Astera Academy en México: una nueva generación que aprende creando.

Compartir en

Impulsada por Astera y desarrollada en México junto a Maceo Ruiz, embajador de la marca, Astera Academy propone una experiencia intensiva de formación práctica que combina tecnología, workflow y comunidad para responder a las nuevas exigencias de la iluminación profesional.

La tecnología en iluminación evoluciona más rápido que nunca. Nuevas herramientas, ecosistemas inalámbricos, control desde aplicaciones móviles, integración CRMX, luminarias híbridas y workflows cada vez más complejos forman parte de una industria donde aprender ya no es opcional: es parte del trabajo cotidiano.

En ese contexto, Astera impulsa en México un proyecto educativo que busca ir mucho más allá de enseñar a operar luminarias. Se trata de Astera Academy México, una iniciativa desarrollada junto a OHM Distribution, distribuidor oficial de la marca en el país, que pone el foco en la formación práctica, el entendimiento del ecosistema y la profesionalización de la industria.

Al frente del proyecto se encuentra Maceo Ruiz, embajador de la marca y responsable de llevar adelante las capacitaciones y uno de los principales impulsores de la propuesta educativa de la marca en el país.

“El usuario hoy quiere aprender las cosas ya. Quiere entender rápido cómo funciona la herramienta y cómo puede aplicarla realmente en su trabajo”, explica Ruiz al describir una realidad que atraviesa a toda la industria.

Pero Astera Academy no nació solamente como respuesta a esa necesidad inmediata de conocimiento. Su origen se remonta a la pandemia, cuando Jesper Sorensen, Especialista de producto y responsable de Astera Academy, comenzó a desarrollar un programa educativo enfocado en expandir el acceso a la formación técnica alrededor del mundo. Primero a través de contenidos online y luego mediante un sistema de certificaciones oficiales que hoy se replica internacionalmente junto a distribuidores locales.

“Jesper Sorensen crea un proyecto educativo llamado Mastery Class y la idea fue que cada país tuviera un embajador que pudiera llevar adelante esa formación. En México eso sucede junto a OHM Distribution”, explica Ruiz.

El resultado es una academia intensiva que busca condensar en una sola jornada las bases fundamentales del ecosistema Astera. No desde una lógica comercial, sino desde el uso real.

Y ahí aparece probablemente el concepto más fuerte de toda la propuesta.

“Lo que buscamos es convertir usuarios en superusuarios”, resume Ruiz.

La frase no es casual. Resume perfectamente la filosofía de la academia: no enseñar solamente qué hace una luminaria, sino desbloquear todo lo que todavía no se conoce sobre sus posibilidades.

Un ecosistema pensado para entenderse como un todo

Uno de los puntos más interesantes de Astera Academy es que el aprendizaje no está dividido por productos individuales. El eje es el ecosistema completo.

“Todos los productos de Astera funcionan técnicamente de la misma manera. Lo que cambia es la forma de la luminaria y la forma de la luz que genera”, explica Ruiz.

Esa lógica permite que quien entiende las bases del sistema pueda adaptarse rápidamente a distintas herramientas dentro de la marca: desde un Titan Tube hasta un Hydrapanel, un Pluto Fresnel o las nuevas soluciones de la familia Quick.

En México, justamente, uno de los grandes desafíos actuales para Astera es ampliar la percepción que el mercado tiene sobre la marca.

“Hablamos de Astera y muchos todavía piensan solamente en tubes. Hoy estamos redescubriendo la marca desde el mundo del fresnel”, cuenta.

Ahí aparecen productos como QuickPunch, QuickSpot, Leo o Pluto, luminarias que comienzan a ganar terreno especialmente en el sector cinematográfico y audiovisual mexicano. “QuickPunch es hoy uno de los productos con mejor aceptación. La familia Quick está respondiendo muy bien”, señala.

Pero más allá de los modelos específicos, la academia busca transmitir una idea central: todas las herramientas forman parte de un mismo lenguaje operativo.

Aprender desde la práctica

La experiencia educativa también rompe con el formato tradicional de capacitación técnica.

No hay auditorios masivos ni demostraciones pasivas.
Las clases funcionan con un máximo de diez personas, organizadas en grupos de trabajo donde todos utilizan exactamente el mismo equipamiento.

Cada participante cuenta con luminarias, tablets y acceso completo al ecosistema para experimentar en tiempo real mientras avanza la capacitación.

“Hay momentos donde detenemos completamente el monólogo de la educación y hacemos ejercicios prácticos. Todos prueban las funciones directamente sobre las luminarias”. Ese enfoque hands-on es parte fundamental de la identidad del proyecto. La teoría existe, pero siempre conectada con la práctica inmediata.

Y quizás uno de los aspectos más interesantes es que la academia no está dirigida únicamente a iluminadores o programadores avanzados.

La propuesta también convoca a ejecutivos de cuenta, responsables de rental, productores y profesionales que recién comienzan a explorar el ecosistema.

Ruiz recuerda especialmente el caso de la empresa mexicana Surface, quien cuenta con uno de los stocks y variedad de la marca en el país, donde incluso integrantes del área comercial participaron activamente de las capacitaciones.

“Ellos querían entender hasta dónde podían empujar las posibilidades de la marca. No solamente venderla, sino comprender realmente lo que puede hacer”, cuenta.

Ese intercambio constante también transforma el aula en un espacio colaborativo.

“Muchas veces los creativos que vienen al curso terminan aportando ideas o explicaciones que incluso enriquecen la clase. Siempre aprendes algo nuevo”, reconoce Ruiz con entusiasmo.

México y una industria que sigue creciendo

El crecimiento de Astera Academy también refleja un momento particular del mercado mexicano. Cine, broadcast, eventos y producción audiovisual viven un contexto de expansión donde la capacitación técnica empieza a ocupar un lugar cada vez más importante.

En apenas un poco más tres meses, la academia ya capacitó alrededor de 60 alumnos, consolidando un interés real por parte de la industria.

Actualmente las jornadas se desarrollan en Ciudad de México, aunque el proyecto ya comienza a mirar hacia otras regiones clave como Guadalajara, Monterrey o Riviera Maya, territorios donde la actividad audiovisual mantiene un crecimiento sostenido. Pero más allá de la expansión física, el objetivo parece estar mucho más ligado a construir comunidad que a multiplicar cursos.

Porque al final, Astera Academy no busca solamente enseñar a utilizar luminarias inalámbricas.

Busca formar profesionales capaces de entender el ecosistema completo, adaptarse a nuevas tecnologías y desarrollar herramientas creativas dentro de una industria que cambia constantemente.

Y en un escenario donde todo evoluciona cada vez más rápido, esto sin duda hace la diferencia.

Compartir en

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio