Integración AV desarrolló el proyecto con tecnología de FOHHN Audio, bajo una condición acústica fundamental: ofrecer una experiencia audiovisual de calidad sin interferir con las aulas ni con el hospital cercano.
Juan Gutiérrez y Carolina Sosa, de la empresa Integración AV, junto con Ole Meyerrose, Gerente de Ventas Internacionales de FOHHN Audio, comparten el recorrido de una instalación en la que la directividad, la sostenibilidad y el trabajo conjunto con fábrica fueron decisivos.
Una pantalla con sonido claro y preciso puede comunicar información, pero también convertirse en el centro de una experiencia compartida. En un campus universitario, esa diferencia abre posibilidades que van desde la proyección de contenidos académicos hasta encuentros culturales y actividades pensadas para que los estudiantes disfruten de los espacios que habitan cada día.
Esa fue la oportunidad que identificó la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá al decidir reemplazar una pantalla LED instalada en 2018. Después de años de funcionamiento y mantenimiento, el equipo había llegado al final de su vida útil. La renovación, sin embargo, no se planteó únicamente como un cambio de tecnología: la institución quería ampliar los usos de una zona que hasta entonces disponía de imagen, pero no de un sistema de sonido asociado.
Películas, cortometrajes, presentaciones y eventos en vivo comenzaron a formar parte de la propuesta. La nueva infraestructura también podía ofrecer oportunidades a las carreras vinculadas con las artes visuales y acompañar una iniciativa más amplia de la universidad: generar espacios que invitaran a los estudiantes a permanecer en el campus y apropiarse de él.
El desarrollo quedó en manos de Integración AV, una compañía colombiana cuya historia está estrechamente vinculada con la propia Universidad Javeriana.

Una relación que comenzó con la empresa
Fundada en 2010 por Juan Gutiérrez, Integración AV se especializa en la adecuación de espacios mediante tecnología audiovisual, automatización y control de iluminación. Su actividad comprende consultoría, diseño, suministro, instalación, puesta en marcha, capacitación y mantenimiento, principalmente para los sectores educativo y corporativo.
La empresa nació en Bogotá y posteriormente amplió su operación a Medellín, manteniendo presencia en ambas ciudades. Actualmente cuenta con un equipo de diez personas.
Juan está al frente de la dirección, mientras Carolina Sosa participa en áreas como finanzas, sostenibilidad, mercadeo, relaciones públicas y desarrollo comercial. Ambos comparten un interés por identificar tecnologías que permitan abordar proyectos con necesidades particulares, incluso cuando implican un nivel de exigencia técnica poco habitual.
La Universidad Javeriana tiene un significado especial para ellos. Uno de los proyectos de la institución dio origen a Integración AV y, desde entonces, ambas organizaciones han mantenido una relación de trabajo que permitió desarrollar un conocimiento cercano de los espacios, las necesidades y las expectativas del cliente.
“Integración AV nació gracias a este cliente en el 2010. Entonces desde ese año nosotros hemos venido trabajando con ellos”, recuerda Juan.
Esa continuidad fue importante para interpretar la renovación de la pantalla como una oportunidad de uso y no solamente como un reemplazo de equipamiento.
De ISE a Stuttgart: una decisión que comenzó escuchando
En febrero de 2026, Integración AV acompañó a representantes de la universidad a ISE, en Barcelona, y posteriormente organizó una visita a la fábrica de FOHHN Audio en Stuttgart, Alemania.
“Ese recorrido nos permitió conocer los procesos productivos de la compañía, conversar directamente con su equipo y escuchar sus sistemas en la sala de demostraciones. Entre las participantes estuvo junto a nuestro equipo una representante de la universidad, cuya experiencia allí resultó especialmente importante para el desarrollo de la propuesta”, explica Juan.
Para Integración AV, acercar al cliente a la fábrica significaba darle la posibilidad de evaluar la tecnología más allá de una ficha técnica. La experiencia sonora, el contacto con los especialistas y el conocimiento de los criterios de fabricación ayudaron a construir una visión más completa de lo que FOHHN podía aportar a la institución.
Ole Meyerrose recuerda esa visita como un momento central en el proyecto: “Ingrid nos contó el problema que tenían en este proyecto, que es un espacio bastante grande, acústica compleja, aunque sea al aire libre, porque hay este hospital al lado y no querían que llegara mucha potencia sonora a este lugar”.
La conversación permitió avanzar desde una necesidad general de incorporar sonido hacia la definición de una solución con requisitos acústicos concretos.
La visita también puso sobre la mesa otro criterio de la universidad: la sostenibilidad. Integración AV había identificado una afinidad entre las políticas ambientales de la institución y el enfoque de FOHHN sobre fabricación, reparación y vida útil de sus productos. Y conocer esos procesos directamente reforzó el interés por la marca.

Sonido para los estudiantes, sin interferir con el entorno
El espacio donde se instaló la pantalla es una zona abierta y amplia del campus. A su alrededor conviven circulación estudiantil, aulas y un hospital universitario en funcionamiento. Hasta entonces, la pantalla no tenía sonido. Incorporarlo suponía introducir una nueva fuente sonora en un entorno donde las actividades académicas y hospitalarias debían continuar con normalidad.
Carolina comenta cuál era la principal preocupación del proyecto: “Uno de los retos que teníamos era poder poner sonido sin afectar, por ejemplo, la calidad de las clases que se están dando en los salones cercanos a la pantalla o sin afectar el movimiento de la clínica y del hospital. El sistema debía ofrecer cobertura suficiente para películas, música y presentaciones, pero sin distribuir indiscriminadamente la energía sonora hacia las áreas cercanas. La ubicación de los altavoces, su comportamiento vertical y la orientación de la cobertura pasaron a ser decisiones fundamentales”.
La condición de espacio abierto tampoco eliminaba las dificultades acústicas. Además de la distancia entre el sistema y los oyentes, había que contemplar qué zonas recibirían sonido y cuáles debían quedar fuera de la cobertura principal.
Para Ole, el proyecto reunía dos exigencias que FOHHN debía resolver de manera conjunta: el control de la directividad y la resistencia a las condiciones ambientales de Bogotá, donde la lluvia y la humedad forman parte de las variables de una instalación exterior.
La solución se desarrolló alrededor de columnas de la familia LXP, acompañadas por subwoofers y amplificación de la marca.
La solución FOHHN: directividad, cobertura y respuesta en frecuencia
El sistema instalado en la Universidad Javeriana está integrado por dos columnas LXP-150, dos subwoofers AS-22 con recubrimiento de poliuretano y un amplificador DI-4.1000 AES con placa de entrada Dante.
Durante la etapa de especificación se evaluaron inicialmente columnas de mayor longitud. El presupuesto disponible llevó a ajustar la propuesta y seleccionar las LXP-150, manteniendo como prioridad el comportamiento sonoro requerido para el espacio.
La elección de estas columnas responde a una característica especialmente útil para la instalación: su emisión sonora presenta una preinclinación vertical que permite dirigir la cobertura hacia abajo aun cuando el altavoz se monta recto sobre la pared.
Ole describe el principio de funcionamiento: “Es una columna pasiva, pero con una preinclinación en la vertical del sonido. Entonces nosotros podemos montar esa columna de manera recta a la pared y el sonido se inclina de 5 grados para abajo”.
En la Universidad Javeriana, esa orientación permite dirigir una mayor proporción de la energía sonora hacia el sector ocupado por los estudiantes y reducir la que llega a superficies o zonas que no forman parte del área de escucha prevista.
La solución no depende únicamente de alcanzar presión sonora. Su valor está en cómo se distribuye esa energía: el público necesita escuchar con claridad, mientras que las aulas y el hospital requieren que la actividad audiovisual no interfiera con sus funciones.
Las dos LXP-150 se complementan con dos subwoofers AS-22 de FOHHN de 12 pulgadas, que extienden la respuesta del sistema hacia las bajas frecuencias. Esta combinación permite reproducir contenidos musicales y audiovisuales con un rango de frecuencias más amplio, sin perder la posibilidad de utilizar el espacio para presentaciones habladas.
El sistema está pensado para usos diferentes dentro de una misma infraestructura. Una película, un cortometraje, una presentación con micrófono y un evento musical no plantean idénticas exigencias, pero todos forman parte de las actividades que la universidad quiere desarrollar.
Los AS-22 incorporan un recubrimiento de poliuretano —PU coating—, previsto para aportar protección frente a la humedad y el agua en esta aplicación exterior.
La amplificación está a cargo de un procesador DI-4.1000 AES con placa de entrada Dante, que permite integrar el sistema a una infraestructura de audio digital mediante ese protocolo.
El conjunto responde así a cuatro condiciones del proyecto: dirigir el sonido hacia el público, completar la reproducción de bajas frecuencias, contemplar la exposición ambiental y facilitar la integración del sistema.

Una instalación discreta en un espacio de circulación
Integración AV asumió la coordinación y ejecución del proyecto, incluyendo el trabajo con la universidad, el reemplazo de la pantalla y la incorporación del sistema de sonido.
Juan indica que: “Parte de la infraestructura existente pudo aprovecharse, como algunos ductos que ya formaban parte de la instalación anterior. Los altavoces, en cambio, requerían nuevas previsiones de montaje. Las columnas se instalaron sobre un muro, por lo que fue necesario revisar estructuras y puntos de anclaje siguiendo las recomendaciones de los fabricantes. La seguridad tenía especial importancia al tratarse de una institución educativa y de un sector transitado por estudiantes”.
La integración visual fue otro aspecto del resultado. Las columnas negras quedaron montadas sobre un muro del mismo color, incorporándose discretamente a la arquitectura.
Carolina cuenta que el tamaño de los altavoces despertó curiosidad entre quienes observaban la instalación. En un espacio tan amplio, las columnas de aproximadamente un metro y medio de altura no parecían, a primera vista, capaces de ofrecer la cobertura esperada: “La gente cuando pasaba por ahí, pues quedaban como asombrados y se quedaban como entendiendo de dónde sale el sonido, porque se alcanzan a mimetizar los altavoces sobre el muro”.
La puesta en marcha contó con el acompañamiento de Ole en Colombia. Su presencia permitió realizar los primeros ajustes junto con el integrador y la universidad, mientras terminaban las tareas necesarias para completar la calibración del sistema. Integración AV mantiene una relación comercial directa con fábrica, lo que facilitó el intercambio técnico desde la especificación hasta la instalación.
La primera escucha: el resultado desde la experiencia del usuario
Una vez que el sistema comenzó a funcionar, la reacción de la universidad permitió comprobar cómo se percibía la nueva experiencia audiovisual en el espacio.
Carolina destaca la respuesta inicial con una expresión espontánea: “Digamos que lo que dijo el cliente, de manera folclórica fue: ‘¡Ay, eso suena!’”.
Durante las pruebas, el alcance del sistema y la inteligibilidad llamaron la atención de quienes participaron en la presentación. La pantalla, que antes se utilizaba sin audio asociado, incorporaba ahora una dimensión que ampliaba las posibilidades de los contenidos.
La universidad también aprovechó la calidad sonora en el video de presentación del proyecto, utilizando fragmentos de materiales de FOHHN para comunicar la experiencia.
La recepción tuvo especial valor para Integración AV porque la elección del sistema había partido de una preocupación concreta: sumar sonido sin comprometer la convivencia entre las diferentes actividades del campus.
El resultado permitió mostrar que la cobertura no dependía del tamaño aparente de los altavoces, sino de una selección tecnológica adecuada y de su aplicación en el espacio.

Sostenibilidad y acompañamiento: una relación que va más allá del producto
La experiencia en la Universidad Javeriana también permitió profundizar la relación entre Integración AV y FOHHN Audio.
Para Carolina, uno de los aspectos más importantes fue la respuesta de fábrica durante el desarrollo del proyecto. Una contingencia ocurrida en el transporte de los equipos desde Alemania a Colombia requirió gestionar el reemplazo de una unidad, y la marca respondió con rapidez para acompañar la continuidad de la instalación.
“Muchas veces no solo se trata de la calidad de los equipos, pues que yo creo que Juanca, que es ingeniero de sonido, se enamoró de FOHHN desde que lo escuchó por primera vez”
El respaldo técnico y comercial se sumó a un aspecto que ya había sido relevante durante la visita a Stuttgart: la posibilidad de sostener los sistemas a lo largo del tiempo.
Carolina destaca el enfoque de FOHHN sobre reparación y disponibilidad de repuestos, características que considera especialmente valiosas para una universidad que incorpora criterios ambientales a sus decisiones de inversión.
En una institución educativa, el equipamiento suele proyectarse para años de utilización. La posibilidad de mantenerlo y repararlo forma parte de esa evaluación, junto con su desempeño y las necesidades que debe resolver.
Para FOHHN, el proyecto también refleja el papel de Integración AV en el desarrollo de la marca en Colombia. “Juan y Caro e Integración AV en general son un socio muy, muy importante para nosotros”, señala Ole.
Un proyecto que abre posibilidades para otros espacios
La nueva infraestructura de la Universidad Javeriana amplió el uso de una zona que ya formaba parte de la vida cotidiana del campus, y la experiencia también comenzó a proyectarse hacia otras áreas de la institución. Según Carolina, la universidad está considerando especificar FOHHN en nuevos proyectos.
Para Integración AV, esa continuidad se vincula con una forma de trabajo que ha acompañado su crecimiento desde 2010: conocer las necesidades del cliente, estudiar alternativas y acercar soluciones capaces de responder a condiciones específicas. El proyecto reúne así la experiencia de una entre cliente e integrador, la participación directa del fabricante y una elección tecnológica orientada a un propósito concreto: hacer que un espacio pensado para mostrar contenidos también pueda convertirse en un lugar para escucharlos, compartirlos y vivirlos.




