Con más de cinco décadas de historia, Electrónica 2001 se consolidó como uno de los principales referentes del audio profesional en El Salvador. Esa trayectoria, construida de la mano de DAS Audio durante casi treinta años, encontró un nuevo capítulo en Plaza Universitaria, un proyecto que puso a prueba la experiencia técnica, la capacidad de adaptación y el valor de una relación que va mucho más allá de la distribución de productos.

Hay proyectos que se explican a través de los equipos que los componen.Y hay otros que sólo pueden entenderse mirando mucho más atrás.
La instalación del sistema de sonido en Plaza Universitaria, uno de los espacios más representativos de la renovación del Centro de San Salvador, tiene otra historia detrás. Detrás de los dieciséis altavoces Action 508 de DAS Audio que hoy acompañan el recorrido diario de miles de visitantes existe una historia que comenzó décadas antes, cuando una pequeña empresa familiar decidió apostar por una forma diferente de hacer las cosas.
Hoy, Electrónica 2001 es una de las compañías de referencia del mercado salvadoreño de audio profesional. Con ocho sucursales distribuidas en distintas ciudades del país, representa algunas de las marcas más reconocidas de la industria y, además, cuenta con una división especializada en producción de grandes eventos internacionales. Sin embargo, sus orígenes fueron mucho más modestos.
Todo comenzó hace más de cincuenta y cinco años, cuando José Porfirio Gómez fundó un negocio dedicado a la comercialización de equipos electrónicos. Con el paso del tiempo llegaron los instrumentos musicales, los sistemas de sonido, la iluminación profesional y, finalmente, la representación de fabricantes internacionales que hoy forman parte del catálogo de la empresa.
Para Diego Gómez, uno de los actuales responsables de compras y desarrollo de marcas dentro de la compañía, la historia personal está completamente ligada a la evolución del negocio.
Los recesos escolares nunca significaron descanso. Desde muy pequeño, el destino era siempre el mismo: «Desde que recuerdo tenía seis o siete años cuando mi papá nos dijo: vacaciones, cero. Ustedes salen del colegio y se van para la tienda.»
Aquella decisión familiar hizo que él y sus hermanos pasaran por prácticamente todas las tareas imaginables antes de asumir responsabilidades comerciales. Primero estacionaban vehículos, después limpiaban los instrumentos. Más tarde acompañaban a los vendedores, atendían clientes y colaboraban con el despacho de mercadería.
Con los años, aquella experiencia terminó transformándose en una verdadera pasión por la industria.
Hoy Diego no sólo participa en la selección y compra de marcas, sino que también colabora técnicamente en la operación de Producciones 2001, la división encargada de los grandes conciertos internacionales que llegan al país.
La empresa opera sistemas, pantallas LED, escenarios y toda la infraestructura necesaria para producciones de gran escala. Esa doble mirada —la del distribuidor y la del usuario profesional— terminaría convirtiéndose en uno de los principales diferenciales de Electrónica 2001.

Una relación que creció junto al mercado salvadoreño
Cuando DAS Audio decidió fortalecer su presencia internacional, Electrónica 2001 fue una de las primeras empresas en apostar por la marca para el mercado salvadoreño. Han pasado cerca de tres décadas desde entonces.
Durante ese tiempo, la evolución de ambas compañías terminó recorriendo un camino prácticamente paralelo: «DAS en El Salvador es sinónimo de calidad, de innovación tecnológica y de buen sonido. El reconocimiento que tiene la marca acá es enorme.»
Esa percepción no surgió únicamente del rendimiento de los productos, también fue consecuencia de una relación comercial construida sobre la confianza.
«Lo que más llamó la atención fue esa apertura y ese feeling de familia que tiene la marca. Si además tenés productos de excelente calidad y personas que tratan a sus clientes como familia, creo que esa es la mejor combinación.»
Con el paso de los años, esa filosofía fue acompañando la evolución del propio mercado salvadoreño.
Mientras DAS ampliaba su portafolio con soluciones cada vez más especializadas, Electrónica 2001 también expandía su capacidad para atender perfiles muy diferentes de clientes.
Desde músicos que daban el salto hacia sistemas profesionales hasta iglesias, empresas integradoras, instituciones públicas o compañías dedicadas al alquiler de equipos. «Tenemos desde soluciones para consumidores hasta sistemas Line Array de la serie ARA. Todo el portafolio está disponible para nuestros clientes.»
El primer gran paso
Mucho antes de Plaza Universitaria hubo otro proyecto que marcó un antes y un después para la empresa.
Electrónica 2001 decidió convertirse también en empresa de producción de eventos: «Fuimos la primera empresa de producción en invertir en un sistema Aero 38 y Aero 28 de gran escala. Hicimos Ricky Martin, Ricardo Arjona, RBD… prácticamente todos los conciertos importantes que llegaron a El Salvador durante varios años.»
Aquellos espectáculos ayudaron a fortalecer la imagen de DAS Audio dentro del mercado local y para muchos empresarios que comenzaban a desarrollar compañías de alquiler de sonido, aquella experiencia se transformó en una referencia.
Con el paso del tiempo, esa reputación terminó convirtiéndose en uno de los principales activos de la marca dentro del país.

Un nuevo desafío en el corazón de San Salvador
Décadas después, esa experiencia volvería a ponerse a prueba en un proyecto muy diferente.
Plaza Universitaria nació como parte del proceso de revitalización del Centro Histórico impulsado por el Gobierno de El Salvador. Ubicada junto al Palacio Nacional, la propuesta buscaba integrar arquitectura contemporánea con uno de los sectores patrimoniales más importantes de la ciudad, como un punto de encuentro para residentes y turistas, con espacios gastronómicos y áreas de permanencia distribuidas en dos niveles.
La respuesta del público superó rápidamente las expectativas. Antes incluso de una inauguración oficial, la plaza comenzó a llenarse de visitantes y los comercios iniciaron sus actividades.
Sin embargo, existía un elemento que todavía faltaba para completar la experiencia. «Durante varios meses funcionó sin sistema de audio. Después llegó la necesidad de darle más dinamismo al espacio», comenta Diego.
El desafío parecía sencillo. Hasta que comenzaron a aparecer las restricciones. La arquitectura limitaba la incorporación de nuevos elementos suspendidos, el edificio presentaba una distribución irregular, las superficies vidriadas y metálicas multiplicaban las reflexiones acústicas. Y, para completar el escenario, no existían planos actualizados sobre los cuales desarrollar un diseño convencional.
Resolver ese rompecabezas requería algo más que seleccionar un buen sistema de sonido. Requería experiencia.
No todos los sectores tenían la misma función, algunos eran simples corredores de circulación, otros concentraban restaurantes, áreas de descanso o puntos donde los visitantes permanecían durante largos períodos.
«Nos tocó priorizar la cobertura. Hablamos con los operarios de la plaza para entender dónde se aglomeraba más gente, dónde permanecían más tiempo y, a partir de esa información, llegamos a la conclusión de que necesitábamos dieciséis bocinas para cubrir todo el recinto.»
Pero el desafío no terminaba allí. La estructura del edificio combinaba grandes superficies vidriadas, piedra, hormigón y elementos metálicos, materiales que naturalmente generan múltiples reflexiones del sonido.
La versatilidad como punto de partida
Con esas condiciones sobre la mesa, Electrónica 2001 propuso una solución basada en dieciséis sistemas Action 508 de DAS Audio.
Aunque originalmente la serie Action fue concebida para aplicaciones portátiles y pequeños sistemas de refuerzo sonoro, sus características terminaron convirtiéndola en una alternativa especialmente adecuada para este proyecto.
No fue una elección casual: «Para nosotros Action 508 siempre ha sido una excelente alternativa porque entrega muy buena presión sonora a pesar de su tamaño compacto. Además, la caja de madera aporta una estética muy profesional y el soporte C-Bracket permite girar la corneta sin modificar la cobertura original del diseño».
Esa flexibilidad permitió adaptar la orientación de cada caja a las necesidades específicas de los distintos sectores del edificio, manteniendo una cobertura uniforme incluso en espacios donde la arquitectura obligaba a instalar los sistemas en posiciones poco convencionales.

Cuando el tiempo también forma parte del proyecto
Había otro condicionante que atravesaba toda la obra, y eso era el calendario.
Desde la aprobación del proyecto hasta el inicio del período vacacional de Semana Santa transcurrían apenas unas pocas semanas.
La plaza ya funcionaba, los locales estaban abiertos y la instalación no podía interferir con la actividad comercial diaria.
Por eso, las tareas de montaje se realizaron durante la madrugada, aprovechando las horas de menor actividad para avanzar con el tendido de cables, la instalación de soportes y la puesta en marcha del sistema.
La disponibilidad inmediata del equipamiento también resultó determinante. La serie Action forma parte de los productos con mayor rotación dentro del inventario de Electrónica 2001, lo que permitió responder con rapidez sin depender de tiempos de importación o fabricación.
En proyectos donde los plazos son tan ajustados, contar con el producto adecuado en el momento preciso puede ser tan importante como la elección tecnológica en sí.
El momento de encender el sistema
Toda instalación tiene un instante decisivo. En Plaza Universitaria ocurrió durante las pruebas finales de ajuste.
Después de equilibrar individualmente cada una de las dieciséis cajas y recorrer el edificio verificando niveles de presión y cobertura, llegó el momento de escuchar el sistema funcionando como un todo.
La primera reacción apareció casi de inmediato. «Lo primero que nos dijeron fue: bájenle el volumen porque está demasiado fuerte», recuerda Diego entre risas.
Paradójicamente, el sistema estaba trabajando muy por debajo de su capacidad. Apenas entregaba alrededor del cuarenta por ciento de su rendimiento. Y precisamente esa reserva de potencia era uno de los objetivos del proyecto.
La plaza recibe cientos de miles de visitantes durante fines de semana y temporadas turísticas, por lo que disponer de suficiente margen operativo garantiza que el sistema pueda adaptarse a distintos niveles de ocupación sin perder inteligibilidad ni calidad sonora.
Mucho más que una venta
La relación entre Electrónica 2001 y DAS Audio tampoco termina cuando el sistema queda instalado. Detrás de cada proyecto existe un trabajo previo de validación técnica y acompañamiento que forma parte de la filosofía con la que ambas compañías desarrollan soluciones en la región.
Siempre que las condiciones lo permiten, los proyectos son revisados junto al equipo técnico de DAS Audio para verificar coberturas, configuraciones y criterios de diseño antes de avanzar con la instalación.
Ese respaldo termina siendo un valor agregado para el cliente final. No sólo recibe un sistema de sonido, también accede a una red de soporte técnico, garantía y acompañamiento que continúa mucho después de la puesta en marcha.
En proyectos institucionales de esta magnitud, donde la operación diaria no admite interrupciones, ese aspecto puede resultar tan importante como las prestaciones del propio producto.

Una relación que sigue creciendo
Mirando hacia adelante, Diego Gómez no habla únicamente de nuevos productos, habla de continuidad. De una relación que ha acompañado el crecimiento de Electrónica 2001 durante casi treinta años y que, según su visión, todavía tiene mucho camino por recorrer.
Las novedades presentadas recientemente por DAS Audio, especialmente aquellas orientadas al mercado de integración e instalación profesional, refuerzan esa expectativa.
«No veo un camino sin DAS para nuestra empresa. Al contrario, buscamos crear más alianzas y estrategias para ofrecer una cobertura total de soluciones de audio en nuestro país.»
Diego también destaca el respaldo que la compañía ha recibido a lo largo de estos años por parte del equipo de DAS Audio, especialmente durante el desarrollo de proyectos de integración. En ese sentido, agradece el acompañamiento permanente de Leandro Argüello, Director de Ventas para Latinoamérica, y de Fernando Nanao, Ingeniero de Aplicaciones, cuyo conocimiento técnico y disposición para colaborar han sido un apoyo constante en cada nuevo desafío.
Plaza Universitaria representa mucho más que una nueva instalación dentro del portafolio de Electrónica 2001. Es la demostración de cómo casi tres décadas de experiencia permiten afrontar proyectos donde el conocimiento del producto, la capacidad técnica y la comprensión del espacio resultan mucho más importantes que la simple incorporación de equipamiento.
Porque cada proyecto refleja mucho más que una solución técnica: es la consecuencia de años de trabajo, confianza y decisiones compartidas que terminan construyendo relaciones duraderas.




