Oscar Mora es una figura destacada en el mundo del audio profesional, combinando su pasión por el sonido con una dedicación inquebrantable. Desde trabajar con artistas icónicos hasta su papel crucial en RCF, su experiencia, visión innovadora y entusiasmo por la educación, deja marca de su estilo en la industria.

}Es sabido que en el mundo del audio profesional no todo suena igual; y es en este ámbito donde el nombre de Oscar Mora ha ido ganando volumen durante más de 25 años gracias a su destacada trayectoria y experiencia.
Este ingeniero de sonido venezolano ha dejado su marca en escenarios de renombre, trabajando con artistas como Frank Quintero, Karina, Caramelos de Cianuro y Amigo Invisible. También ha sido clave en la calibración de sistemas para bandas icónicas como Metallica, Chemical Brothers, Fatboy Slim y The Doors.
Desde hace más de 15 años, Oscar ha aportado su vasto conocimiento como Especialista de Producto en RCF, donde no solo se dedica a la consultoría y soporte, sino que también se involucra activamente en la formación y apoyo a la comunidad audiovisual en español.
Más allá de su trayectoria profesional, se destaca por una personalidad que brilla con luz propia en el ámbito del audio. Su pasión por el fútbol y el cine añaden una dimensión diferente a su perfil, haciendo que su presencia en la industria sea tan vibrante como su trabajo.
En esta historia descubriremos su visión sobre la evolución del sonido y sus expectativas para el futuro de esta industria, con una visión privilegiada de su apasionante viaje en el mundo del audio.
Oscar Mora encontró su vocación en la industria del audio profesional de una manera que muchos en el medio pueden considerar familiar. «Como muchos colegas, empecé como músico «, recuerda, “y mi profesor, dueño de una pequeña compañía de renta de equipos de sonido, me ofreció trabajar con él”.
Esta nueva oportunidad le reveló dos aspectos clave: «La primera es que nací con la pasión más no con el talento como instrumentista que me hubiese gustado», admite con honestidad y una sonrisa. Pero el segundo fue el decisivo para su futuro: «La primera vez que me senté al frente de una consola fue amor a primera vista, caí total e irremediablemente enamorado de ella», recuerda con nostalgia pero con la certeza de haber elegido el camino correcto.
Hablando de su formación, Oscar reconoce la importancia tanto de la experiencia empírica como de la educación formal. «Definitivamente respeto de gran manera a los profesionales empíricos y autodidactas, yo he sido parte de ellos. Se necesita tener el talento y por sobre todo la experiencia del mundo real, sin embargo cito y resumo todo en una frase de Simón Bolívar: ‘Un hombre sin estudios, es un ser incompleto” dice con firmeza.
Por eso está convencido que la educación es esencial para perfeccionar el talento y aprovecharlo al máximo. Destaca que en su campo, el aprendizaje es un proceso continuo debido a la continua evolución tecnológica de los equipos y los cambios culturales, por eso mantenerse actualizado es crucial para estar al más alto nivel, y para él, aprender cosas nuevas no solo es necesario, sino que también resulta un verdadero placer.
Pero volviendo a las experiencias que lo formaron, recuerda una fundamental en su desarrollo profesional que ocurrió hace casi veinte años, cuando tuvo la oportunidad de participar en un seminario intensivo de una semana con el Ingeniero Salvador Castañeda. «¡UN MAESTRO!» exclama Oscar.
Y cuenta con detalle: “Esa semana fue un antes y después para mí. Pasaron dos cosas fundamentales: la primera fue una frase de un amigo y colega después de una de las explicaciones y ejemplos de Salvador, este amigo se me acerca al oído y en voz baja me dijo “tenemos como veinte años haciendo todo mal…” ¡Jajaja! Prácticamente así era… Lo otro que me sucedió esa semana, fue ver la facilidad pedagógica de Salvador, el ver como hacia lo extraño e incompresible, fácil y sencillo. Como seducía y capturaba la atención de la audiencia. Luego de esta experiencia participé en otros cursos y charlas de Salvador, inclusive algunos repetidos, no tanto para repasar lo ya aprendido, sino para ver su técnica y como lo hacía”. Sin duda resultó ser una inspiración para su desarrollo profesional.
Como ex Training & Support Engineer en Yamaha Corporation y ahora en su rol actual en RCF, Oscar reflexiona sobre cómo las experiencias laborales influyeron en su desarrollo profesional: «Al trabajar en empresas del tamaño de Yamaha, tienes acceso a información y herramientas casi ilimitadas, así que la tienes más fácil si quieres crecer más. Y la oportunidad de viajar por todo el mundo es única, aunque la misión principal es «ir a ‘enseñar’, la realidad es que en cada lugar aprendes o ves una manera de hacer las cosas como nunca la habías visto o inclusive imaginado».
La constante retroalimentación y aprendizaje han sido fundamentales para él, especialmente al descubrir la enseñanza, que lo atrapó completamente, obligándolo a «poner en letras, hacer garabatos y explicar todo lo que sepas y puedas». Su transición al ámbito corporativo le hizo comprender que al ver un producto ya hecho, no se tiene idea de todo el proceso detrás hasta llegar al producto final y lo fácil que puede ser criticarlo o apuntar sus carencias cuando ya está hecho. Subraya que, a menudo, se cae en la crítica superficial de “si le hubiesen hecho un agujero aquí yo podría hacer esto, sin considerar cómo ese cambio podría cambiar la tolerancia de esa pieza a otras fuerzas o propósitos, lo que podría llevar a rediseñar todo y seguramente tendría un impacto importante en su precio final».
Al reflexionar sobre los eventos que han dejado una huella imborrable en su carrera, Oscar recuerda una experiencia en particular: «La primera vez que estuve en una real ‘superproducción’ y descubrí que debajo del escenario había un bar completo con una máquina de espresso de dos calderas, acompañado de un barman y barista, me sorprendió. Al consultar sobre el presupuesto para mi actividad en el evento, la respuesta fue: ‘El presupuesto no es problema, di lo que precisas y listo, lo importante es que tengas todo lo que necesites para que salga como debe ser’. Fue entonces cuando me di cuenta del peso de mi responsabilidad: si algo salía mal, sería completamente mi culpa».
Pero también un ingeniero de sonido tiene experiencias insólitas, que dejan un recuerdo tragicómico y ciertamente algo para contar después entre la gente del rubro. Sucedió detrás del escenario en un show en Tokio durante una prueba de sonido. Relata Oscar: “Se desató un aguacero enorme y mucha agua caía sobre el sistema. El dueño de la compañía se acercó y me preguntó si todo estaba bien con el agua. Le respondí que sí, que el sistema debía soportar esa cantidad de lluvia, pero que ya la prueba estaba terminando y quizás lo mejor era ya cortar todo y quitar la energía. A lo que el dueño me respondió: “No, si algo malo puede pasar prefiero que pase ahora y no mañana en medio del concierto”. Esta decisión sorprendió a Oscar, quien se quedó expectante e intrigado ante esa respuesta. Pero más lo sorprendió el desenlace: “El dueño me miró fijamente y me dijo: “tenemos toda la noche para traer otro sistema”. Afortunadamente, no sucedió nada y todos estábamos tranquilos si al día siguiente llovía nuevamente».
Sin duda, estas dos anécdotas muestran que la presión y la responsabilidad siempre están presentes en el trabajo de un profesional. Sin embargo, es el ejercicio diario de la profesión el que enseña a manejar todo tipo de imprevistos y a tratar con todo tipo de personas.
No solo las experiencias pasadas han moldeado la carrera de Oscar, sino que también son los desafíos actuales los que siguen marcando su trayectoria. Enfrentarse a nuevas tecnologías y expectativas es parte del día a día, y su compromiso con la excelencia no conoce fronteras.
Recientemente, brilló como Ingeniero de Sistema en un concierto especial en Punta del Este, Uruguay, el 9 de marzo de este año en un evento que destacó por magnitud y excelencia. Su participación en el show de Julieta Venegas & Los Auténticos Decadentes llegó a través de una solicitud de Grupo Caraballo, quienes como usuarios de RCF, requirieron su expertise para el nuevo sistema de sonido del evento. «La compañía encargada del sonido me pidió soporte para este show. Para mí, es un gran placer ver nuevamente a Gastón y ser testigo de su crecimiento como empresa», destaca Mora.
El sistema de sonido para el concierto estuvo conformado por el HDL50-A 4K para el PA principal, con ocho unidades por lado, acompañado de subs 9007 en arreglo estéreo. «De front fill usamos HDL30-A y de out fill seis HDL20-A por lado. El diseño permitió cubrir un área de 70 metros con un SPL destacado, a pesar de un lleno total de 30.000 espectadores. Personalmente, quedé muy conforme con la performance. Fue de esas noches en las que vas a la cama con una sonrisa de satisfacción por los objetivos cumplidos» añade.
Para Mora y para RCF, este evento significó una oportunidad importante para ofrecer soporte a sus usuarios en eventos significativos. Y lo fundamental: «Es importante dar soporte y acompañar a nuestros usuarios cuando tienen eventos importantes. Trabajamos juntos con un objetivo común, como si fuese una sociedad en la cual todos nos sentimos comprometidos a dar lo mejor».
El diseño de sonido fue realizado en colaboración con Gastón Caraballo. «Sugerí lo que me parecía más óptimo en conjunto con Gastón, quien tenía experiencia en este evento y recinto. La producción, que anteriormente había utilizado un sistema de una marca norteamericana, decidió confiar en RCF tras tres años de buenos resultados” destaca con orgullo por la marca que lo tiene como especialista.
Aunque todo salió según lo planeado y no se presentaron inconvenientes durante la instalación, Oscar destaca un aspecto importante: la comunicación y la flexibilidad en el diseño. «En el montaje, tratamos de cambiar el arreglo, pero no pudimos hablar con quien pidió el arreglo estéreo. A veces, los ingenieros de main no tienen amplios conocimientos de ajustes y optimización de los sistemas, por lo cual prefieren no probar cosas nuevas», explica.
En cuanto a la presencia de la marca RCF en ese país, afirma: “Contamos con una sólida reputación en Uruguay. Grupo Caraballo es la empresa más grande del país y ha depositado su confianza en RCF, obteniendo resultados excepcionales. Durante mi visita, también tuve la oportunidad de realizar una capacitación al personal de la empresa. Hablamos de conceptos básicos de los arreglos lineales, de las bondades del sistema y de nuestro software de monitoreo y procesamiento RDNet. Regresaré este año para hacer más actividades y capacitaciones abiertas a la comunidad del audio en el país», concluye, sabiendo que combina así dos de sus grandes pasiones, viajar y enseñar.
Sin embargo, por más experiencia y trayectoria que se tenga, un verdadero profesional nunca deja de proyectar y soñar con nuevos horizontes. Cuando reflexiona sobre sus metas y expectativas futuras en su carrera profesional, Oscar Mora comienza con una sonrisa y dice: «Un aumento de mis honorarios… jajaja».
Y sabe que más allá de la broma hay un deseo genuino de avanzar en su campo y aclara que una de sus grandes aspiraciones es «dirigir el desarrollo de un sistema». Para él, esto representa la oportunidad de aplicar toda su experiencia y conocimientos en la creación de una solución innovadora que pueda marcar la diferencia en la industria del audio. «Me gustaría tener el control completo sobre el proceso, desde la conceptualización hasta la implementación. Este objetivo no solo refleja mi pasión por el audio profesional, sino también un anhelo personal de contribuir de manera significativa a la evolución tecnológica en el audio!”.
Desde la perspectiva de Oscar Mora, la evolución de la industria del audio profesional es fascinante: «Hay muchas marcas haciendo grandes cosas y hay pocos secretos que ya nadie conozca», comenta, y subraya: “El avance tecnológico en el sector es casi ilimitado, sin embargo, esto es un negocio y siempre el desarrollo debe ir acompañado del presupuesto y de la posibilidad de hacer un producto accesible y vendible. Aunque la innovación está en auge, la viabilidad económica sigue siendo crucial para que las nuevas tecnologías lleguen al mercado de manera efectiva”.
En cuanto a esos avances tecnológicos, algunos le resultan sorprendentes, como los desarrollos en sistemas de audio con «casi directividad absoluta» y aquellos que permiten «tener un sweet spot en prácticamente cualquier área de la audiencia».
Si bien estos sistemas representan un avance significativo, Oscar asegura que aún hay desafíos por superar: «Aunque ya existen, aún no tenemos los costos de tecnología, desarrollo y producción acordes para hacer estos sistemas accesibles. Debemos esperar un poco más. Soy optimista por el futuro de la industria, junto con la paciencia necesaria para que las innovaciones se conviertan en soluciones prácticas y asequibles”.
Como varios profesionales que siguen el día a día del desarrollo de la industria, visualiza un futuro dinámico: «Cada vez vemos más marcas haciendo sistemas muy buenos y de primer nivel. La competencia será mayor, lo cual representará la principal virtud del capitalismo. Esto llevará a la disponibilidad de sistemas de primera línea a precios competitivos y a una mayor diversidad de opciones en los riders de los eventos. La diferencia en la elección de equipos no solo se basará en la calidad del producto, sino también en el soporte post ventas».
Pero la industria tiene una actualidad que no se puede ignorar, y presenta un aspecto crucial: «El aumento de la capacidad de producción manteniendo los niveles de calidad y el soporte adecuado es todo un desafío. La capacidad de escalar la producción sin comprometer la calidad y asegurando un soporte eficiente es esencial para el crecimiento sostenido y la satisfacción del cliente. Esta dualidad de mantener altos estándares mientras se expande es uno de los principales retos que enfrenta la industria en la actualidad”.
Una de las principales motivaciones que impulsa su carrera es el deseo de compartir conocimientos y formar a las nuevas generaciones de profesionales del audio. El compromiso con la educación y el desarrollo continuo de la comunidad del audio profesional es una prioridad para él: «Actualmente la mayor parte de mis actividades son de enseñanza y capacitación. Encuentro una gran satisfacción en pasar y discutir conocimiento, el dar herramientas a los usuarios para que cada vez mejoren más y más el nivel y la calidad de servicio».
En su rol en RCF, resalta el compromiso de la empresa con la educación, destacando que “hemos estado desarrollando diferentes tareas y programas para subir el nivel del usuario final y esta dedicación a la formación refleja nuestra creencia en el poder del conocimiento para elevar los estándares de la industria”.
Para los jóvenes que están ingresando en la industria del audio, siempre tiene un consejo valioso a mano: «Estudiar e investigar, por sobre todo curiosidad y hambre de conocimiento. Siempre es crucial buscar dar lo mejor, no conformarse con ser parte del average y disentir con respeto y propiedad. Subrayo siempre la importancia de perder el miedo o la pena a preguntar, recordando que no hay pregunta tonta, lo que hay son errores tontos por no haber hecho la pregunta”.
Además, añade una recomendación práctica: «Aprender inglés, ya que esta es una profesión con mucha internacionalización y debemos poder comunicarnos con gente de muchos lados. Este enfoque en la curiosidad, la comunicación y la búsqueda constante de mejora es esencial para tener éxito en el dinámico campo del audio profesional”.
Equilibrar una carrera tan dinámica como la de Oscar Mora con la vida personal no es una tarea sencilla. «Eso sí, no es fácil… La presión y el estrés parecieran ser parte fundamental de esta profesión», reconoce con franqueza. Sin embargo, Oscar ha encontrado un equilibrio valioso en su vida gracias a su «gran mujer a mi lado, mi querida y amada Eve». Ella juega un papel crucial en su estabilidad: «Ella es mi cable a tierra, entiende mi carrera y pasión con los tiempos y demandas que esta exige».
A pesar de las exigencias profesionales, Mora subraya la importancia de «buscar momentos para nosotros, afirmando que es esencial saber tener pausas y valorar nuestro tiempo y espacio. Debe existir la confianza con tu pareja, ya que estar bien en los asuntos personales y privados es clave para ser personas completas y estables«. Y con un toque de humor, añade: «Y bueno, si tenemos un buen psicoterapeuta, ¡ayuda mucho! jajaja». Este enfoque humano y equilibrado refleja cómo, a pesar de los desafíos profesionales, Oscar valora profundamente el apoyo personal y la necesidad de mantener un espacio saludable en su vida.
Para cerrar la conversación, ofrece un mensaje que refleja su perspectiva sobre el equilibrio entre la pasión y la profesión: «Diviértete, siempre busca que sea divertido».
Para él, la clave del éxito en cualquier carrera radica en hacer lo que uno ama: «Lo que vayas o decidas hacer, debes hacerlo lo mejor que puedas y, sobre todo, amar lo que haces. Siempre va a ser más fácil cuando lo que haces te gusta y te apasiona».
Este consejo final no solo refleja su enfoque hacia el trabajo, sino también su filosofía de vida, subrayando la importancia de encontrar alegría y pasión en cada aspecto de la carrera profesional.




