Naostage lleva el tracking a nueve festivales de verano.

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Francia– La plataforma de tracking de artistas K SYSTEM de Naostage se desplegó en nueve festivales franceses durante la temporada de verano de 2026: Art Rock, 3iS Fest, Festival de Poupet, Main Square Festival, Les Vieilles Charrues, Les Plages Électroniques, La Route du Rock, No Logo BZH y Festival Roi Arthur.

En todos ellos, el sistema sin balizas tuvo que dar respuesta a un reto que rara vez se presenta en una producción convencional y que sigue siendo una constante en cualquier festival: los cambios de artista.

Cuando el público aplaude el final de una actuación, entre bastidores comienza otro espectáculo. Mientras un artista abandona el escenario, el siguiente ya se prepara para entrar y, en menos de 15 minutos, una producción completamente diferente debe estar lista para arrancar.

Colocar tags a los artistas, configurarlos en el software o recalibrar un sistema de tracking entre actuaciones puede ser viable en un teatro con tiempo de ensayo. En un festival, esos mismos pasos se convierten rápidamente en cuellos de botella.

Las cifras de un flujo de trabajo convencional con seguidores ilustran bien el desafío. Seguir a cinco artistas a lo largo de una jornada implica contar con cinco operadores, cada uno siguiendo manualmente a un intérprete, y repetir el proceso desde cero con cada actuación del cartel.

Un sistema “beaconless” reduce ese flujo a un único operador con tracking automatizado, capaz de pasar de un artista al siguiente sin wearables, sin recalibraciones y sin intervenir sobre el rig existente.

Art Rock puso de manifiesto la magnitud del reto. Un único escenario en Saint-Brieuc acogió 15 producciones distintas a lo largo de tres días, cada una con su propio artista, diseñador de iluminación y planteamiento creativo, y con hasta diez seguidores funcionando simultáneamente.

El despliegue se resolvió con un sensor KAPTA y una cámara KAM, junto al partner técnico Art.light.

K SYSTEM se instaló una sola vez antes de la apertura del festival. A partir de ahí, cada diseñador de iluminación invitado únicamente tenía que conectarse a los datos de tracking y comenzar a programar su show.

No fue necesario recalibrar entre actuaciones, preparar previamente a los artistas ni añadir hardware adicional sobre los intérpretes.

“En un festival, nunca tienes acceso al artista”, explica Olivier Le Doeuff, operador de tracking en Art Rock. “El tracking beaconless es la única forma de seguir a los cabezas de cartel invitados, actuación tras actuación, sin preparación previa y sin tiempos de transición adicionales”.

Uno de los momentos del festival demostró precisamente por qué esto resulta tan importante.

Cuando un artista abandonó el escenario y se adentró entre el público, el tracking continuó. El seguimiento 3D automático mediante el KAPTA orientado hacia el escenario cubrió el área de actuación, mientras que el tracking manual, utilizando la vista de una KAM y un SpaceMouse, tomó el relevo entre el público hasta llegar al FOH, manteniendo al artista iluminado durante todo el recorrido.

“Lo instalas una vez, entregas a los diseñadores de iluminación datos PSN limpios y dejas que el sistema funcione durante todo el festival”, resume Le Doeuff.

3iS Fest planteó un desafío diferente.

Celebrado en 3iS, el Institut international de l’image et du son, el festival programó entre tres y cuatro actuaciones diarias de conciertos, teatro, rock, pop y música electrónica, proporcionando a los estudiantes un entorno de producción real en el que trabajar por primera vez con tracking de artistas.

La configuración incluyó un KAPTA orientado hacia el escenario y dos cámaras KAM instaladas sobre un truss central a nueve metros de altura.

El sistema cubría un área de tracking de 15 x 9 metros y combinaba seguimiento 2D y 3D con integración mediante PSN y KratOSC.

Con apenas unos minutos disponibles entre actuaciones, el equipo creaba nuevas zonas de tracking 3D directamente en KRATOS, el software de Naostage, poco antes de cada show, en lugar de reconstruir toda la configuración.

Los artistas abandonaban con frecuencia el escenario para subir a la plataforma de FOH, algo que el flujo de trabajo beaconless permitía gestionar sin ninguna preparación adicional.

“El principal problema es el tiempo y tener que equipar a los artistas durante el cambio entre actuaciones”, explica Joshua Kieffer, operador de tracking en 3iS Fest.

A lo largo de la temporada de festivales, los productos de Naostage realizaron el tracking de actuaciones de De La Soul, Babyshambles, Fontaines D.C., Shaggy, Cassius, 47TER, Georgio, Sébastien Tellier, Disiz, Thylacine, Suzane, Bertrand Belin, Jolagreen23, Jasmine Not Jafar, No Pain No Pain y Folie’s, entre otros.

Los despliegues abarcaron desde un festival universitario hasta algunos de los mayores eventos del calendario estival francés.

Y todos esos artistas pudieron subir al escenario sin llevar ningún dispositivo, sin vestir ningún elemento adicional y sin haber realizado ningún ensayo previo con el sistema de tracking.

La cadena de señal que lo hace posible se ha diseñado deliberadamente para ser sencilla.

Los sensores KAPTA y las cámaras KAM capturan el movimiento; un servidor KORE procesa los datos de posición en tiempo real; y KRATOS los distribuye como datos de tracking a los sistemas que ya forman parte de la producción.

Lo más habitual es que estos datos lleguen a una consola de iluminación que controla cabezas móviles utilizadas como seguidores automatizados.

Sin embargo, la misma información puede alimentar sistemas de audio, media servers, automatización escénica o plataformas de terceros mediante protocolos abiertos.

En uno de los despliegues realizados este verano, la plataforma controló luminarias utilizadas como seguidores desde el FOH, situado aproximadamente a 80 metros del escenario.

Las condiciones de un festival cambian constantemente a lo largo del día.

Los estados de iluminación varían entre actuaciones, la densidad de haze fluctúa, los artistas improvisan y los escenarios incorporan cada vez más chorros de CO2, efectos de llama y superficies LED capaces de obstaculizar la visión de una cámara.

KAPTA integra cinco cámaras: una visible, dos de infrarrojo cercano y dos térmicas.

Una sola unidad instalada a diez metros de altura puede cubrir un área de hasta 20 metros de ancho por 15 metros de profundidad.

Además, es posible distribuir cámaras KAM adicionales alrededor del escenario para cubrir los puntos ciegos generados por elementos escenográficos.

K SYSTEM puede instalarse en entre 20 y 30 minutos, realizar el tracking de hasta 64 targets y transportarse en dos flight cases que puede desplegar un único técnico.

Después de nueve festivales y todo un verano de cambios de escenario, la temporada volvió a confirmar el principio sobre el que se diseñó la plataforma:

El mejor resultado no es el sistema que todo el mundo ve. Es el que permite que el espectáculo suceda.

Foto @ Paul Bellenfant

https://www.naostage.com/

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