El Teatro de la Zarzuela, considerado Monumento Nacional desde 1998, actualizó sus sitema de iluminación al incorporar las luminarias Ghibli y Levante de Ayrton, las que fueron suministradas por Stonex, el distribuidor de la marca francesa en España. De esta forma el emblemático teatro lírico de Madrid inicia la transición a la tecnología LED y así poder seguir creando narrativas de luz y color únicas.
La innovación en luminarias ha aumentado no solo las posibilidades creativas de las obras, sino también la sostenibilidad de cada puesta en escena. Cuando la tecnología LED se aplica a los cabezales móviles los resultados son amplias paletas de color y mayor potencia con un consumo reducido, lo que supone un ahorro considerable de energía y también en la factura de la luz.
Gracias a la gestión realizada por Stonex, el teatro cuenta ahora con ocho Spot Ghibli y seis cabezales móviles de lavado Levante-S, que añaden nueva potencia y precisión a los próximos espectáculos en el lugar.
La reconocida Ghibli de Ayrton incorpora un preciso sistema de cuchillas que garantizan enfoques versátiles mucho más allá del recorte. Además, su luz LED puede generar una amplia gama de paletas tonales gracias a su sistema de mezcla de colores CMYK, combinado con un CTO variable y una rueda de color complementaria.
El Director Técnico de La Zarzuela, Antonio López comenta que “los Ghibli son silenciosos, su consumo energético es bajo y su fuente de luz muy alta, con un posicionamiento extremadamente preciso, un movimiento lento y suave”, y todo ello en un sorprendente cuerpo compacto. Junto a su zoom variable de 7° a 56°, cuenta con una gran variedad de gobos y una rueda de efectos que forman parte de la identidad de la marca francesa. Las posibilidades de los proyectores se completan con su prisma variable, filtros frost y diafragma iris.
Gracias a todos estos avances técnicos, el estreno del Ayrton Ghibli en la obra “El sobre verde” ha sido clave para acercar el espectáculo al público joven. Su diseñador de iluminación, Juanjo Llorens, reconoce que “la versatilidad del Ghibli da dinamismo a la obra porque el espectador aprecia que siempre está pasando algo. Su calidad se basa en la suavidad y precisión del atenuador. Todos estos avances se vuelven muy necesarios a medida que nos acostumbramos a las últimas tecnologías”.
Con el objetivo de esculpir la luz más que diseñarla, el Teatro de la Zarzuela también ha sido equipado con seis Levante-S de Ayrton, una cabeza móvil wash con luz blanca regulada a 7000K. Grandes prestaciones sin renunciar a un tamaño ajustado y 300W de bajo consumo. Antonio López destaca que “produce un altísimo rendimiento en luz blanca y está especialmente diseñado para aplicaciones escénicas por su silencio, tan importante para las obras de teatro. Escuchemos a los artistas y no a la tecnología”.
Cuando las cabezas móviles de LED profesionales entran en espacios escénicos, es posible resolver una gran variedad de necesidades sin necesidad de equipos pesados, lo que mejora la seguridad del equipo técnico al reducir la carga y complejidad de su trabajo. Todavía queda un largo camino para sofisticar esta luminaria, pero como apunta López, “estos dispositivos facilitan la coexistencia de las diferentes fuentes de luz, además de facilitar la iluminación de los distintos espectáculos en tiempos más reducidos. Este es el camino correcto, el futuro”.
Ayrton trabaja para conseguir luminarias LED ultraeficientes como la Levante-S, que ofrece una gran calidad y precisión con un consumo limitado. Esto reduce los costes de explotación de los espacios escénicos y mejora el proceso de transición tecnológica.
El Director Técnico del Teatro de la Zarzuela destaca este punto al afirmar que “tenemos previsto realizar la modernización de las infraestructuras técnicas que nos permitan ampliar y mejorar nuestra actividad escénica y musical. Con estas mejoras ponemos nuestro granito de arena para reducir al máximo la huella ecológica y aumentar la eficiencia energética”. Una apuesta que va de la mano con la transición a los LED para hacer realidad en los teatros esta voluntad ecológica.




