En el corazón de Santiago, una instalación lumínica sin precedentes transforma la experiencia arquitectónica del mall más alto de Latinoamérica. Y Claypaky es protagonista, con diseño a cargo de Alex Paredes y el soporte estratégico de MMT Chile.
Desde lo más alto del Cenco Costanera —una de las estructuras icónicas de la capital chilena—, una nueva narrativa visual se despliega. El quinto piso del mall, recientemente renovado como polo gastronómico de alto nivel llamado QINTO Universo Gastronómico, fue intervenido con un diseño lumínico de gran escala a cargo de Icardi Producciones, bajo la dirección artística y técnica de Alex Paredes, quien asumió el reto de integrar tecnología de primer nivel sin comprometer la estética del espacio.
“Nos pidieron que la zona tuviera vida, que se destacara”, explica Alex. “Hicimos una demo con Claypaky que gustó tanto que el proyecto se expandió cuatro veces más de lo previsto”. Así nació una instalación pensada no solo para iluminar, sino para transformar el espacio en un espectáculo diario de luz y diseño.
Con luminarias MIDI-B y AROLLA MP Spot, el equipo logró una combinación perfecta de potencia, elegancia visual y eficiencia, utilizando el techo vidriado como lienzo para proyectar color y movimiento.
Alex Paredes: tres décadas entre luces, desafíos y escenarios
En el mundo de la iluminación profesional, la experiencia no se mide solo en años, sino en escenarios recorridos, en montajes resueltos y en la pasión sostenida con el tiempo. Alex Paredes lo sabe bien. Comenzó su camino en 1994, entre eventos pequeños y fiestas privadas en Chile, sin imaginar que ese primer contacto con la técnica sería la antesala de una carrera sólida y en expansión.
Pero el salto no tardó en llegar: ingresó a Producciones Órbita marcó un antes y un después. “Ahí empecé a entender lo que era el montaje a gran escala, ya con conciertos internacionales, cumbres presidenciales. Fue una escuela ver trabajar a iluminadores grandes”, rememora.
Desde entonces, Alex no se detuvo. Siempre desde su lugar de profesional independiente, consolidó una relación sostenida con Icardi Producciones, con quienes colabora desde hace más de doce años. “Hemos hecho proyectos bien interesantes, experiencias que dejan marca”, afirma.

Su fascinación por la iluminación nació del montaje, pero pronto encontró su verdadera vocación en el control. “Me gustaba mucho crear, interpretar desde el control”, recuerda. Alex fue autodidacta y pionero: aprendió sobre la marcha, con pasión y constancia.
A lo largo de su carrera, Alex ha trabajado con artistas icónicos de la escena chilena como Los Tres, Américo, Luis Jara y Noche de Brujas. Hoy, colabora con un ilusionista reconocido a nivel internacional, pero su enfoque principal está puesto en los eventos corporativos y, especialmente, en la iluminación arquitectónica. “Me gusta mucho, siento que a Chile le falta color, le falta luz. Creo que hay una misión importante por cumplir”, afirma.
Esa convicción personal lo impulsa a diseñar proyectos que no solo iluminan espacios, sino que transforman la forma en que las personas los habitan.
De los cimientos a las alturas: la visión lumínica de Icardi Producciones
Desde hace varios años, Alex Paredes forma parte del equipo de Icardi Producciones como director de iluminación, liderando proyectos que combinan técnica, estética y un fuerte componente arquitectónico. “Hemos trabajado en varios proyectos arquitectónicos. Nos dedicamos mucho a iluminar edificios, a hacer demostraciones de iluminación”, cuenta. En ese camino, los shows lumínicos que diseñan para distintos clientes no solo acompañan eventos, sino que se transforman en experiencias visuales en sí mismas. “Hay gente que va a ver especialmente un show de luces más que a un artista. Lo hace particularmente entretenido, bastante desafiante… pero muy gratificante también”, afirma.
El vínculo con Icardi le permitió a Alex involucrarse en proyectos de gran escala y visibilidad, entre ellos uno de los más ambiciosos de su carrera: la intervención lumínica del Cenco Costanera en Santiago de Chile.
“Iluminar esa torre de 300 metros y darle vida, hacerla moverse, ha sido un desafío grande”, reconoce. A través del diseño de secuencias dinámicas y coloridas que recorren toda la estructura, el edificio se convirtió en un nuevo punto de referencia nocturno para la ciudad.
Su rol dentro del equipo va más allá del diseño. “Veo los proyectos de inicio a fin. Nos apoyamos con nuestros jefes técnicos, pero trato de preocuparme absolutamente desde el cable del inicio, desde el clamp, hasta la viola de seguridad y el control. Soy un poco obsesivo en ese sentido, tengo que confesarlo”, admite entre risas, “Para mí, la luz comunica, transforma y crea identidad”.
Cenco Costanera: una experiencia lumínica que conecta ciudad y arquitectura
El proyecto en las alturas surgió con una meta clara: destacar un nuevo universo gastronómico de primer nivel en el último piso del icónico mall santiaguino. “Ellos necesitaban que esta zona tuviese una vida adicional, hacerlo más atractivo para el público”, cuenta Alex Paredes.
Y fue ahí donde entró en juego la creatividad de Icardi Producciones: propusieron una intervención lumínica que no solo realzara el espacio, sino que lo transformara en una experiencia visual.
La primera demo de luces superó las expectativas. “Hicimos una prueba en un espacio determinado, y a ellos les gustó tanto que terminaron ampliando el proyecto a un área que cuadriplicaba el espacio original”, recuerda, “El entusiasmo fue inmediato: se presentó el proyecto formalmente, se aprobó y comenzó el verdadero”.
El corazón del proyecto se encuentra en una gran lucarna —una estructura de vidrio que corona el nivel superior del edificio—, que se convirtió en lienzo y foco de la intervención lumínica. Pero la instalación no fue convencional. “Entre el techo de vidrio y el piso de los restaurantes hay unas parrillas técnicas, fundamentales para su funcionamiento. Nosotros nos acoplamos por encima de esas parrillas para poder proyectar la iluminación hacia la lucarna”, explica Alex. A diferencia de los shows en vivo, donde la luz va hacia el público, aquí la luz ascendía: era arquitectura iluminando arquitectura.
Esa elección implicó una lógica de montaje distinta, tanto técnica como estética. Los equipos debían integrarse visualmente sin romper con la ambientación del espacio. “Tratamos de que los equipos se vieran lo menos posible”, remarca Alex. Rodeados por jardineras, plantas colgantes y lámparas decorativas del espacio gastronómico, los proyectores quedaron camuflados entre la vegetación y los detalles de diseño. “Son negros, tecnológicos, pero se funden con el entorno. La idea era que pasaran desapercibidos, que la luz se sintiera, pero que el aparato no interrumpiera la atmósfera”.
Así, la instalación logró su cometido: una intervención lumínica de alto impacto visual, integrada con sutileza en la arquitectura del mall más alto de Latinoamérica. Un proyecto donde tecnología y diseño dialogaron en equilibrio perfecto.
La creación del concepto lumínico fue, como todo gran proyecto, un acto de colaboración e intuición estética. “La idea original de iluminar esta lucarna fue de Esteban Icardi, dueño de Icardi Producciones”, cuenta Alex. “Como su director de iluminación, apoyo todas las locuras que se le puedan ocurrir. Lo armamos juntos, desde la primera demo hasta la instalación final”.
La propuesta técnica se consolidó con las luminarias Claypaky, seleccionadas por su precisión, potencia y versatilidad para este tipo de instalaciones. El equipo utilizó 24 unidades del modelo Arolla MP Spot y 20 unidades de Mini-B, estratégicamente ubicadas para cubrir toda la superficie del techo con efectos sutiles, pero inmersivos. “Claypaky nos dio exactamente lo que necesitábamos: control, intensidad, calidad óptica y un tamaño que permite camuflar los equipos sin resignar rendimiento”, destaca Alex.
El resultado fue una instalación donde cada luz cumple una función escenográfica, más allá de la simple iluminación.

La elección de estos modelos no fue casual ni solo funcional: respondió también a una afinidad profesional de larga data. “Soy un fanático de Claypaky desde siempre. Empecé en el ‘94 con los MiniScan, Bazooka, GoldenScan 3… ¡los usé todos!”, recuerda. “Hoy el MIDI-B me parece una máquina tremenda. Me gusta el brillo, la óptica, el color. Y el Arolla MP Spot tiene una definición espectacular. Nos decidimos por esta línea porque, además de ser 100% LED, nos garantiza performance, confiabilidad y un diseño que se integra sin interferencias al espacio”.
Así, la instalación en el Cenco Costanera no solo destaca por su resultado visual, sino por una serie de decisiones técnicas y estéticas que consolidan a Claypaky como un aliado estratégico en proyectos arquitectónicos de alto impacto.
Sin duda, una obra que ilumina mucho más que un espacio: visibiliza una forma de pensar la luz como herramienta narrativa.
Desafíos técnicos y satisfacción total: una instalación a la altura de la torre
No todo fue diseño y precisión creativa. Como en todo proyecto arquitectónico de gran escala, los desafíos técnicos marcaron el ritmo del montaje. El primero y más complejo fue el sistema de canalización. “A diferencia de un escenario tradicional, acá los puntos de registro no estaban al costado o debajo del sistema, sino que teníamos parrillas conectadas a distintos puntos, e incluso algunas canalizaciones iban a otro piso”, explica Alex Paredes. Resolver esa distribución con lógica, prolijidad y cumplimiento normativo fue una tarea titánica.
La conectividad representó otro escollo clave: unir distancias superiores a 100 metros entre nodos, todo vinculado a la red del datacenter central del mall. “Al principio fue complejo acoplarnos, porque no estábamos trabajando con un sistema cerrado propio, sino con una red externa de alta exigencia”, detalla. Sin embargo, gracias a la flexibilidad de control de MA Lighting, lograron integrar con éxito la programación de escenas y automatizaciones. “Hoy el sistema se enciende todos los días a las 19:30, se apaga a las 00:00 y sigue un programa fijo. Ya está funcionando perfecto, y eso es un orgullo enorme”, resume.
El resultado fue aplaudido tanto por los responsables del Cenco Costanera como por el público que recorre a diario ese espacio gastronómico. “Nos cruzamos con la gerencia de la torre mientras estábamos trabajando, y nos felicitaron en persona. Están felices con el resultado, y ya nos pidieron apoyo para otros proyectos de iluminación dentro del mismo edificio”, cuenta Alex.
La instalación no solo cumplió expectativas: abrió nuevas puertas y confirmó que cuando la creatividad se encuentra con la técnica, todo es posible.
Claypaky en buenas manos: el respaldo de MMT Chile
Detrás de toda gran instalación hay un engranaje técnico, humano y comercial que debe funcionar con precisión. En el caso del proyecto en Cenco Costanera, MMT Chile, representante oficial de Claypaky, fue una pieza fundamental para garantizar la calidad, la entrega y el soporte necesarios para una instalación de esta magnitud.
“La relación con MMT ha sido excelente”, asegura Alex Paredes. “Simón Manríquez ha tenido siempre un trato muy cercano con los profesionales de la iluminación en Chile. No solo nos avisó de los equipos disponibles, sino que también se involucró en el seguimiento, en la posventa y en cada detalle técnico que necesitábamos”.
La participación de MMT no se limitó a la logística. Desde la entrega puntual de los MIDI-B y Arolla MP Spot, hasta el soporte documental requerido por un proyecto de estas características, el distribuidor acompañó cada instancia con profesionalismo. “Todo lo que les pedimos, lo entregaron. Vinieron a ver la instalación, se aseguraron de que todo estuviera bien y nos ofrecieron ayuda con cualquier necesidad futura. Eso es fundamental para un técnico”, destaca Alex.
Además, el vínculo personal con Manríquez sumó un valor extra. “En un Open Day reciente, Simón se acercó directamente a ofrecer su apoyo. Me preguntó cómo estaban funcionando los equipos, si necesitábamos algo, y eso habla de un compromiso real con el proyecto y con quienes trabajamos en el campo”
“Alex diseñó el proyecto con sus propias especificaciones, basadas en productos que ya había probado anteriormente, y eso permitió un diálogo técnico muy rico desde el inicio”, explica Simón Manríquez, Gerente de Desarrollo de Mercado de Claypaky en MMT. “Estábamos recién introduciendo estos modelos en algunos teatros del sur de Chile. Por eso, llegar a una instalación tan visible como Costanera significó un proceso de validación mutua”, relata.
Desde MMT se ofreció un acompañamiento integral que incluyó asesoramiento técnico, walkthroughs virtuales con la plataforma E-Assist, fotometrías y documentación completa. “Nos cuidamos mucho en elegir el equipo correcto. Mostramos cómo se comporta cada luminaria, incluso en condiciones específicas, y conectamos al cliente directamente con la casa matriz en Bérgamo, algo que para nosotros es esencial en términos de respaldo postventa”, agrega Simón.
Según destaca, Claypaky no solo es una marca de renombre global, sino también una estructura con soporte a largo plazo: desde manuales hasta repuestos con número de parte, como si se tratara de un vehículo premium.
La cercanía humana también fue parte del diferencial. “Con Alex y Esteban siempre hubo confianza. Agradecemos que hayan empujado a su equipo a confiar en nuestra visión tecnológica y en la innovación que representa Claypaky. Cuando un diseñador como Alex deposita esa confianza en nosotros, sentimos que estamos cumpliendo con lo más importante: ser socios reales en cada proyecto”.
Manríquez cierra con una reflexión que resume el enfoque de MMT: “Nuestra misión está enfocada en la garantía de satisfacción. Queremos que cada proyecto sea una oportunidad de crecimiento mutuo. Si logramos contagiar ese espíritu de superación a los usuarios, entonces cumplimos más que con una entrega: construimos una comunidad técnica sólida y apasionada”.
En una ciudad que mira al futuro sin perder su identidad, Claypaky se proyecta ahora desde las alturas del Cenco Costanera, acompañando con luz cada gesto arquitectónico. No es solo una instalación: es una declaración técnica y estética que combina visión creativa, ejecución precisa y tecnología de alto nivel.




