Francia – La Freilichtbühne Hallenberg e.V. ha puesto en escena más de 100 producciones desde 1946 y ha recibido a más de 1,1 millones de espectadores, todo ello gracias al trabajo de voluntarios. Cada año participan unas 140 personas, que construyen ellas mismas la escenografía a lo largo de unas 1000 horas de trabajo a partir de febrero. Para su producción para adultos de 2026, el musical Das Wunder von Bern, el equipo técnico de la asociación desplegó K SYSTEM Flow de Naostage. Lo eligió porque el sistema proporciona datos de tracking en lugar de controlar directamente las luminarias, lo que permitía convertir cualquier cabeza móvil del rig en un cañón de seguimiento.
Das Wunder von Bern narra la inesperada victoria de Alemania Occidental en el Mundial de 1954 en Berna y lo que supuso para un país que aún se recuperaba de la guerra, a través de Matthias Lubanski, de once años, y de su padre Richard, un minero que vuelve a casa ese verano tras doce años como prisionero de guerra y descubre que nada es como lo dejó. Basada en el guion de Sönke Wortmann y dirigida por Stefan Wurz, la producción de Hallenberg reunió a unos 70 intérpretes sobre el escenario a lo largo de 16 funciones durante el verano.
El propio recinto marcó las condiciones. El espacio escénico mide unos 40 metros de ancho por 25 de fondo, con un desnivel de unos 15 metros, y está completamente al aire libre, por lo que el sistema tiene que funcionar a plena luz del día, al atardecer y en total oscuridad dentro de una misma función.
“Uno de los principales retos para el sistema de tracking era el considerable desnivel del escenario”, explica Valentin Eppner, director técnico de la Freilichtbühne Hallenberg e.V. “Otros sistemas de tracking 2D no pueden determinar ni medir con precisión la altura a la que se encuentra un intérprete, de ahí que un auténtico tracking 3D fuera importante para nuestra configuración”.
Esa topografía planteó un segundo problema antes incluso de poder utilizar el sistema. La calibración de un sistema de tracking suele depender de la identificación de puntos de referencia fiables y nivelados, y un escenario en ladera, integrado en un entorno natural, apenas ofrece ninguno. Naostage lo resolvió con un nuevo modo de calibración libre, desarrollado durante la puesta en marcha del sistema de Hallenberg.
El despliegue en sí es deliberadamente ligero. Dos cámaras KAM de Naostage cubren el recinto: una, montada en el borde frontal de la cubierta del escenario, ofrece una vista cenital de la zona central de actuación; la otra, situada más atrás, entre el público, proporciona una amplia vista frontal de todo el escenario. La instalación se completó en una sola jornada de trabajo, a la que se sumó el tiempo dedicado a la calibración y a alinear con precisión las luminarias en el entorno 3D del sistema de control.
A partir de ahí, el sistema envía los datos de tracking PSN a través de la red a un sistema grandMA3 onPC, donde controlan dos marcadores de tracking. Cualquier luminaria del rig puede asignarse entonces a un marcador; el equipo de Hallenberg utiliza actualmente cabezas móviles de CHAUVET Professional y Claypaky para las tareas de seguimiento. No hace falta reservar ningún aparato de forma permanente para trabajar como cañón de seguimiento.
“El sistema solo proporciona datos de tracking PSN y no controla directamente las luminarias, lo que nos da una gran flexibilidad”, afirma Eppner. “En la práctica, casi cualquier luminaria de nuestro rig puede utilizarse como cañón de seguimiento cuando haga falta. No tenemos que destinar de forma permanente luminarias concretas a esa función, algo especialmente valioso en un entorno de producción como el nuestro”.
K SYSTEM Flow es un sistema de tracking manual, pero libera al operador de uno de los ejes. Con Auto Z, el operador sigue al intérprete en X e Y en una pantalla bidimensional, mientras el software contrasta esa vista con un modelo 3D del recinto y calcula la altura en tiempo real.
“Para los operadores, no tener que controlar manualmente el eje Z supone una diferencia notable”, señala Eppner. “Sobre todo en nuestro escenario, con un desnivel tan grande, el cálculo automático de la altura permite al operador concentrarse por completo en seguir al intérprete sobre la superficie 2D, en lugar de tener que gestionar tres ejes a la vez”.
Esa reducción pesa más en una compañía de voluntarios que en un teatro profesional. El equipo técnico de Hallenberg lo forman doce personas, y los operadores encargados del tracking no son operadores de cañón a tiempo completo.
“El sistema en sí es muy fácil de aprender, porque la interfaz de usuario es intuitiva y sencilla. Incluso los operadores voluntarios entienden muy rápido el flujo de trabajo básico”, comenta Eppner. “Lo que requiere más práctica es el tracking manual en sí, con el joystick. Los operadores necesitan algo de tiempo para familiarizarse con la respuesta tanto del joystick como de la luminaria, y les ayuda conocer de antemano los movimientos y las posiciones de los intérpretes en escena”.
Antes de la instalación, el teatro trabajaba con un cañón de seguimiento convencional, manejado a mano desde una única posición fija. En un escenario de esta anchura, suponía una limitación real. La mayor parte de la iluminación del recinto tenía que llegar desde el frente, y una sola posición de cañón no permitía iluminar a los intérpretes de forma homogénea de un extremo a otro.
“Con el sistema de tracking ya no dependemos de una única posición de cañón. Podemos elegir la luminaria del rig que ofrezca el mejor ángulo para una zona concreta del escenario”, explica Eppner. “También ha abierto nuevas posibilidades creativas. Como el cañón de seguimiento puede ser ahora cualquier cabeza móvil del rig, ya no estamos limitados a las funciones tradicionales de un cañón convencional. Podemos aprovechar todas las prestaciones que ofrece la propia luminaria, como gobos, efectos de color y efectos de haz. La luz guiada por el tracking puede convertirse en una parte activa del diseño de iluminación, en lugar de servir simplemente como un cañón blanco”.
Según la información disponible, la producción también utilizó el sistema de Naostage para seguir a un sujeto no humano —un coche, durante una escena—, lo que supone la primera vez que el tracking de Naostage se aplica a un objeto en lugar de a un intérprete.
La instalación de Hallenberg se llevó a cabo en una fase relativamente temprana del desarrollo del sistema, y los comentarios del teatro se incorporaron a ese proceso. Funciones como el tracking con offset en Z y un modo 2D específico se desarrollaron para adaptarse a las necesidades del recinto. El sistema llegó al teatro de la mano de Patrick Slots, de So-light, distribuidor de Naostage.
“Naostage nos dio la oportunidad no solo de introducir el tracking en nuestro recinto, sino también de contribuir activamente al desarrollo de un sistema que se ha convertido en una herramienta flexible para nuestras producciones”, concluye Eppner.
Foto © Manuela Senger.




