Internacional – Las leyendas del hip-hop Wu-Tang Clan se encuentran actualmente en plena gira mundial de despedida titulada Wu-Tang Forever: The Final Chamber, una enorme gira que comenzó el verano pasado y se ha extendido hasta bien entrado 2026. Con entre 10 y 11 integrantes ocupando el escenario simultáneamente, una filosofía creativa que se ha mantenido decididamente espontánea desde los años 90 y, como explica el director de iluminación y programador Jack Cannon, una lista de canciones que puede llegar “cinco minutos antes del show o en medio del show”, las exigencias de producción son diferentes a las de prácticamente cualquier otro artista en gira. En el centro del flujo de trabajo de iluminación se encuentra Follow-Me 3D, el sistema manual de seguimiento de artistas que Cannon describe como una parte fundamental del funcionamiento del espectáculo.
La etapa norteamericana de la gira comenzó con una serie de 26 fechas que recorrieron las principales ciudades entre agosto y octubre del año pasado, seguida por una etapa internacional que incluyó una destacada presentación en el O2 Arena de Londres esta primavera. El equipamiento fue suministrado por las empresas de alquiler PRG en Europa y Australia y Fuse en Estados Unidos, con el sistema Follow-Me construido alrededor de 12 luminarias iForte LTX de Robe y seis objetivos Follow-Me, utilizando dos luminarias por objetivo para garantizar una cobertura uniforme y con respuesta inmediata de cada artista activo.
La magnitud del desafío creativo es enorme. A lo largo de apenas seis o siete meses, el equipo trabajó con un repertorio dinámico y diferente cada noche y, como explica Cannon, la imprevisibilidad va mucho más allá del orden de las canciones: “Nunca sabemos quién va a subir al escenario o quién va a interpretar cada verso. Es muy interesante porque queremos satisfacer lo que cada artista desea, al mismo tiempo que hacemos un espectáculo que se sienta equilibrado y conectado entre todos los artistas. Requiere mucha planificación y una programación muy intensa, además de una adaptación constante”.
Una indicación clave de la directora creativa y directora de la gira, Jen Bui, fue que la iluminación debía iluminar únicamente al integrante que estuviera interpretando un verso, una tarea engañosamente compleja cuando los relevos entre artistas pueden durar apenas tres o cuatro palabras. La solución de Cannon se construyó alrededor de la interfaz de Follow-Me y de la señal de cámara en vivo desde el FOH, algo que describe como un cambio radical. Con seis botones asignados a los seis objetivos, podía observar a los integrantes de la banda en la pantalla y, en el momento en que uno de ellos avanzaba hacia el frente del escenario para interpretar su parte, pulsar el botón correspondiente para trasladarlo a la posición principal de iluminación, haciendo que la luz principal cayera sobre él mientras todos los demás pasaban a una iluminación de color de fondo. “Ahí es donde Follow-Me realmente marcó la diferencia”, afirma. “Tener todos los objetivos en una sola pantalla, ver cómo se mueven y poder dirigirlos, especialmente desde una vista aérea fija, ayuda muchísimo a conducir el espectáculo y evita quedarse atrás o sentirse sobrepasado”.
La gira presentó además otro desafío operativo: en cada ciudad se contrataban operadores locales de seguidores, que con frecuencia nunca habían utilizado un sistema Follow-Me y, muchas veces, hablaban un idioma diferente al de Cannon. El flujo de trabajo basado en cámara de Follow-Me también resultó muy eficaz en este aspecto. Marcando puntos de referencia sobre el escenario con cinta, Cannon podía dar instrucciones visuales precisas a los operadores basándose en lo que veía en la pantalla, y hasta los menos experimentados estaban listos en apenas 15 o 20 minutos. La calibración, realizada diariamente por el ingeniero de Follow-Me Aidan Wright, rara vez llevaba más de 10 o 15 minutos, una ventaja fundamental en una gira con montajes ajustados en múltiples recintos. Un reconocimiento especial y un sincero agradecimiento son para Aidan, quien fue mucho más allá de sus responsabilidades al encargarse personalmente de capacitar cada noche a los nuevos equipos de operadores de seguidores, una contribución invaluable que permitió mantener la consistencia y el nivel del espectáculo en todos los recintos de la gira.
“Fue un flujo de trabajo muy rápido y eficiente que me sorprendió por lo bien que funcionó pese a las barreras idiomáticas y al hecho de trabajar con personal completamente nuevo en cada concierto”, comenta Cannon. “Nos facilita el trabajo y hace que el espectáculo se vea diez veces mejor de lo que sería con un sistema tradicional de seguidores”.
El resto del equipo de iluminación de la gira está integrado por el diseñador de iluminación Ben Walton, el jefe del equipo de iluminación Tom Comrie, el técnico de dimmers Martin Chudiak, los técnicos de iluminación Zach Hampshire, Jennie Fong y Will Jarvis, el director técnico Matthew Brewer y el stage manager Mike Alcorn.
“Wu-Tang Clan representa todo lo que hace que una gira en vivo sea realmente desafiante: un gran conjunto de artistas, una cultura de interpretación espontánea y una audiencia global con expectativas increíblemente altas”, concluye Luke Edwards, Designer Relations UK de Follow-Me. “El hecho de que Follow-Me sea el núcleo de la forma en que Jack y el equipo afrontan ese desafío cada noche es un verdadero testimonio de aquello para lo que fue diseñado el sistema. Estamos orgullosos de formar parte de una gira con un legado de este nivel y orgullosos de todo el equipo por el extraordinario trabajo que realiza bajo presión, cada una de las noches.”




