Aunque es más conocido por su trabajo detrás de un micrófono que frente a una cámara, Rod Stewart ha aparecido en algunas películas a lo largo de su celebrada carrera. Pero el miembro del Salón de la Fama del Rock and Roll nunca había participado en un éxito taquillero de suspenso. Aun así, el múltiple ganador del Grammy estuvo presente en el estreno mundial de “Mission Impossible – The Final Reckoning” en Leicester Square.
Stewart no fue la única celebridad ajena al cine que se dio cita en este gran evento. Estrellas como Dua Lipa, Idris Elba y Florence Pugh también estuvieron allí para aportar brillo a la premiere, aunque no participaron en la película. Tal es el glamour de la franquicia Misión Imposible. Tal es el magnetismo de su protagonista, Tom Cruise. Y tal es el atractivo de un estreno internacional en el Odeon Leicester Square.
Una producción cuidadosamente ejecutada por Limited Edition Event Design hizo que ese glamour brillara aún más durante el esperado evento. Para el soporte técnico y la iluminación, Limited Edition Event Design recurrió a su colaborador frecuente, IPS, con sede en Milton Keynes.
Para garantizar que la premiere repleta de estrellas luciera de la mejor manera tanto ante el numeroso público presente como para los millones de fans que siguieron la transmisión y la cobertura en otros medios, IPS confió en más de 530 luminarias y paneles CHAUVET Professional distribuidos por todo el lugar.
De este despliegue formaron parte más de 460 paneles LED REM 3IP. Mostrando imágenes evocadoras de la película y de sus protagonistas, los paneles se instalaron a lo largo de una plataforma principal de 50 metros, así como en muros de marca alrededor de una fuente y un arco de entrada construidos especialmente para la ocasión, todo con diseño 3D y homologación completa de seguridad.
Un conjunto de 40 estrobos washes motorizados Color STRIKE M elevó la energía con su intensa potencia lumínica y efectos de pixeles. Dada la gran cantidad de celebridades presentes, la zona de entrevistas con la prensa fue un espacio muy concurrido. IPS garantizó que todas las tomas de cámara salieran impecables allí instalando 30 paneles onAir IP.
Como correspondía a un evento de alto impacto, IPS se desplegó con todo en Leicester Square, destinando un equipo que sumó más de 80 horas de trabajo para asegurar que fuera “misión cumplida” en el estreno del capítulo final de la historia de Misión Imposible.




