LATAM STAGE estuvo en Lucca para conocer de cerca una producción que llevó el sistema VIO de dBTechnologies a uno de los escenarios más singulares de Europa: las históricas murallas de la ciudad.

Los primeros días de julio mostraban esa Italia que tantas veces aparece en las postales: calles de adoquines, edificios históricos, pequeñas plazas llenas de vida y las murallas renacentistas rodeando el centro de Lucca. El clima acompañaba. Durante nuestra visita, el verano toscano se presentó con temperaturas agradables, cielo mayormente despejado y esas noches que invitan a caminar por la ciudad después de un concierto. Pero detrás de esa imagen casi perfecta había una importante operación técnica en marcha.
Lucca estaba recibiendo una nueva edición de su Summer Festival, uno de los acontecimientos musicales más reconocidos de Italia. Desde 1998, el festival convirtió distintos espacios de la ciudad en escenarios para artistas internacionales y, en 2026, volvió a combinar grandes nombres de la música con una característica que lo hace diferente: los conciertos suceden dentro de un patrimonio arquitectónico que obliga a pensar cada producción de una manera particular. La edición 2026 se desarrolló durante aproximadamente un mes, con presentaciones en Piazza Napoleone y en el área de las Mura Storiche.
Para LATAM STAGE, la visita tuvo además un objetivo concreto: conocer el despliegue de dBTechnologies en uno de los proyectos más importantes de la marca durante la temporada europea y entender cómo un sistema de sonido de gran escala puede adaptarse a un espacio que no fue diseñado para recibir un espectáculo contemporáneo.

Las murallas como escenario
Las Mura Storiche son mucho más que el límite físico de Lucca. Construidas originalmente como sistema defensivo, hoy forman parte de la identidad de la ciudad y se transforman en un espacio cultural de características excepcionales.
Para un concierto, sin embargo, esa belleza implica también un desafío. El área destinada al festival se extiende longitudinalmente, con el escenario ubicado en uno de sus extremos. A un lado, la muralla histórica acompaña prácticamente todo el recorrido del público; al otro, un entorno más abierto, con árboles, calles y construcciones. No existe, por lo tanto, la simetría habitual de muchos grandes festivales al aire libre.
A esto se suma la presencia de ocho SkyBoxes instalados sobre las propias murallas, destinados a invitados VIP. La combinación de una extensa área de audiencia, diferentes zonas de escucha, arquitectura monumental y un entorno abierto exige mucho más que potencia: requiere control, coherencia y una planificación precisa de cada punto de cobertura.
En 2026, las Mura Storiche recibieron algunos de los conciertos más destacados del festival. Entre ellos estuvo Jamiroquai, que se presentó el 4 de julio en lo que fue su única fecha italiana de la temporada, además de Zucchero y Katy Perry, que posteriormente ocuparon el mismo escenario.

VIO: Potencia, control y coherencia
La respuesta técnica estuvo a cargo de un sistema basado íntegramente en la plataforma VIO de dBTechnologies, con diseño acústico de la propia compañía y despliegue realizado por Tema Show Service.
La configuración contempló 84 unidades de VIO L212, 48 VIO S218F, 20 VIO L1610, 8 VIO X310 y 8 VIO S118R.
El sistema principal utilizó VIO L212 como elemento central de la cobertura, distribuidos en dos arrays de 18 módulos por lado. A ellos se sumaron otros módulos destinados a ampliar la cobertura lateral, permitiendo adaptar el comportamiento del sistema a las características asimétricas del espacio.
En bajas frecuencias, 48 VIO S218F aportaron el soporte necesario para afrontar producciones que podían pasar del groove y el funk de Jamiroquai a la energía de una producción pop de gran formato. Parte de estos subwoofers fue utilizada en configuración volada, mientras que otra sección se ubicó sobre el terreno para reforzar y distribuir el contenido de baja frecuencia en la zona frontal.
La cobertura cercana al escenario se resolvió mediante VIO L1610, mientras que el sistema de delays permitió llevar el sonido hacia las zonas posteriores del predio, manteniendo la definición y la relación temporal necesarias para que la experiencia no dependiera de la ubicación del espectador.

La parte más compleja: Hacer que todo suene como un solo sistema
En una producción de estas dimensiones, colocar cajas no es suficiente. El verdadero desafío está en conseguir que diferentes sistemas, ubicados a diferentes distancias y orientados hacia diferentes áreas, sean percibidos como una única experiencia sonora.
Aquí aparece uno de los aspectos más interesantes del trabajo realizado por dBTechnologies. La compañía aportó asesoramiento acústico específico para las características de las Mura Storiche, mientras que el diseño y la puesta en marcha estuvieron a cargo del equipo técnico de Tema Show Service.
La utilización de la plataforma de control y monitoreo permitió trabajar sobre diferentes zonas de cobertura, establecer ecualizaciones, delays y perfiles específicos y realizar ajustes durante el proceso de construcción del sistema.
En un espacio como éste, la alineación temporal adquiere una importancia fundamental. Los espectadores situados cerca del escenario, los que se encuentran en la zona central, quienes están más alejados y los invitados ubicados en los SkyBoxes no pueden recibir exactamente la misma señal al mismo tiempo. El sistema debe compensar esas diferencias para que el resultado final conserve claridad, impacto y coherencia.

Los SkyBoxes: Un festival dentro del festival
Quizás uno de los elementos que mejor permite comprender la complejidad del proyecto sean los ocho SkyBoxes ubicados sobre la muralla.
Desde allí, aproximadamente 600 invitados pueden disfrutar de una vista privilegiada del escenario. Pero esa ubicación también significa que están alejados del sistema principal y en una posición acústicamente diferente respecto del resto del público.
Para estas áreas se utilizaron VIO X310 junto con subwoofers VIO S118R, configurados como sistemas independientes.
El objetivo no era simplemente «llevar sonido» hasta las áreas VIP. La intención era que esos espectadores recibieran una experiencia sonora coherente con la del resto del festival, manteniendo respuesta tonal, definición y sensación de inmersión.
Es un buen ejemplo de cómo una producción moderna debe pensar el audio más allá del PA principal.
Una experiencia que va más allá del concierto
El Lucca Summer Festival también representa algo más para dBTechnologies. Según explicó Eduardo Quintero, Gerente de Ventas para Latinoamérica de dBTechnologies, el festival se ha convertido en una cita particularmente importante dentro del calendario de la compañía. La magnitud del despliegue permite mostrar en condiciones reales el comportamiento de la plataforma VIO y, al mismo tiempo, acercar a profesionales de distintos mercados a una producción internacional de gran escala.
Por eso, durante estos días también llegaron a Italia representantes de empresas de rental, compañías vinculadas al mercado corporativo y broadcast y distribuidores de distintos países de Latinoamérica, entre ellos Argentina, Brasil, Chile y México.
La propuesta no terminó en Lucca Summer Festival. La visita al concierto estuvo acompañada por un recorrido por la fábrica de dBTechnologies en Crespellano, en la zona de Bolonia, donde los visitantes pudieron conocer el proceso de fabricación de los sistemas VIO y observar de cerca cómo se construye el equipamiento que luego termina formando parte de producciones como ésta.
De esta manera, el viaje permitió conectar dos mundos que habitualmente se conocen por separado: la fabricación del sistema y su utilización en una producción real.

De la fábrica a las muralla de Lucca
Hay algo particularmente interesante en este tipo de experiencias. Una cosa es conocer las características técnicas de un producto, leer sus especificaciones o escuchar una demostración controlada. Otra muy diferente es encontrarse frente a un sistema desplegado en un espacio real, con decenas de miles de espectadores, artistas internacionales, diferentes áreas de cobertura y las limitaciones que impone un lugar histórico.
En Lucca, la plataforma VIO tuvo que resolver precisamente eso. No se trataba solamente de alcanzar largas distancias. Había que controlar la energía, mantener la inteligibilidad, integrar diferentes puntos de reproducción y adaptarse a una geometría irregular sin perder consistencia.
Y todo eso debía ocurrir sin competir con el protagonista principal del lugar: las murallas de Lucca. Cuando cae la noche y las luces del escenario comienzan a iluminar las antiguas construcciones, la tecnología desaparece visualmente. El público escucha la música, siente el impacto y vive el espectáculo. Pero detrás de esa aparente simplicidad existe una enorme cantidad de decisiones técnicas.
Eso es, justamente, lo que hace interesante al Lucca Summer Festival desde la mirada de LATAM STAGE.
No solamente por los artistas que llegan a su escenario, sino por la manera en que una producción contemporánea logra integrarse en un espacio que pertenece a otra época.
En Lucca, la historia no es el escenario de fondo. Es parte del desafío. Y en 2026, el sonido tuvo que encontrar la manera de convivir con ella.




