Los fans que llenaron los recintos durante los shows agotados de la gira Another Bite de Djo, que concluyó el 20 de octubre en el Greek Theatre, podrían haberse sorprendido al inicio del interludio musical “Listen”. Después de todo, no todos los días se ve un escenario dividido en dos: un lado bañado en un tono ámbar intenso y el otro en un contraste de blanco y negro.
Esa impactante división cromática fue solo uno de los muchos recursos visuales originales que Carlos Katsurayama desplegó al iluminar esta gira de 12 ciudades, una secuela del exitoso tour de verano, del artista Djo, el psicodélico rocker cuyo hit synth-pop “End Of Beginning” alcanzó el puesto número 11 en el ranking Billboard.
Creativo multifacético, Djo explora los límites de la realidad a través de su música para abrir la mente del público a nuevas posibilidades. Katsurayama reflejó audazmente esa ambición en su diseño lumínico para la gira de otoño, que en muchos de sus shows se apoyó en la versatilidad y potencia de 137 luminarias CHAUVET Professional, provistas por Colour Sound Experiment.
“Este show fue un desafío porque queríamos adoptar un enfoque menos convencional de la iluminación”, comentó Katsurayama sobre su diseño. “Nuestro objetivo era tomar decisiones audaces, a veces incluso ‘extrañas’, que capturaran la dinámica de la música con la mayor precisión posible, ya fuera igualando visualmente la intensidad del sonido o creando momentos de caos al introducir la luz de formas inquietantes e inesperadas.”
El uso del espacio oscuro fue clave en esa visión. “Utilizamos el espacio oscuro para crear profundidad y transportar al público a diferentes mundos, como la atmósfera fría y gélida de ‘Egg’, o los muros psicodélicos de luz —a veces divididos por colores— en ‘Listen’”, explicó. “No fue fácil transformar esos muros de luz en un espacio más teatral, pero al final creo que lo logramos de una manera hermosa.”
“Awake fue una canción particularmente divertida de iluminar”, señaló Katsurayama. “Comienza con voces suaves y una guitarra acústica delicada, que mantiene una intimidad sutil durante gran parte del tema. Para acompañar eso, iluminamos a Djo desde posiciones selectivas en rojo, revelando lo mínimo posible y manteniendo una sensación cercana y personal en el escenario. Luego hacíamos un breve blackout antes del breakdown de la banda completa, con potentes destellos blancos, algo que parecía entusiasmar al público cada noche.”
Para el tramo de la gira por la Costa Oeste, Katsurayama utilizó 45 unidades Maverick Storm 1 Flex, 26 Rogue R2 Wash, 24 STRIKE 1 y 29 COLORado PXL Bar 16 motorizadas.
Suspendidas en el truss central y posterior del escenario, las luminarias Maverick de alta potencia se usaron como luz descendente sobre el artista. Gracias a su amplio rango de zoom, Katsurayama pudo variar las áreas de cobertura para generar diferentes climas escénicos. Estas unidades también se combinaron con los wash Rogue para bañar el escenario con colores intensos que definían el estado de ánimo de cada canción.
Las unidades STRIKE aportaron una iluminación lateral intensa desde diversos ángulos, a menudo seleccionados para crear estéticas inusuales. Dispuestas a lo largo del suelo del escenario y sobre los risers de batería, las barras COLORado agregaron un toque etéreo al show con su iluminación ambiental. Los tonos ámbar de estas barras, combinados con una salida de intensidad muy baja en los STRIKE, generaron una atmósfera profundamente transformadora cuando Katsurayama convertía artísticamente gran parte del escenario en un mar de sombras y penumbra.
Al reflexionar sobre la gira, Katsurayama agradece a Gabe Colton Sellers, por su trabajo, y dedica un reconocimiento especial a Jake Hershland y Joe Keery por empujarlo fuera de su “zona de confort” y ayudarlo a “encontrar belleza en la imperfección”.
El resultado de ese viaje personal y creativo habla por sí mismo.




