Llamado “uno de los artistas latinos más grandes de todos los tiempos” por Billboard y considerado “el rostro del reguetón moderno” por Pitchfork, el cantante colombiano J Balvin está en la cima de su carrera y sigue creciendo. Con más de 35 millones de discos vendidos en todo el mundo y decenas de reconocimientos en los Latin Grammy, Latin American Music Awards, Billboard Latin Music Awards y MTV Video Music Awards, la superestrella de la música urbana nacida en Medellín recientemente ofreció a sus fans en América del Norte una gira de 27 fechas titulada Back to the Rayo, en apoyo a su más reciente álbum de estudio, Rayo.
Aunque Balvin volvió a los escenarios tras la pandemia con una gira por Europa y Reino Unido el año pasado, esta nueva gira, con una estética inspirada en Volver al Futuro, marcó su primer tour propiamente dicho por Estados Unidos y Canadá en seis años. PRG fue el proveedor de audio, iluminación y cámaras para este tramo de dos meses, que comenzó en el State Farm Arena de Atlanta y finalizó en el Moda Center de Portland. Para el refuerzo sonoro, el sistema de sonido L-Acoustics fue la primera y única elección, según el ingeniero de FOH Joe Spitzer y el ingeniero de sistemas Eric Rogers, quienes acompañaron por primera vez a Balvin en esta gira.
“Joe (Spitzer) y yo conocimos a JB (Jean-Baptiste Blot, production manager) y al equipo de Motion Music durante la gira A Moment Apart de ODESZA en 2017, y desde entonces mantenemos una excelente relación laboral”, cuenta Rogers. “Cuando nos contactaron para encargarnos del sonido de José (Balvin), la dirección del proyecto nos pidió diseñar un sistema PA que ofreciera ‘la mejor gira de reguetón del mundo’. Después de usar sistemas de la Serie K de L-Acoustics en un par de giras con ODESZA, sabíamos que era la elección adecuada también para este artista. Nada supera al K1 y su complemento perfecto, el KS28, en potencia y fidelidad”.
Para la mayoría de las fechas de Back to the Rayo en América del Norte, PRG desplegó arreglos principales de L-Acoustics compuestos por 12 K1 sobre 8 K2 por lado, respaldados por 12 subwoofers KS28 en modo cardioide colgados por lado, y flanqueados por arreglos laterales de 20 K2. Para cubrir adecuadamente el amplio espectro de bajas frecuencias del show, se agregaron 18 KS28 más apilados en el suelo en tríos cardioides a lo largo del frente del escenario, cada uno rematado con un Kara II para front-fill, más otros ocho Kara II alrededor de la pasarela del escenario. Para cubrir las gradas superiores traseras, PRG también voló una configuración LCR de tres pares de gabinetes L2 como delays. Todo el sistema fue alimentado por 52 controladores amplificados LA12X, con seis LA7.16 para los delays L2, y operado a través de dos procesadores P1 de L-Acoustics más un PRODIGY.MP de DirectOut en un bucle redundante Milan-AVB.
“La cobertura total del sistema y su respuesta fueron realmente increíbles en esta gira”, comenta Spitzer. “La mayoría de estos recintos eran arenas de categoría A con secciones 300 muy altas y esquinas profundas que siempre son difíciles de cubrir con despliegues tradicionales. Nuestra cantidad de cajas y el paquete de delays nos dieron mucha flexibilidad, y la consistencia en la respuesta del sistema se tradujo directamente en la experiencia del público, permitiendo que José conectara noche tras noche con todos sus fans. Era impresionante ver a las gradas más altas saltar igual que el público del campo, y todos sabemos que eso no pasaría si la calidad del audio allí no fuera del 100 por ciento”.
La direccionalidad precisa y la articulación del sistema fueron clave en un espectáculo como el de Balvin, y la tecnología Panflex de L-Acoustics fue fundamental. “Para mí, tener ocho K2 como downs por lado debajo de los K1 principales fue muy útil para el control de ganancia antes del feedback”, explica. “Configuramos los K2 en un patrón de 90 grados, desviando las frecuencias altas del thrust de 18 metros. José pasa casi todo el show sobre esa pasarela, además de un segmento en un escenario B ubicado en FOH, y poder desviar manualmente la energía fue increíblemente útil y necesario”.
En las gradas más alejadas, la implementación de los nuevos gabinetes L Series recientemente adquiridos por PRG fue igualmente efectiva para llevar el sonido a donde se necesitaba. “Agregar delays al sistema fue una decisión tomada desde las primeras etapas del diseño”, recuerda Rogers. “La elección de usar la Serie L para ello fue rápida y unánime. Su tamaño y peso, junto con su rapidez de instalación, los convirtieron en una opción obvia. Y en la práctica, el desempeño de los L2 en modo cardioide superó nuestras expectativas. Aseguraron que el público en las secciones superiores tuviera una experiencia coherente e inteligible, comparable con la de los primeros asientos”.
En el reguetón, el bajo es un elemento fundamental del género, y la combinación de subwoofers KS28 colgados y en el suelo ofreció resultados sobresalientes. “Los KS28 fueron perfectos para este show; tuvimos un gran nivel de graves todas las noches”, dice Spitzer. “No se trataba solo de mover aire; los subwoofers lograban que las notas graves también se escucharan, además de sentirse, lo cual para mí es sumamente importante. Una cosa es experimentar bajas frecuencias por presión sonora, y otra es combinar eso con notas graves que quizá no escucharías con otros sistemas. Sumado a la potencia, pegada y musicalidad que ofrecen tanto el K1 como el K2, este sistema fue una bomba todas las noches. Y como siempre, el soporte del equipo de L-Acoustics fue inmejorable. Eso es la frutilla del postre para una gama de productos fantástica”.




