«A través de la música podemos vagar por donde queramos en el tiempo y encontrar amigos en cada siglo», escribió la estadounidense Helen Thomson Woolley. Aunque esta innovadora autora y educadora vivió hace casi un siglo, sin duda habría apreciado el atractivo atemporal de un concierto de Versengold si estuviera aquí hoy en día.
La exitosa banda alemana trasciende siglos con la facilidad y elegancia de una gacela, fusionando música tradicional con canciones de folk más contemporáneas, así como ritmos de baile y fiesta, todo elevado por la destreza del cantante principal Malte Hoyer.
La magia trascendente de Versengold está ahí para que todos la disfruten en la actual gira Nacht der Balladen (Noche de Baladas) de la banda, que comenzó el 18 de marzo y se extenderá durante toda la primavera y el verano, finalizando el 4 de noviembre en el Barclays Arean de Hamburgo. Centrándose en las canciones más líricas y suaves de su catálogo, la banda está ofreciendo un espectáculo que, en palabras de un crítico musical, «llega directamente al corazón».
Apoyando esta música evocadora en su viaje hacia el corazón, se encuentra un diseño de iluminación ricamente texturizado e inmersivo a cargo de Yannik Klimas. Con su espectáculo de luces de seis universos ejecutándose en su consola MagicQ MQ250 Stadium de ChamSys, está cautivando al público al reflejar la música con sus colores intensos, efectos suaves y una iluminación clave nítida. Para canciones como el éxito de la banda «Das Bier ich in der Rechten trug», cuando Hoyer conecta directamente con el público, Klimas crea una iluminación interactiva. Mientras que con otras canciones, como «Küstenkind», que se relacionan con el Mar del Norte, Klimas confía en su iluminación para crear un ambiente más náutico.
«La flexibilidad del software MagicQ de su consola ha facilitado mucho la vida de Klimas en esta gira tan ocupada», dice él. «Puedo programar todo un espectáculo en una computadora portátil en casa sin necesidad de una consola, lo cual es muy conveniente, al igual que la aplicación que me permite controlar la MQ250M desde mi teléfono celular».
Otra cosa que aprecia de la consola es su tamaño compacto. Con un peso de solo 13 kg y unas dimensiones de 680 mm de ancho por 416 mm de profundidad, la consola es fácil de transportar de un espectáculo a otro en avión para Klimas.
Sin embargo, lo más importante es la potencia y flexibilidad de la consola. Las bandas le dan a Klimas mucha libertad para iluminar el espectáculo. Destaca que los 10 faders motorizados y los 10 codificadores de reproducción le ofrecen una amplia gama de opciones creativas. La consola también le facilita adaptarse a las necesidades de diferentes lugares. Por ejemplo, gracias a la función Cue Stack, es muy fácil navegar entre las pistas. La facilidad con la que los paletas de posición pueden ajustarse para adaptarse a las configuraciones específicas de los lugares también es de gran ayuda.
Esta flexibilidad es invaluable cuando iluminas a una banda que no solo cruza géneros musicales, sino que también viaja a través de los siglos.




