“Bob Marley Hope Road”, un viaje musical sin precedentes inspirado en el icónico artista de reggae, utiliza el sistema grandMA3 como eje tecnológico para dar vida a su innovador concepto. ACT Entertainment es el distribuidor exclusivo de los productos de MA Lighting en América del Norte.
Ubicada en el Mandalay Bay Resort & Casino de Las Vegas, “Bob Marley Hope Road” ofrece tres modos de atracción. Durante el día, la Bob Marley Hope Road Experience permite a los visitantes recorrer libremente diversos espacios digitales y analógicos: pueden caminar por las calles de Trench Town, mezclar una pista en el estudio Tuff Gong, ver imágenes inéditas de conciertos y bailar en una Dance Hall jamaiquina al ritmo de grabaciones históricas. Un acto de cuerda mágica se convierte en una experiencia interactiva con tambores y luces LED, mientras personajes folclóricos de más de dos metros invitan al público a sumarse al desfile.
Por la noche, el recinto cobra vida con un show guiado de 75 minutos en el que los visitantes siguen al elenco de escena en escena, en una experiencia inmersiva con cantantes y bailarines actuando a escasos metros. Remixes inéditos de temas de Bob Marley culminan en un potente final frente a una imponente pantalla LED curva en 3D diseñada por Liminal Space, que sumerge al público en el universo del artista.
El sistema grandMA3 fue elegido para programar los ensayos técnicos y controlar todos los modos de la atracción. El show nocturno se opera sin técnico en consola, en conjunto con un sistema de control Medialon. Cada 30 minutos ingresa un nuevo grupo de hasta 125 personas, que recorre el espacio interactivo como un “pulso”, por lo que la grandMA3 debe controlar hasta cinco salas activas en simultáneo, cada una con su propio reloj de código de tiempo, activado por un stage manager que acompaña al grupo con una interfaz en iPad.
Benny Kirkham, diseñador de Overnight Production en Nevada, fue el responsable del diseño de iluminación para todos los modos de “Bob Marley Hope Road”. Con más de 20 años de experiencia con consolas grandMA, aseguró que la grandMA3 “definitivamente tenía las capacidades necesarias para este show. Necesitábamos un sistema que pudiera recibir hasta ocho señales de código de tiempo, lo que no era posible con ninguna otra plataforma”. Solotech, desde su oficina en Las Vegas, proveyó el equipo grandMA3.
Kirkham y el programador de luces Rane Renshaw comenzaron utilizando dos consolas grandMA3 full-size para programar los modos durante los ensayos, trasladándolas de una sala a otra sobre carros móviles. “Gracias al sistema de usuarios y mundos, trabajábamos de manera independiente en cada sala”, explica Renshaw. “Más que crear una lista de cues secuencial, sentíamos que estábamos construyendo una máquina para manejarlo todo. Había que programar luces, música, efectos especiales y coreografías, pero también la función de resetear las salas, lo cual sumaba complejidad”.
“Exploramos a fondo la función de código de tiempo debido a los cinco relojes independientes”, señala. “También hicimos bitmapping para proyectar imágenes y contenido en barras de luz durante el acto acrobático, generando patrones suaves y graduales que se deslizaban a lo largo de las barras. Aún seguimos utilizando las consolas para ajustar los modos conforme se inauguran oficialmente”.
“La grandMA3 es muy versátil, el cueing y la edición son sencillos. Puede crear efectos extraordinarios. Por eso es el sistema preferido en gran parte de la industria”, comenta Kirkham.
El modo show opera con dos RPU montadas en rack, tres PU y cinco nodos I/O, sin operador humano. “Un asistente de stage manager que acompaña al grupo activa el reloj de código de tiempo desde un iPad conectado en red con Medialon, reiniciando la acción en cada sala a medida que el grupo avanza”, explica Kirkham. “Cada escena funciona como un show independiente. Es un esquema poco convencional, pero necesario para esta producción”.
Kirkham destaca el excelente soporte de MA Lighting y ACT Entertainment: “Como estamos llevando al límite esta configuración única y compleja, MA nos ayudó muchísimo con el enfoque para múltiples códigos de tiempo y otras complejidades”.
Renshaw agrega que ACT participó “todos los días en conversaciones mientras probábamos cosas nuevas nunca antes hechas. Su soporte nos permitió inventar todo esto”.
“ACT siempre marca la pauta en soporte técnico”, concluye Kirkham. “Siempre están a la altura”.
“Fue muy divertido ser parte de un proyecto donde el teatro, el concierto y el club se combinan de manera tan creativa y atractiva”, cierra Renshaw.
Fotos: Mike Kirschbaum




