“Glastonbury puede ser brutal. Glastonbury puede ser mágico”, dijo el maestro de las guitarras Gibson, Noel Gallagher, quien se presentó allí en múltiples ocasiones durante las últimas tres décadas. La edición 2025 del icónico festival fue, como de costumbre, un poco de ambas cosas, aunque inclinándose mayormente hacia lo mágico. Una impresionante colección de consolas ChamSys estuvo presente, lo suficientemente robusta y confiable como para afrontar todas las exigencias de un festival de cinco días que se extiende por 3,642,000 metros cuatrados, y a la vez lo suficientemente potente, flexible e intuitiva como para ayudar a los diseñadores de iluminación a crear momentos sublimes.
A la cabeza estuvo la consola MagicQ MQ500M+Stadium, buque insignia de la línea ChamSys, que admite 400 universos directamente sin procesadores externos y ofrece faders y codificadores completamente motorizados con 42 playbacks. Sus potentes funciones se aprovecharon al máximo en el escenario Woodsies, donde Ed Warren controló los shows de Four Tet y Lola Young con consolas suministradas por LCR. Joe Beardsmore trajo una de sus propias consolas MagicQ MQ500M+ Stadium para crear una atmósfera inmersiva en la presentación de Tom Odell, en un escenario provisto por Siyan y un paquete de piso de Colour Sound Experiment.
En el Circus Big Top, James Loudon hizo que las actuaciones aéreas fueran aún más espectaculares con un diseño de iluminación dinámico operado en una MQ500M+, junto a una GeNetix GN5, de Fineline. Las presentaciones en Silver Hayes transcurrieron sin inconvenientes en Lonely Hearts gracias a la producción de SR Productions, que proporcionó una MQ500M+ para el LD Freddy Venediger. Silver Hayes también brilló con ayuda de la MQ500M+ junto a GeNetix GN10 y GN4IP en el escenario The Levels y un diseño de James Newmarch de Refrakt Labs.
Mientras tanto, en el siempre divertido Flying Bus Stage, el espectáculo funcionó a la perfección, impulsado por una MQ500M junto a una GeNetix GN10 de GLX. La iluminación para la presentación de la leyenda de Portishead, Beth Gibbons, en The Park Stage fluyó con suavidad gracias a Dave Ross y su MQ500M de SWG.
También en The Park Stage, Steve Mccracken trajo su consola ChamSys MagicQ MQ250M Stadium, y el LD Brian Kelly mantuvo el ritmo encendido para el set de Caribou. David Howard generó una atmósfera evocadora para el show de Gary Numan con una MagicQ MQ250M. Howard también confió en la versátil MQ250M para dar forma a varios shows, incluido el popular secret set de Sam Ryder. Como no hay dos sin tres, Howard utilizó nuevamente la MQ250M en el escenario Acoustic, provisto por Fineline, para el show de Dhani Harrison.
Will Thomas llevó su MagicQ MQ250M y su nuevo Compact Wing para ejecutar su espectacular show de luces con un house rig suministrado por NEG Earth, que transformó la apertura circense en la arena Pyramid. En el escenario Glade, Tom White hizo que la iluminación siguiera el ritmo de la música dance aprovechando las funciones de la MQ250M, provista por Colour Sound. En Glasto Latino, el tempo fue más latino, pero la iluminación estuvo igual de sincronizada, gracias a la MQ250M y al trabajo conjunto de Mass Affect Lighting y Enlightened. En The Hive Stage, la MQ250M acompañó el beat del talento emergente de la mano de Luke Adams Lighting.
Carhenge siempre es divertido tanto para los diseñadores de iluminación como para el público. Este año, los buenos momentos fluyeron con naturalidad gracias a la la consola MagicQ MQ70 Compact de ChamSys, utilizada por nombres como Ed Warren y Will Thomas. Las poderosas consolas compactas también generaron grandes resultados en Glebeland (con Enlightened), Left Field (SWG) y The Blind Tiger (GLX), así como en Shangri-La – Lore (Wolf Events). Shangri-La – Azaadi también se benefició del toque ChamSys, gracias a una MagicQ MQ50 Compact.
Es cierto que las exigencias en todos estos escenarios fueron reales, aunque no del todo brutales, pero la magia resultante creada con las confiables y completas consolas ChamSys fue, sin duda, algo muy especial.




