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The Playground celebra el aniversario de The Sickness de Disturbed con CHAUVET Professional.

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Tal vez fue una coincidencia o una especie de karma, o quizás el efecto psicológico que provoca un gran cambio de calendario, quién sabe. Por la razón que sea, el cambio de siglo sacudió muchas cosas, entre ellas la música metal, ya que una nueva generación de bandas redefinió el género.

En el centro de este cambio sísmico estuvo Disturbed, cuya ópera prima The Sickness, con cinco discos de platino, comenzó a atraer nuevos fans al metal desde el día de su lanzamiento en el año 2000. Para algunos, un disco seminal; para otros, un rito de iniciación; para todos, una experiencia de headbanging puro. El álbum sigue destacándose como uno de los más influyentes del siglo XXI.

¿Y cómo celebrar el 25º aniversario de un logro tan importante? Para la banda, la respuesta fue una gira de 51 fechas que comenzó el 12 de febrero en el Ford Center Idaho Arena y terminará el 28 de octubre en el OVO Hydro de Glasgow, con paradas en lugares icónicos como The United Center, el Madison Square Garden y el Kia Forum.

La puesta en escena para esta celebración estuvo a cargo de un diseño de producción e iluminación de Trevor Ahlstrand y Sooner Routhier de The Playground, que incluyó los estrobos motorizados Color STRIKE M y los Maverick Storm 4 Profile de CHAUVET Professional, todo suministrado por Premier Global Production.

Junto al programador Jason Giaffo y el director de iluminación Joseph “Bambi” Morris, Ahlstrand y Routhier trabajaron siguiendo la dirección artística de la banda para construir una atmósfera de anticipación desde el inicio. El show comenzó con un montaje en video repasando la carrera de Disturbed, incluyendo clips de la grabación original de su álbum debut.

Luego del silencio, el vocalista David Draiman, vestido con un mono negro de prisión, fue empujado al escenario atado en posición vertical al estilo Hannibal Lecter. Al liberarse, comenzó un set que incluyó todas las canciones de The Sickness. El segundo bloque del show presentó otros éxitos de la banda.

“Trevor y yo trabajamos con el videógrafo de la banda, Rafa, para crear la introducción y algunos clips para los intermedios,” comentó Routhier sobre el inicio dramático del show. “Todo el material visual y la dirección creativa vinieron directamente de la banda. Fue un momento introductorio muy logrado que generó una atmósfera nostálgica para el público.”

Ahlstrand explicó más sobre la apertura: “Usamos proyección tanto al principio del show como en el intermedio. El inicio es muy pausado, con el telón Austrian generando expectativa antes de que David salga al escenario. Para el segundo bloque queríamos una apertura más rápida, así que levantamos el Austrian al final del video de introducción, revelando un telón kabuki iluminado detrás. Luego el kabuki cae y desaparece justo cuando la banda entra con los grandes éxitos.”

En ambas secciones del show, un prominente fondo en forma de rejilla creó una escenografía cruda y contundente que acompañaba la música de la banda. “Queríamos una estética industrial con nuestro muro cúbico,” detalló Ahlstrand. “Dentro del muro colocamos paneles de video en franjas verticales y horizontales. Queríamos que buena parte del escenario y la estructura se iluminaran con la luz rebotada desde esos videos.”

“Distribuidos de forma esporádica pero simétrica a lo largo del muro cúbico colocamos perfiles que aportaban muchos de los efectos y acentos,” agregó. “La rejilla en la parte posterior tenía el propósito de atravesar visualmente la estructura y generar grandes impactos, además de sombras y reflejos naturales.”

Para reforzar el ambiente intenso, el equipo de diseño utilizó principalmente iluminación desde los laterales y el fondo. “El diseño fue concebido sin una estructura de iluminación aérea para crear un monolito gigantesco de escenografía, video e iluminación,” explicó Routhier. “El espacio vacío sobre el escenario ayudó a que el show se viera más alto, ya que no había una ‘falsa’ línea de trusses y equipos que lo cerrara.”

Además de incrementar la intensidad, ese diseño monolítico aportó un efecto teatral distintivo al concierto. “La banda quería incorporar elementos teatrales en el show,” dijo Routhier. “Además de llegar al escenario con camisa de fuerza y máscara, David es electrocutado en una silla eléctrica al final del álbum The Sickness. Otro momento dramático, y uno de mis favoritos, es durante The Sound of Silence, cuando músicos locales de cuerdas acompañan a la banda tocando al final de la pasarela con un piano en llamas. El fondo para esa escena es un pasillo medieval con candelabros en llamas.”

Un conjunto de 42 unidades Color STRIKE M instaladas en la estructura conectaba el muro cúbico con el escenario, atravesando la escenografía y bañándola de luz. Estas potentes luces estroboscópicas también aumentaban el dramatismo al iluminar la neblina que en ocasiones flotaba detrás de la banda.

“Funcionaron excelente para resaltar la estructura metálica del cubo y sumar al look industrial del montaje,” dijo Giaffo. Además, estos equipos aportaron versatilidad al sistema, como mencionó Morris, al funcionar como estrobos y generar destellos de color.

También formaron parte clave del show los 18 Maverick Storm 4 Profile, organizados en seis columnas de tres unidades cada una. Desde esas posiciones se utilizaron para aplicar luz lateral texturizada sobre la banda y sobre el icónico muñeco inflable “The Guy”, que aparecía de forma intermitente en escena.

Como suele ocurrir en logros de diseño tan potentes como este, hubo una gran dosis de colaboración. Ahlstrand y Routhier reconocen el trabajo del tour manager Guy Sykes, el production manager George Reeves, el jefe de video David “Detroit” Klann, el ingeniero FOH Brad Divens, el jefe de efectos especiales Shane Davis, el stage manager Nick Engle, Stephen “Creech” Anderson de PGP, Christian Mulville de TAIT, Grant Sellers de Strictly FX, así como Blair Bondy, Liam Tucker, Seth Newman, Zachary Singer, Aaron Ford y Todd LePere.

Gracias a mucho trabajo en equipo, y una buena dosis de talento, el equipo de diseño creó un espectáculo que estuvo a la altura de una banda icónica, en una gira que fue mucho más que un viaje nostálgico: fue una celebración cruda y apasionada de una fuerza esencial en la historia del metal.

https://www.chauvetprofessional.com

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