Pablo Espinosa, escuchar para diseñar en Meyer Sound

Compartir en

Escuchar al usuario antes de diseñar, desarrollar cada componente como parte de un sistema y mantener calidad, consistencia y confiabilidad como principios de ingeniería. Pablo Espinosa, director de Desarrollo de Componentes y director de Servicios Técnicos de Meyer Sound, explica una filosofía que atraviesa casi cinco décadas de la compañía y que encuentra en TIGRA uno de sus ejemplos más recientes.

En una industria acostumbrada a hablar de potencia, cobertura, procesamiento y prestaciones, Pablo Espinosa propone comenzar bastante antes. Antes del diseño. Antes de definir componentes. Incluso antes de pensar en un nuevo producto.

Para Meyer Sound, el punto de partida está en escuchar.

“Somos muy afortunados de tener clientes muy relevantes en la industria y cuando escuchamos a nuestros clientes y cuáles son los problemas que están tratando de resolver, es cuando empezamos el proceso creativo de poder desarrollar nuestros nuevos sistemas”.

Espinosa, director de Desarrollo de Componentes y director de Servicios Técnicos de Meyer Sound, lleva esa idea directamente al terreno de la ingeniería. En lugar de desarrollar primero una solución para luego buscar dónde aplicarla, explica, muchas veces el proceso comienza con una necesidad concreta que llega desde quienes utilizan los sistemas en situaciones reales: “Muchos de estos sistemas ya están vendidos porque es un requerimiento de nuestros clientes”.

Es una dinámica que obliga a encontrar un equilibrio permanente.

Un sistema debe ser versátil, pero también estar optimizado para determinadas aplicaciones; debe responder a diferentes escenarios sin perder confiabilidad, consistencia ni capacidad de trabajar dentro de un ecosistema mayor.

De PANTHER a TIGRA

TIGRA permite entender esa lógica con claridad.

Cuando Meyer Sound presentó PANTHER, el sistema fue pensado especialmente para grandes producciones y giras. Espinosa menciona aplicaciones con artistas como Metallica, Ed Sheeran y Michael Bublé.

Con el tiempo, el feedback de los propios usuarios comenzó a revelar otra necesidad: “Necesitaban un sistema un poco más pequeño, un poco más compacto, más ligero”.

El pedido tenía dos dimensiones. Por un lado, contar con una solución capaz de complementar PANTHER en grandes eventos como downfill, outfill o frontfill. Por otro, disponer de un sistema que pudiera trabajar de manera independiente en teatros, arenas y espacios donde PANTHER podía resultar sobredimensionado.

TIGRA surge dentro de ese escenario: no simplemente como una versión más pequeña de otro sistema, sino como una respuesta a aplicaciones que requerían otra escala sin abandonar los principios de diseño de Meyer Sound.

La autoamplificación forma parte de esa ecuación. Para Espinosa: “Esto permite mantener confiabilidad y predictibilidad, pero también aporta escalabilidad al sistema al no depender de una relación externa entre cantidad de cajas y amplificación. Siempre estamos pensando que el sistema tiene que ser muy versátil, tiene que ser escalable”.

Pero esa versatilidad no puede conseguirse sacrificando otras variables: “Realmente en el diseño siempre estamos buscando la optimización. Obviamente la versatilidad es uno de ellos, la confiabilidad y que también trabaje como sistema”.

Encontrar ese punto de equilibrio es parte del desafío porque no todos los usuarios priorizan lo mismo. Algunos proyectos pueden exigir determinadas prestaciones por encima de otras, pero para Pablo eso no significa que el resto pueda quedar relegado: “Diferentes clientes tienen diferentes necesidades y para algunos es muy importante un aspecto, para otros es muy importante otro aspecto. Entonces no podemos dejar atrás ninguno de los aspectos”.

Pensar el sistema completo.

Para Meyer Sound, un producto no debería funcionar como una pieza aislada.

TIGRA debe poder integrarse con PANTHER, pero también convivir con otros elementos del ecosistema Meyer Sound. Menciona su compatibilidad con los altavoces 1800, 2100, X80 y X40 como parte de una filosofía que busca que las diferentes soluciones puedan trabajar juntas sin generar nuevas complejidades para quien diseña o utiliza el sistema.

Esa mirada, explica, no nació con TIGRA: “Desde el inicio de la compañía la mentalidad que John Meyer siempre ha tenido y una de las aportaciones a la industria es no pensar en componentes o en woofers o en drivers o en amplificadores o en cajas, sino en realidad pensar en un sistema completo”.

Para conseguirlo, Meyer Sound desarrolla y controla las tecnologías que forman parte de sus sistemas. Amplificación, drivers y demás componentes no son concebidos independientemente para luego hacerlos convivir, sino diseñados teniendo en cuenta desde el comienzo cómo interactuarán entre sí: “Porque la única manera de optimizar algo es cuando sabes exactamente cómo se va a usar, cómo va a funcionar y cómo va a interactuar con los otros componentes del sistema”.

La idea conduce a una de las definiciones más contundentes de la charla: “No hacemos cajas, realmente hacemos sistemas completos”.

Del procesamiento central al distribuido

Pensar el producto como sistema también permite mirar hacia dónde está avanzando la tecnología.

Pablo Espinosa identifica una tendencia clara hacia el transporte digital, el control digital y el procesamiento. En TIGRA, esa evolución aparece representada por GEN-1, Galaxy Extended Network: “En lugar de usar el procesamiento central, ahora estamos distribuyendo el procesamiento a cada uno de los componentes del sistema, en los arreglos lineales a cada una de las cajas. No se trata únicamente de una prestación incorporada a un producto. Es parte de un cambio que continuará desarrollándose. Esta tendencia va a seguir y eso que hoy en día es novedad, va a ser algo que en el futuro va a ser indispensable”.

La perspectiva está ligada también a la historia de Meyer Sound. Tecnologías que hoy forman parte habitual del audio profesional comenzaron décadas atrás como desarrollos que modificaron la manera de pensar los sistemas.

La responsabilidad de cumplir una expectativa

Innovar durante décadas también genera otra consecuencia: expectativas.

Para Espinosa, trabajar para usuarios que conocen profundamente la tecnología y operan en algunos de los entornos más exigentes de la industria implica una responsabilidad adicional: “Nuestros clientes siempre esperan la mejor calidad, la mejor confiabilidad, el mejor desarrollo. No sólo tenemos que llegar a cumplir las expectativas, sino exceder las expectativas para estar seguros de que nuestros clientes más exigentes no sólo estén contentos, sino realmente estén felices”.

Cuando se le pide resumir la filosofía de Meyer Sound en una sola palabra, Espinosa se resiste. Una no alcanza.

Habla de calidad, pero no únicamente de manufactura o componentes. Habla de calidad de audio. De consistencia, confiabilidad, predictibilidad. Y vuelve, inevitablemente, a la integración.

“Cuando un cliente compra un altavoz Meyer, sabe exactamente lo que espera y nosotros nos aseguramos de que el cliente reciba exactamente eso. Todos los componentes, las diferentes cajas, el software, todo tiene que trabajar como un sistema y darle a nuestros clientes las herramientas que necesitan para hacer sus trabajos correctamente”.

Es una forma de trabajar se relaciona directamente con la trayectoria de Meyer Sound y con una visión sostenida durante casi 50 años.

Esta filosofía de trabajo se explica en la manera de tomar decisiones. Escuchar una necesidad, convertirla en un problema de ingeniería y trabajar sobre cada variable hasta encontrar la respuesta.

TIGRA es hoy una de esas respuestas. Seguramente no será la última.

Compartir en

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio