Tras cinco años con el telón cerrado, el Teatro Oficial Juan de Vera de Corrientes reabrió sus puertas completamente renovado: una infraestructura de vanguardia que combina maquinaria automatizada, consola gran formato y un sistema 100 % LED con luminarias CHAUVET Professional, instaladas por NASH Ingeniería.

La luz de un nuevo comienzo
“El Teatro Vera es, literalmente, un tesoro para la ciudad, para la provincia y para los visitantes extranjeros”, afirma con orgullo María Marta Vizcaíno, directora técnica del emblemático recinto cultural. Su voz no solo expresa una convicción profesional, también una emoción personal: “como correntina, presenciar su reapertura —tras más de cinco años de inactividad— es un símbolo de resiliencia, modernización y visión”.
A mediados de este año, con una gala que combinó arte y emoción, se encendieron nuevamente las luces del Vera. Pero esta vez, con un salto tecnológico que lo posiciona entre los escenarios más modernos del país: nuevos motores escénicos, varas automatizadas, consola de avanzada, red Artnet con nodos Genetix, y lo más destacado, un completo sistema de iluminación 100 % LED con luminarias móviles y fijas de CHAUVET Professional.
“Es mucho más que la reapertura de una sala histórica: es la llegada de nuevos sistemas que la ubican a nivel de grandes escenarios mundiales”, asegura Vizcaíno. La decisión de mantenerlo cerrado por más tiempo para garantizar una reforma integral fue clave.
Y el resultado está a la vista: eficiencia energética, versatilidad técnica, calidad escénica y una experiencia renovada para artistas, técnicos y público.

Elegir lo correcto para un escenario de excelencia.
La decisión de incorporar luminarias de CHAUVET Professional respondió a una necesidad concreta: dotar al Teatro Vera de un sistema de iluminación escénica moderno, flexible y confiable, capaz de adaptarse a una programación diversa que incluye ópera, danza, música sinfónica y teatro.
Con más de 160 años de historia, el espacio exige soluciones tecnológicas que estén a la altura de su legado patrimonial y su exigente actividad artística.
La propuesta de NASH Ingeniería contempló esas particularidades desde el inicio y la elección de CHAUVET no fue casual: sus equipos ofrecen una combinación de precisión, rendimiento lumínico y facilidad de integración que se ajusta perfectamente a un teatro de estas características. Además, la marca cuenta con una línea de productos silenciosos, algo fundamental en un recinto con acústica privilegiada como el Vera, donde cualquier ruido mecánico puede interferir con la experiencia del espectador.
Otro factor clave fue la versatilidad de los modelos seleccionados, que permiten una programación detallada para obras complejas sin perder eficiencia operativa. La posibilidad de manejar escenas con múltiples intensidades, transiciones suaves y paletas cromáticas dinámicas amplía los recursos expresivos del equipo técnico del teatro. En ese sentido, la llegada de Chauvet no solo aportó tecnología: trajo nuevas posibilidades narrativas al escenario del Vera.
La nueva planta lumínica incorpora modelos de alto rendimiento. En total, se instalaron 32 elipsoidales Ovation E-910fc, 16 Ovation E-2-FC, 16 fresneles Ovation F-915FC, 36 pares Ovation P-56FC, 12 lineales COLORado Batten Q15 y 24 móviles Maverick: 12 Force S Profile y 12 Force 2 BeamWash.
“Elegimos luminarias que nos permitan el máximo nivel de flexibilidad, porque este teatro alberga desde ópera y sinfónica hasta danza y teatro contemporáneo”, detalla Jorge Barcala, socio y responsable del proyecto desde NASH Ingeniería. Esa capacidad de adaptación fue una prioridad desde el diseño, garantizando que cada espectáculo cuente con las herramientas necesarias para alcanzar el más alto estándar visual.
Además del rendimiento técnico, el paso al sistema LED generó beneficios energéticos y operativos contundentes. “Antes una sola vara superaba los 10.000 amperes por fase. Hoy: una vara llega solo a 10 amperes por fase”, remarca Vizcaíno. También destaca la reducción en mantenimiento, mayor vida útil y menor costo de operación. “Hoy el iluminador puede explotar infinitas alternativas. La calidad artística es inmensamente superior”.
El trabajo de integración fue realizado en tiempo récord. “Tuvimos que instalar todo en 15 días. A pesar de los retrasos logísticos, cumplimos los plazos y el resultado fue impecable”, recuerda Barcala. La puesta incluyó una red de nodos estratégicamente ubicados, una nueva lógica de cableado y estructura flexible que permite adaptar el espacio sin comprometer el rendimiento técnico.

Un proyecto local con impacto internacional
Además del salto tecnológico, la reforma del Vera marca un hito en la gestión cultural de la región. “Las compañías que llegan al teatro quedan impresionadas. La primera reacción es de sorpresa, se sacan fotos, y después se dan cuenta que van a trabajar con equipamiento de primer nivel”, relata Vizcaíno con entusiasmo.
Hoy el Vera ya forma parte del radar de compañías internacionales, festivales y eventos culturales de gran escala. Desde su reapertura, recibió reconocimientos públicos, fue convocado a la Feria Internacional de Turismo y se posiciona como polo escénico en el NEA y más allá. “Las posibilidades no tienen límites. Y todo gracias a las obras civiles y a la renovación integral escenotécnica”, señala.
La nueva maquinaria escénica también transformó el trabajo diario. De sistemas manuales con sogas y esfuerzo físico, pasaron a estructuras automatizadas con motores GIS y controles SRS. “Eso cambia por completo las condiciones de trabajo, optimiza tiempos, reduce riesgos y mejora el ambiente laboral”, destacan desde el equipo técnico.
La gala de reapertura, organizada por Lourdes Sánchez —directora del teatro—, fue otro hito. “Además de la función institucional, se hicieron dos funciones más para el público. Fue una decisión que habla del espíritu de esta nueva etapa: un teatro abierto, cercano y moderno”.
Una alianza a prueba de todo
Para que todo esto fuera posible, fue clave la participación de NASH Ingeniería, empresa especializada en integración escenotécnica, con amplia trayectoria en teatros de Argentina. “El trabajo con Nash fue impecable. Nos acompañaron en cada paso, desde el asesoramiento hasta el montaje y la puesta en marcha”, reconoce Vizcaíno.
Contar con un socio local con capacidad de provisión, soporte técnico y compromiso fue lo que hizo viable la inversión. “Sabemos que podemos contar con Nash para cualquier actualización o inconveniente. Es la única forma de que la nueva escenotecnia sea realmente una inversión sostenible”, asegura.
Barcala coincide: “Participar en este proyecto fue un orgullo. No solo por la magnitud del teatro, sino por lo que representa para Corrientes y para la cultura nacional. Hoy el Teatro Vera está a la altura de los mejores”.
Con una nueva mirada técnica y artística, el Teatro Vera se ilumina con tecnología de primer nivel y las luminarias CHAUVET Professional son parte esencial de este nuevo escenario que combina historia y futuro.
Un patrimonio cultural que renace con luz propia.





