grabó las escenas narrativas en formato 12K 6:5 anamórfico, mientras que las secuencias CGI se filmaron con sensor completo en 12K, usando bandas negras únicamente como encuadre de referencia en el set.
La producción grabó el material en resolución 12K a 50 f/s en el módulo de almacenamiento de 8TB integrado con el modelo URSA Cine 12K LF, a la vez que se generaban archivos proxy en formato H.264 de manera simultánea en la cámara. Al final de cada día de rodaje, dichos archivos se subían a Frame.io, lo que permitía que la edición avanzara mientras que el material en formato Blackmagic RAW permanecía disponible para la posproducción final.
Una vez terminada la edición, el proyecto se vinculó nuevamente a los archivos originales Blackmagic RAW en 12K a fin de llevar a cabo el etalonaje, los efectos visuales y el acabado final en DaVinci Resolve Studio.
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