La empresa de alquiler Lumière & Son,
con base en París, ha sido el proveedor oficial de equipos para el prestigioso
Gran Premio de Mónaco desde hace años. En la presente edición, la empresa
decidió iluminar el conocido túnel ubicado entre el hotel Fairmont y el Casino
Monte Carlo con iluminación LED. Para conseguirlo utilizaron 80 unidades de la
luminaria flood para tiro corto SGM Q-7 RGBW y 170 unidades del wash SGM P-5
RGBW con lente de 43º.
A principios de los años 90, y bajo el requerimiento del
piloto Alain Prost, se decidió iluminar el túnel por primera vez. Teniendo en
cuenta que los autos alcanzan velocidades de hasta 300 Km/h, conducir por un
túnel oscuro puede resultar en un desenlace fatal. El efecto se multiplica a la
salida del túnel, cuando los pilotos deben enfrentarse al peligroso
deslumbramiento que produce la luz solar.
Emulando la luz del sol.
El túnel estuvo iluminado durante años con dos tipos de
luminarias convencionales: lámparas halógenas (gracias a su facilidad para
proveer luz de manera instantánea) y lámparas HPI-T (de gran intensidad
lumínica). Siempre se consideró importante instalar los dos tipos de luces, ya
que las lámparas de descarga HPI-T no podrían volver a encenderse en unos
segundos si se produjera un corte de tensión. Las lámparas halógenas se
encargarían de proveer luz si tal cosa sucediese.
La tecnología LED con certificación IP65 de SGM se presentó
como una solución a los problemas derivados de iluminar el túnel. Los pilotos
siempre se habían quejado, entre otras cosas, de la dominante amarillenta
provocada por las luces halógenas. Utilizando las luminarias de SGM se eliminó
el problema, ya que son capaces de entregar una temperatura de color muy
cercana a la luz diurna. Los pilotos valoraron muy positivamente el cambio.
Otro gran desafío para la iluminación del túnel viene
provocado por el hecho de que hay una parte cerrada y otra lateralmente abierta
a la costa, por lo que toda luminaria instalada en ese tramo tiene que
enfrentarse a la posible corrosión provocada por constantes salpicaduras de
agua marina. Este problema no afecta en absoluto a las luminarias P-5 y Q-7 de
SGM, que están protegidas bajo certificación IP65. Pierre Heyligen, director de
Lumière & Son, comenta:
“Lo cierto es que si queríamos
asegurar una alta intensidad lumínica dentro del túnel, no teníamos demasiadas
alternativas a las luminarias convencionales. Tuvimos varios problemas con distintas
luminarias, que a pesar de ser IP65, no estaban selladas lo suficientemente
bien como para aguantar las salpicaduras del mar. Ahora podemos usar la
tecnología LED de SGM, que nos da una alta intensidad lumínica y nos asegura un
sello hermético a prueba de agua”.




