Reino Unido – Los procesadores LED Tessera de Brompton Technology están en el corazón de la aclamada reposición del musical American Psycho, que se presentó en el Teatro Almeida de Londres entre enero y marzo de este año. Dirigida por Rupert Goold y basada en la novela de culto de 1991 de Bret Easton Ellis, la producción, que se estrenó originalmente en el Almeida en 2013 antes de llegar a Broadway en 2016, da vida a una sátira afilada y a la estética pop de alta energía de los años 80 a través de un suelo LED que ocupa un lugar central en la narrativa visual del espectáculo.
El sistema, compuesto por paneles Black Marble 4 de ROE alimentados por procesadores LED Tessera SX40 de Brompton, fue suministrado e integrado por Universal Pixels. La instalación estuvo a cargo de Dom Coppola y Scott James, de Universal Pixels, mientras que la configuración final fue realizada por Matt Morris.
La producción cuenta con escenografía de Es Devlin, diseño de video de Finn Ross, de FRAY Studio, e iluminación de Jon Clark. En lugar de utilizar una pantalla LED convencional al fondo del escenario, el equipo creativo optó por un suelo LED completo, una decisión que permitió que los intérpretes se convirtieran en fuentes de luz por sí mismos, iluminados desde abajo, creando un entorno visual inmersivo y psicológicamente intenso. El suelo incorpora un mecanismo de trampilla, deslizamiento y elevación que permite preparar y desplegar rápidamente elementos escenográficos dentro del espacio íntimo del Teatro Almeida.
Los requisitos planteados por el equipo creativo eran muy exigentes. «El equipo de diseño solicitó un suelo LED capaz de trabajar con color de 10 bits, algo que no era negociable», afirma James Paul, responsable de Teatro en Universal Pixels. «Pudimos utilizar nuestros paneles Black Marble 4 de ROE con Brompton, que eran el producto perfecto para este proyecto. Los paneles LED debían ser extremadamente brillantes, ya que en algunos momentos eran la única fuente de luz de la sala, creando un efecto visual impresionante. Además, el producto debía quedar completamente al ras en los bordes para que el escenario sobresaliente luciera lo más limpio y definido posible, permitiendo que el público estuviera muy cerca del escenario.»
La durabilidad también era un factor crítico. La exigente coreografía del elenco, combinada con el movimiento constante de elementos escenográficos sobre el suelo, requería una superficie capaz de soportar un uso intensivo sin deteriorarse. La resistente superficie mate de los paneles Black Marble 4 de ROE resultó ideal para esta tarea. La configuración del procesamiento, formada por dos procesadores LED Tessera SX40 4K y cuatro unidades de distribución de datos XD 10G con redundancia total tanto en procesadores como en cableado, reflejaba la importancia fundamental del suelo LED para todos los aspectos de la producción.
Tras haber trabajado tanto en la producción original del Almeida en 2013 como en la versión de Broadway de 2016, el diseñador de video Finn Ross estaba decidido a que esta reposición tuviera un aspecto completamente diferente: una renovación visual total que reflejara tanto un nuevo contexto político como un enfoque narrativo más depurado y centrado en los intérpretes.
Con este objetivo, el suelo LED representó tanto un avance creativo como técnico para el espectáculo. «En lugar de trabajar con la habitual pantalla LED al fondo del escenario, fue muy satisfactorio prescindir de ella y hacer que los actores actuaran sobre el suelo LED», explica. «Trabajar con un diseñador de iluminación como Jon Clark, que no teme utilizar muy pocas luces o permitir que las propias personas sean la fuente de luz, fue apasionante. Hay momentos en los que los intérpretes adquieren un brillo increíble al ser iluminados desde abajo, reforzado por una superficie capaz de producir un color sólido y fiable que se puede integrar perfectamente con la iluminación.»
La intimidad del Teatro Almeida planteó exigencias especiales en cuanto a la precisión del color. Con el público sentado muy cerca del escenario, la ausencia de cualquier artefacto visual era fundamental. «Las pantallas LED en teatro son difíciles de hacer funcionar porque les gusta ser brillantes, pero en teatro no queremos que lo sean», comenta Ross. «Contar con funciones como PureTone permite mantener toda la gama cromática y, al mismo tiempo, utilizar la pantalla con un nivel de brillo mucho más bajo. También fue de gran ayuda poder trabajar en 10 bits. Como el público está tan cerca, no hay ningún lugar donde esconderse cuando las personas están próximas a los píxeles y, dado que trabajábamos con muchos colores planos y degradados, disponer de esa información de color fue invaluable.»
El contenido mostrado en el suelo LED se construyó a partir de un lenguaje visual muy definido desarrollado por Ross y la escenógrafa Es Devlin: un sistema que combina texto en bloques, degradados e interferencias de ruido analógico. Las texturas de ruido estaban sincronizadas con precisión con la música mediante pistas individuales de batería de la banda sonora electrónica del espectáculo, haciendo avanzar los fotogramas al ritmo de cada golpe. Las máscaras de luminancia daban forma al escenario alrededor de los intérpretes y, en momentos dramáticos clave, una salpicadura de sangre de ruido blanco irrumpía bajo un personaje. El control mediante Art-Net sobre los procesadores Brompton permitió realizar cambios de nivel suaves y dinámicos durante toda la función, llevando finalmente el suelo LED a su máximo brillo en el clímax del espectáculo, algo que Ross utilizó por primera vez en un entorno teatral.
Para Universal Pixels, la fiabilidad y el soporte de Brompton hicieron que fuera la elección natural para una producción en la que el margen para el error era inexistente. «La fiabilidad y un soporte rápido son fundamentales cuando se trabaja en producciones teatrales», afirma Paul. «En espectáculos como este, donde la pantalla es parte esencial de la narrativa, no tenemos dónde escondernos. Gracias al color de 10 bits y al uso de funciones como Dark Magic y Extended Bit Depth, pudimos evitar el efecto de bandas en los largos degradados que recorrían toda la pantalla y conseguir transiciones perfectamente suaves.»
Ross atribuye el éxito del sistema a la comprensión que Brompton tiene del mercado teatral. «Para mí, Brompton siempre gana porque entiende nuestro segmento del mercado y lo que intentamos conseguir», afirma. «Especialmente cuando se combina con un panel de calidad, siento que puedo afirmar con confianza que puedo hacer que el LED funcione en un espacio pequeño y delicado. Con Brompton sabes que no tendrás que comprometer una idea, porque sabes que hará un trabajo excelente.»
«American Psycho es un ejemplo perfecto de lo que es posible cuando la tecnología LED se lleva más allá de su uso convencional en el teatro», concluye Patrick Goodden, Gerente de Ventas Técnicas para Reino Unido e Irlanda de Brompton Technology. «La decisión del equipo creativo de colocar la pantalla en el suelo en lugar de la pared, y de utilizar toda la gama de brillo en un espacio tan íntimo, refleja la creciente confianza en lo que puede ofrecer el procesamiento Tessera. Nos enorgullece formar parte de producciones que consideran el LED como una auténtica herramienta narrativa.»




