DAS AUDIO

Audio East acompaña a The Black Crowes con un sistema ARA de DAS Audio.

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Cuando The Black Crowes llegan a una ciudad, la sutileza no forma parte del repertorio. El característico muro de sonido de la banda, crudo, lleno de alma y sin disculpas, exige un sistema que pueda seguirles el ritmo sin perder el control. En su reciente paso por el noreste de Estados Unidos, como parte del Happiness Bastards Tour, fue la Serie ARA de DAS Audio la que respondió al desafío, ofreciendo la claridad y calidez que transforman un gran show de rock en una experiencia inolvidable.

En el Maine Savings Amphitheater de Bangor, DAS Audio se asoció con Audio East para desplegar un sistema ARA completo: arreglos lineales LARA de 12 unidades por lado, refuerzos laterales y frontales MARA, y un groundstack de 12 subwoofers cardioides LARA.

¿El responsable de recibir todo ese poder? El ingeniero de sala Erik Rogers, encargado de traducir la magia cruda de la banda en una mezcla ajustada y musical para miles de fanáticos.

“Desde la primera vez que mezclé con LARA, quedé impresionado”, contó Rogers. “Era musical desde el primer momento. La ecualización fue tan sencilla porque todo lo que construí en mi mezcla se traducía de inmediato.”

Conocidos por su energía de estilo analógico y su volumen de escenario que se siente en el pecho, The Black Crowes no son precisamente gentiles con el equipamiento. Con 14 monitores sobre el escenario, Rogers necesitaba un sistema capaz de atravesar el caos sin sumar el propio.

“Ellos tocan por sensación”, explicó. “Y esa sensación depende de tener control sobre el volumen del escenario, pero sin quitarle al público nada de lo que vino a buscar.” La naturaleza totalmente cardioide del sistema LARA ayudó a lograr ese equilibrio. “Los subs también fueron increíbles. Son ajustados y musicales por diseño”, compartió Rogers. “Tenía todo el contenido de baja frecuencia que quería, sin que el escenario se viera invadido por el sonido.”

Fuera del escenario, Rogers confió en los monitores de referencia ARA-P28 de DAS Audio para afinar su mezcla antes del montaje. Gracias a que comparten la misma sonoridad que el sistema LARA, la transición entre la preparación y la actuación fue perfecta.

“Lo que escucho en los P28 es exactamente lo que sale por el sistema principal”, señaló. “Esa coherencia me ha salvado más de una vez.”

Describe el sonido general de LARA como suave, equilibrado y natural. Sin dureza, sin ecualización agresiva y con voces que “simplemente se ubican donde deben”. Para una mezcla que depende del matiz, ese nivel de transparencia marca toda la diferencia. “No he tenido que perseguir las frecuencias problemáticas habituales”, dijo Rogers. “Simplemente funciona.”

Más allá del equipo, fue el propio equipo de DAS Audio lo que terminó de sellar la experiencia.

“Están presentes. Les importa. Están en esto por las razones correctas”, agregó Rogers. “Podés sentirlo cuando trabajás con ellos. No es solo soporte técnico, es una verdadera alianza.”

Para una banda construida sobre raíces, crudeza y rock & roll atemporal, DAS Audio aportó la claridad y el control necesarios para que cada momento llegara exactamente como debía. Sin compromisos. Sin correcciones excesivas. Solo una conexión poderosa entre artista y audiencia, desde el primer golpe hasta el último grito de guitarra.

“No dejes pasar la oportunidad de mezclar con DAS”, aseguró Rogers. “El sistema ARA está al nivel de cualquiera. No te vas a decepcionar.”

A medida que más artistas, ingenieros y equipos de producción experimentan la nueva generación de sistemas de DAS Audio, una cosa queda clara: el futuro es ARA.

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